Año: 2026

La vida llena de gratitud

Enfatizando la mayordomía en la iglesia local 21 de junio de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos States | Julian Archer para Adventist Review ¿Has visto alguna vez tu teléfono, navegado por las redes sociales o revisado tu cuenta bancaria y te has sentido. . . decepcionado? Al verte rodeado de interminables imágenes de “abundancia”—videos llenos de contenidos espectaculares, anuncios que siempre prometen más, amigos que presumen de sus éxitos—, es muy fácil confundir el tener más, con el estar satisfecho. O tal vez estás luchando entre la rutina diaria de asistir a un trabajo que puede cubrir tus gastos, pero que no pude hacerte sentir satisfecho contigo mismo.  Tal vez hay algo dentro de ti que te está susurrando, “¿Es esto todo?” ¿Y qué tal si la real abundancia no fuera simplemente más cosas, sino más significado? Más propósito. Más gratitud. Más de Jesús. El concepto acerca de una vida llena de gratitud es muy sencillo; pero su impacto puede ser real, profundo y transformador. Esas ideas están basadas en las Escrituras y en la vida y enseñanzas de Jesús y han sido exploradas recientemente a través de Grateful Living (Vida llena de gratitud), una iniciativa llevada a la práctica por la División del Pacífico Sur para ayudar a las personas a entender mejor los principios de la mayordomía de la vida entera y experimentar las bendiciones que esto trae.[1] Por qué es importante el vivir agradecidos Jesús prometió algo más que una religión árida, desligada de nuestras realidades diarias. Él vino a salvarnos del pecado y a alejarnos de la vacuidad de tratar de encontrar satisfacción en las cosas materiales. En sus propias palabras: “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Juan 10:10). ¡Eso es algo digno de tratar de alcanzar, de recibir y de estar agradecido por ello! El vivir agradecidos no tiene que ver con ir marcando lo cumplido en una lista determinada. Es más bien redescubrir lo que significa vivir completa y totalmente como era el intento de Dios que viviéramos —en forma agradecida, generosa y con propósito. Cuando llegamos a reconocer que todo lo que tenemos proviene de Dios, entonces el dar gozosamente a él y a otros llega a ser una respuesta natural. No una vida resentida o transaccional; sino una vida llena de gozo, completa, integral, dando abundantemente. Y la promesa de Jesús no es solamente espiritual; es práctica. Hay muchas investigaciones que sugieren que la gratitud ayuda a reorientar nuestras prioridades, mejora nuestro bienestar y realinea nuestras relaciones. Trae consigo claridad, dirección y propósito. Por eso, la mayordomía debe enfocar su atención no solamente en el dinero, sino en todo lo que Dios confía a nuestro cuidado.   ¿Cuáles son las ocho T? Grateful Living amplía las tradicionales tres T (tiempo, talentos, tesoros) a un marco integral de existencia llamado las ocho T. Cada T representa una faceta de la vida que Dios confía a nuestro cuidado para ser manejada fielmente con gratitud y generosidad. Tiempo: Dedicar tiempo cada día a Dios y a su obra El salmista oró: “Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría” (Salmo 90:12). Una buena forma de recordar el valor del tiempo es preguntarnos, “¿Hará una diferencia para la eternidad lo que hago hoy?” Elena G White nos recuerda: “Nuestro tiempo pertenece a Dios. Cada momento es suyo, y nos hallamos bajo la más solemne obligación de aprovecharlo para su gloria. De ningún otro talento que él nos haya dado requerirá más estricta cuenta que de nuestro tiempo”.[2] El tiempo es uno de los más valiosos y más bellos regalos que podamos dar a Dios y a otros. Talentos: Usar las habilidades dadas por Dios para servirle La parábola de Jesús acerca de los talentos (Mat. 25:14-30) señala muy claramente que debemos usar todos nuestros talentos en un servicio fiel. El apóstol Pedro nos recuerda también: “Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando bien la gracia de Dios en sus diversas formas” (1 Pedro 4:10, NVI). Tesoros: Diezmos, ofrendas, donaciones e inversiones La primera parte de Juan 3:16 incluye un sencillo mensaje, pero con frecuencia pasado por alto —El amor da. Cuando amamos a Dios, amamos su misión, sus escuelas, su iglesia, toda la obra que está haciendo en el mundo; y el dar se convierte en una respuesta natural. La vida llena de gratitud lleva a dar gozosamente. Cuando llegamos a entender plenamente que Dios es el dueño de todo, incluyendo nuestro dinero e inversiones, el sentido de propiedad da lugar al sentido de mayordomía. El apóstol Pablo resume la bendición de una mayordomía fiel con estas instrucciones a los corintios: “Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría (2 Cor. 9:7). Templo: Cuidar de mi salud para el servicio a Dios La naturaleza de la verdadera salud integral de la persona fue descrita haca casi 2,000 años en Lucas 2:52: “Jesús siguió creciendo en sabiduría [mental] y estatura [física] y cada vez más gozaba del favor de Dios [espiritual] y de la gente[social]”. Los adventistas entienden que la salud y la sanidad son realidades de la persona total, cada una de ellas está ligada a la otra. Como observa Elena G. White: “La relación del organismo físico con la vida espiritual es uno de los ramos más importantes de la educación”.[3] Cuando nos sentimos agradecidos a Dios por el don de la salud, es más probable que la cuidemos. Testimonio: Dar a conocer fielmente lo que Dios está haciendo en mi vida Los testimonios son poderosos, tanto para quien los da como para quien los escucha. El dar a conocer lo que Dios ha hecho en nuestra vida nos ayuda a sanar, a crecer y a resistir —y les ofrece esos mismos dones a quienes escuchan. Un testimonio centrado en Cristo es una de las formas más poderosas de testificación

Convención de ASI Interamérica tendrá lugar en la República Dominicana

Se espera que más de 500 líderes empresariales, profesionales y ministeriales se reúnan para la convención de este año. 19 de junio de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana Se espera que administradores adventistas del séptimo día, líderes empresariales y profesionales de toda la División Interamericana (IAD) se reúnan en Punta Cana, República Dominicana, del 12 al 16 de agosto, para la convención anual de Servicios e Industrias de Laicos Adventistas (ASI) Interamérica. El evento, bajo el lema “Vivir con propósito”, contará con momentos de adoración, desarrollo profesional, creación de redes y el lanzamiento de varias iniciativas regionales destinadas a expandir la evangelización, la divulgación en salud y el ministerio digital en toda Interamérica. “Esta será nuestra mejor convención de la historia”, dijo Rohan Riley, presidente de ASI Interamérica. “Hemos reunido un grupo excepcional de ponentes que inspirarán y equiparán a nuestros miembros, ayudando a lanzar iniciativas que continuarán mucho después de que termine la convención”. Más allá de su lista de ponentes principales de la División Norteamericana y la División Interamericana, la convención servirá como plataforma de lanzamiento para nuevas iniciativas destinadas a fortalecer la evangelización, el ministerio de salud y la obra de alcance digital en toda la región. “Queremos que los participantes se marchen con herramientas prácticas y oportunidades de participación en la misión”, dijo Riley. En los últimos dos años, ASI Interamérica ha experimentado un crecimiento significativo, ampliando su red de sedes regionales e incrementando las oportunidades de participación de los miembros en la misión y el ministerio. En el presente, la organización opera 51 sedes regionales activas en 26 países y ha creado 20 nuevas sedes desde 2024. Hace poco, se han establecido sedes nuevas o se han relanzado sedes regionales en Surinam, las Islas Vírgenes Británicas, Antigua y Barbuda, Belice, Puerto Rico, el Caribe neerlandés y la República Dominicana. ASI Interamérica también ha duplicado el número de sedes a nivel de las uniones del territorio, pasando de seis en 2023 a las 12 actuales. “Una de nuestras prioridades ha sido fortalecer el liderazgo a nivel de uniones para que las sedes sigan activas y sean sustentables”, dijo Balvin Braham, vicepresidente de la División Interamericana y secretario de ASI Interamérica. “Nos centramos no solo en organizar sedes, sino también en apoyar a líderes que puedan ayudar a que esas sedes crezcan y prosperen”. Mientras ASI Interamérica se prepara para su mayor encuentro hasta la fecha, Riley dijo que el tema de la convención refleja una convicción central de la organización. “Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros”, dijo Riley. “Nuestra responsabilidad es ponernos a disposición para que él pueda obrar por nuestro medio y usar nuestros dones para avanzar en su misión”. Para inscribirse en la Convención Interamericana de la ASI de este año, ingrese a asi.interamerica.org Traducción de Marcos Paseggi The post Convención de ASI Interamérica tendrá lugar en la República Dominicana appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Estudiantes de teología lideran el evangelismo en América Central y llevan al bautismo a 378 personas

La mayor iniciativa de alcance estudiantil de la Universidad Adventista combinó formación ministerial con evangelización en cuatro países. 18 de junio de 2026 | Alajuela, Costa Rica | Mariela Espejo y Noticias de la División Interamericana Sesenta y tres estudiantes de teología de la Universidad Adventista Centroamericana (UNADECA) dedicaron sus recientes vacaciones a predicar el evangelio en cuatro países de la región, lo que resultó en 378 bautismos e impactó a casi mil personas gracias a estudios bíblicos y actividades de evangelización. La iniciativa de evangelización liderada por estudiantes, ya en su tercer año, envió a estudiantes a Panamá, Costa Rica, Guatemala y Nicaragua en abril, marcando el esfuerzo de alcance más amplio en la historia del programa. Los estudiantes de teología Engel Rodríguez (izquierda) y Ángel Chojolán (derecha) posan con dos jóvenes recién bautizadas tras la ceremonia en el lago Atitlán, en el territorio de la Misión del Altiplano de Guatemala, durante una iniciativa de evangelización liderada por estudiantes y organizada por la Universidad Adventista Centroamericana (UNADECA). El mayor proyecto de evangelización de la universidad hasta la fecha envió a 63 estudiantes de teología a cuatro países centroamericanos, resultando en 378 bautismos en abril de 2026. [Fotografía: UNADECA] “Este es el proyecto más grande que hemos llevado a cabo hasta ahora”, dijo el doctor Rudy Méndez, decano de la Facultad de Teología de la UNADECA. “En años anteriores, hemos trabajado con unos treinta estudiantes y en un solo país. Este año, movilizamos a los estudiantes de cuatro países de manera simultánea”. La iniciativa, aprobada por la junta directiva de la universidad y lanzada por la administración de la UNADECA, combina la preparación de las clases con experiencias prácticas en el ministerio. Aunque la participación es obligatoria para los estudiantes de último año de teología, muchos de los cursos inferiores ofrecen voluntarios para que se sumen a la campaña. Cuatro países, una misión El grupo más grande prestó servicios en la Asociación Central Panameña, donde 29 estudiantes pasaron tres semanas visitando hogares, realizando estudios bíblicos y predicando en iglesias locales. Durante ese tiempo, compartieron mensajes bíblicos con 980 personas y presenciaron 133 bautismos. “La mayor contribución fue el apoyo que brindaron a nuestros pastores en las áreas donde esperamos establecer nuevas iglesias”, dijo el pastor Andrés Muñoz, secretario de la Asociación Central Panameña. “El testimonio de ellos ayudó a presentar la iglesia a esas comunidades a la vez que ellos alentaron a los miembros que se habían alejado”. El pastor Mike de León, presidente de la Asociación Central Panameña, dijo que la experiencia benefició tanto al territorio como a los estudiantes. Veintinueve estudiantes de teología de la UNADECA se reúnen con líderes de la iglesia en Panamá antes de prestar sus servicios en 17 distritos de la Asociación Central Panameña. [Fotografía: UNADECA] “Sin duda, estos jóvenes se marchan con una comprensión realista del ministerio pastoral”, dijo De León. “Todo lo que lograron durante estas tres semanas ayudó a avanzar en la misión en nuestro territorio”. Mientras tanto, 14 estudiantes prestaron servicios en la Asociación Central Sur de Costa Rica, donde 42 personas fueron bautizadas. Cinco estudiantes trabajaron en la Misión del Atlántico Sur de Nicaragua, contribuyendo a 30 bautismos, mientras que 15 estudiantes ministraron en la Misión del Altiplano de Guatemala, donde 173 personas entregaron sus vidas a Cristo por medio del bautismo. Las asociaciones y misiones locales solicitaban estudiantes evangelistas basándose en las necesidades ministeriales, los objetivos de establecimiento de iglesias y las oportunidades de evangelización. Meses antes de la llegada de los estudiantes, las iglesias locales prepararon el territorio mediante estudios bíblicos y actividades comunitarias, sentando las bases para las campañas. Las asociaciones y misiones locales proporcionaron apoyo in situ, mientras que la UNADECA cubrió los gastos de viaje y seguro de los estudiantes evangelistas. Oscar Méndez, un estudiante de teología de Honduras, bautiza a una de las 15 personas que aceptaron a Cristo durante las campañas de evangelización realizadas en iglesias de toda la Asociación Central Panameña. [Fotografía: UNADECA] Ministerio de aprendizaje en tiempo real Para muchos estudiantes, la experiencia representó uno de los momentos más formativos de su preparación ministerial. Jorge Amalem, un estudiante de tercer año de Guatemala, se enfrentó a un desafío único. Criado en una comunidad indígena de habla poqomchi en Alta Verapaz, fue asignado para predicar cada noche en español en la iglesia Central de Arraiján en Panamá. “Aunque empezamos con solo unos pocos asistentes, cada noche venían más personas hasta que tuvimos 32 visitas en una sola noche”, dijo Amalem. “Cuando predicaba, sentía que no era yo quien hablaba. Realmente vi que Dios obró, y celebramos 12 bautismos”. El estudiante hondureño de cuarto año Oscar Méndez también fue testigo de la conducción divina cuando 15 personas fueron bautizadas gracias a sus esfuerzos de evangelización. “Lo que más nos ayudó a conectarnos con la gente fue tomarnos el tiempo de escuchar”, dijo. “Así como tenemos que proclamar la Palabra, también necesitamos ser pastores que sepan escuchar”. Abel Garrido, un estudiante de teología de 17 años de Nicaragua, celebra con candidatos al bautismo durante una campaña de evangelización en la iglesia adventista de Golfito en Costa Rica, donde ocho personas fueron bautizadas gracias a sus esfuerzos de evangelización. [Fotografía: UNADECA] El pastor Humberto Cardoza, profesor de la Facultad de Teología de la UNADECA, acompañó a los estudiantes y observó que muchas de las personas que conocieron buscaban esperanza en medio de luchas emocionales. “Cuando creamos espacio para hablar de los desafíos emocionales, la gente escucha”, dijo Cardoza. “Muchos jóvenes están luchando con la ansiedad, el estrés y la depresión. Cuando compartimos la esperanza bíblica que hay para luchas como esas, la gente se vuelve mucho más receptiva”. Abel Garrido, un estudiante de primer año de 17 años de Nicaragua, fue testigo del bautismo de ocho personas en Golfito, Costa Rica. “El primer día me sentí nervioso e incapaz», dijo Garrido. “Esa noche le dije al Señor: ‘Sé que no sé mucho, pero sé que tú harás la obra’. Desde ese momento, dejé

Más de 3,000 personas recuperan la vista a través de misión médica guiada por adventistas en Trinidad

Cirugías gratuitas proveen tratamiento a pacientes que habían pospuesto la atención médica por años. 17 de junio de 2026 | Puerto España, Trinidad | Royston Philbert y Personal de Noticias de la DIA Más de 3,000 personas de Trinidad y Tobago recuperaron la vista a través de una cirugía gratuita de cataratas y pterigión, por iniciativa del Hospital Community de Adventistas del Séptimo Día, en colaboración con Hands International, para proveer atención médica renovadora a pacientes que de otra manera no podrían acceder al tratamiento. Esta iniciativa, llevada a cabo del 14 al 26 de mayo, proveyó miles de cirugías gratuitas y atendió una significativa necesidad de servicios oftálmicos. Cientos de personas acudieron diariamente a los predios del hospital en Cocorite, en búsqueda de tratamiento y la oportunidad de recobrar su vista. Pacientes y miembros de la comunidad se reúnen fuera del Community Hospital de Adventistas del Séptimo Día en Trinidad y Tobago durante una brigada médico misionera. Se instalaron carpas adicionales para acomodar a los centenares de personas que acudieron en busca de cirugías de cataratas y otros servicios médicos. [Imagen: Community Hospital] El Dr. Reynold Agard, nacido en Tobago y presidente de Hands International por los últimos 14 años, dijo que el regreso a su país natal en esta iniciativa tenía para él un significado especial. “Nuestro objetivo era practicar aproximadamente 4,000 cirugías de cataratas”, señaló. “Porque sabíamos la necesidad que había aquí”. Los dirigentes del hospital señalaron que el problema de las cataratas continúa siendo  una preocupación de salud significativa en todo Trinidad y Tobago y en todo el Caribe. De acuerdo con el Dr. Steven Carryl, director ejecutivo del hospital, algunos factores ambientales asociados con la región podrían contribuir a tasas más altas de la condición. Para ayudar a la satisfacción de esa necesidad, la organización reunió equipo especializado y un equipo médico internacional que incluyó al Dr. Jacob Prabhakar, líder del proyecto Eyes for India. Su técnica de alto volumen de ejecución de cirugía de cataratas, que permite a los equipos llevar a cabo 450 procedimientos al día, fue un factor crítico en la ampliación del acceso al tratamiento. El jefe oftalmólogo, Dr. Jacob Prabhakar (izquierda) y el Dr. Reynold Agard, presidente de Hands International, se dirigen a pacientes y voluntarios antes de llevar a cabo cirugías de cataratas durante una brigada médica en el Community Hospital de los Adventistas del Séptimo Día en Trinidad y Tobago. [Imagen: Community Hospital] Los equipos médicos informaron que los procedimientos fueron mínimamente invasivos,   lo cual les permitió a los paciente experimentar una rápida mejora de su visión. “Cuando reemplazamos esos lentes, la gente puede ver de nuevo”, dijo el Dr. Agard. “Los colores se vuelven brillantes. Mejora la ceguera nocturna. Esto hace que cambie la calidad de vida”. La iniciativa proveyó también tratamiento para pterigión, conocido comúnmente como “ojo de surfista”, una carnosidad benigna o no carcinógena asociada frecuentemente con una prolongada exposición a luz ultravioleta, polvo y viento.  . Uno de los grandes desafíos en esta misión lo constituyó la evaluación preoperatoria, siendo que muchos pacientes acudieron sin las previas evaluaciones requeridas, por falta de recursos económicos. Pacientes de todo Trinidad y Tobago se reúnen en el Community Hospital de los Adventistas del Séptimo Día para recibir cirugía de cataratas, durante una misión médica que restauró la visión de miles de personas. [Imagen: Departamento de Comunicación de la Asociación del Caribe.] “Esperábamos que las personas ya habrían sido evaluadas antes de llegar”, dijo el Dr. Agard. “Pero muchos no pudieron cubrir el costo de la evaluación, así que tuvimos que ajustarnos”. Para muchos pacientes, esta intervención gratuita proveyó acceso a atención oftálmica que no habían recibido por años, porque el costo de evaluación y cirugía estaba más allá de sus recursos económicos. Misión más allá de lo médico “Somos un hospital de base religiosa que cree en la misión”, dijo el Dr. Steven Carryl, director ejecutivo del Community Hospital. “Esta oportunidad nos permite contribuir y servir a nuestra comunidad a través del ministerio de salud”. El pastor Leslie Moses, presidente de la Asociación Caribeña del Sur, dijo que el impacto de la iniciativa fue más allá de las cirugías mismas. El pastor Leslie Moses, presidente de la Asociación Caribeña del Sur, dirige palabras de ánimo a los pacientes que esperan la cirugía oftálmica durante la brigada médico misionera patrocinada por el Community Hospital de Adventistas del Séptimo Día en Trinidad y Tobago. [Imagen: Community Hospital] “La restauración de la vista transformó vidas, ayudó a las personas a recuperar su independencia y trajo renovada esperanza a familias y comunidades”, dijo el presidente Moses. Esta iniciativa entregó centenares de miles de dólares a pacientes en todo Trinidad y Tobago. Aparte de atender una necesidad vital de salud, la iniciativa creó también oportunidades para conectar a la iglesia con las comunidades a través del servicio, dijo Alexander Isaac, director de ministerio de salud de la Unión Asociación del Caribe. “El ministerio de salud continúa siendo uno de los medios más eficaces para que la iglesia  interactúe con las comunidades y manifieste el amor de Cristo en forma práctica”, dijo el director Isaac. “Al atender las necesidades físicas de las personas, creamos también oportunidades para ministrar en favor de sus necesidades espirituales”. El año pasado, el equipo médico misionero de Hands International proveyó cirugías y servicios de atención médica a más de 8,000 pacientes en el hospital adventista durante un esfuerzo misionero de cuatro días de duración. Dr. Reynold Agard, presidente de Hands International (izquierda) y Dr. Steven Carryl (derecha) director ejecutivo del Community Hospital en Trinidad y Tobago, colaboraron  ayudando a dirigir la reciente iniciativa médico misionera. [Imagen: Asociación Caribeña del Sur] Atención a una necesidad regional Los directivos del hospital señalaron que el problema de cataratas continúa siendo un asunto preocupante en Trinidad y Tobago y en todo el Caribe. “Cuando reemplazamos ese lente, la gente puede ver de nuevo”, dijo el Dr. Agard. “Los colores se vuelven brillantes. Mejora el problema de ceguera nocturna. Eso transforma la

Dejen que los niños vengan a mí: Lo que Jesús nos enseña sobre niños refugiados

«Dejen que los niños vengan a mí; no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos”  — Mateo 19:14 (NVI) 8 de junio de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Paulo Lopes, presidente de ADRA International Hay un pasaje en los Evangelios al que vuelvo con frecuencia. Los discípulos, al tratar de manejar la multitud, alejaron a los niños de la cercanía de Jesús. Y Jesús los detuvo. Él no simplemente dejó que los niños de acercaran; sino reprendió a aquellos que los podrían mantener a distancia. “Dejen que vengan”, dice. “No se lo impidan”. Mientras esperamos con expectativas el reconocimiento del Día Mundial del Refugiado a celebrarse el próximo 20 de junio, un día cuyo tema este año es “Hasta que cada uno esté a salvo”, no puedo leer esas palabras de Jesús sin pensar en los casi 49 millones de niños en el mundo que han sido por la fuerza desplazados de sus hogares. Niños que no optaron por la guerra. Niños que no trazaron fronteras. Niños en movimiento. Niños participan en actividades educativas en el Centro de Aprendizaje de ADRA en el Líbano. [ADRA / Nikolay Stoykov] Los niños llevan la carga de lo que no han elegido El desplazamiento afecta a cada uno que lo sufre; pero cae sobre los niños en forma diferente. Un adulto forzado a huir lleva consigo dolor, pérdida y desafíos inimaginables. Un niño en la misma situación carga con esos mismos desafíos y otros más. Un niño en movimiento deja atrás frecuentemente todo lo que conoce. Los amigos que ama, la comunidad a la que llama hogar, la educación en la que basa su futuro y la seguridad por la que nunca tuvo que preocuparse anteriormente. Esta es la razón por la cual los niños están siempre en el corazón de la labor de ADRA en favor de comunidades desplazadas. Los niños en el Líbano que no se han sentado por años en un aula de clases. Pequeños en Sudán que han caminado distancias que dejarían exhausto a un adulto, algunas veces sin ninguno de sus padres a su lado. Niños a través de las rutas de migración en Latinoamérica que cargan consigo recuerdos que ningún niño  debería retener. Niños en Ucrania que se estremecen al escuchar sonidos que el resto de nosotros apenas notamos. Cuando he tenido la oportunidad de pasar tiempo con niños refugiados, lo que me más me  impresiona es algo más que la dificultad. Es más bien la resiliencia que persiste debajo de ella. Todavía ríen cuando algo les parece gracioso. Todavía buscan la mano de alguien en la oscuridad. Todavía quieren aprender, jugar, pertenecer a alguna parte. A pesar de lo que la crisis les haya quitado, los niños son todavía niños. No un asunto político, sino uno humano. La política respecto a refugiados se ha vuelto profundamente politizada en muchas partes del mundo. Personas razonables tienen diferentes perspectivas en cuanto a fronteras, capacidad, responsabilidad de las naciones. Reconozco y comprendo la complejidad del caso. Pero un niño no es una posición política, Una niña de siete años que ha perdido su hogar no es un símbolo de un debate. Es una niña que Dios ve, conoce y ama, de la misma manera que ve y ama a cada niño que lee esto acerca de ella. Independientemente de nuestras ideas políticas, pienso que la mayoría de nosotros tenemos la convicción básica de que los niños merecen protección. Los niños merecen seguridad. Merecen la oportunidad de crecer con su dignidad intacta. Esa convicción no es partidista. Es humana. Y para aquellos de nosotros que seguimos a Jesús, es también teológica. No se lo impidan Las palabras de Jesús a sus discípulos no fueron  solamente una invitación. Fueron una corrección. Los discípulos pensaban que estaban siendo prácticos —manejando la multitud, manteniendo el orden. Lo que realmente estaban haciendo era colocar una barrera entre personas vulnerables y Aquel que podía ayudarlas. Asumo ese reto. En este mundo pleno de necesidades urgentes, es muy fácil dejar que la distancia y la complejidad del caso se conviertan también en un tipo de barrera. Sentirse abrumado y, en ese agobio, mirar hacia otro lado. Dejar que la noticia pase sin que nos cueste nada. En ADRA, tratamos de estar cerca. Nuestros equipos están presentes en los lugares que la mayoría de las personas han dejado de contemplar. Están distribuyendo alimentos, restaurando el acceso a la educación. Proveyendo apoyo psicosocial para niños y familias que deben superar traumas, No porque sea fácil, sino porque la proximidad es una forma de lealtad. Cada niño, todavía visible Una de las verdades más reconfortantes en las Escrituras es que Dios ve a aquellos que pasan inadvertidos para el mundo. Agar, abandonada en el desierto, le llama “el Dios viviente que me ve”. Los Salmos recurren una y otra vez a la imagen de un Dios que está cerca de los abatidos y desolados. Pienso que eso es todavía verdad, en el caso de cada niño cruzando una frontera con temor, de cada niño en busca de seguridad en una crisis, de cada niño sentado en un refugio temporario, preguntándose que vendrá después. Dios no los ha perdido de vista. La pregunta es si nosotros lo hemos hecho. Este año, en el Día Mundial del Refugiado, te pido simplemente que veas. Que dejes que la historia de un niño llegue hasta ti independientemente de la distancia que te separa de él. Que resistas la insensibilidad que proviene de demasiados titulares y recuerdes que detrás de cada cifra, hay un nombre, un rostro, una vida que es importante para Dios. Jesús no dijo simplemente “dejen que vengan”. Dijo, no se lo impidan”. Hay en ello una postura, una activa apertura del camino. Eso es a lo que este momento nos llama. No heroísmo, simplemente lealtad. Y entonces, si tienes la posibilidad, haz algo. Da, ora, defiende, sé aquel que se niega a dejar que se rechace a los

La cultura puede ser un puente al evangelio

El líder misionero adventista anima a los fundadores de iglesias a que construyan sobre las creencias, valores y tradiciones indígenas como vías de compartir la verdad bíblica. 16 de junio de 2026 | Puerto de España, Trinidad y Tobago | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana Muchas creencias, costumbres y tradiciones indígenas pueden servir como puentes hacia el evangelio cuando se abordan con respeto y comprensión bíblica, según Ángel Racancoj, director de la Misión Adventista de la Unión Guatemalteca. Al hablar durante la Misión a los Pueblos Indígenas en la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión el 28 de mayo, Racancoj instó a los líderes y miembros de iglesia a que comprendan las culturas a las que esperan alcanzar, en lugar de ver las diferencias culturales como barreras para la evangelización. Mujeres mayas adventistas de Concepción Chiquirichapa, Quetzaltenango, Guatemala, posan juntas durante un retiro femenino el pasado 13 de junio de 2026. Guatemala alberga una población indígena diversa que incluye comunidades mayas, xinca y garífunas, con más de 23 lenguas indígenas que aún se hablan en ese país. [Fotografía: Pedro Casiá] “La cultura no es una enemiga”, dijo Racancoj. “Dios no rechaza la cultura; busca redimir a las personas dentro de cada cultura”. Siguiendo el ejemplo del apóstol Pablo en Atenas, Racancoj animó a los asistentes a que primero observen y comprendan una comunidad antes de presentar la verdad bíblica. “No venimos a destruir la identidad, sino a redirigir la adoración hacia el verdadero Dios”, dijo. La presentación se centró en ayudar a los participantes a que reconozcan las creencias, los símbolos y los valores indígenas que pueden proporcionar conexiones significativas con las enseñanzas bíblicas, evitando el sincretismo religioso y permaneciendo fieles a las Escrituras. Hacia el encuentro de conexiones con la verdad bíblica “Para evangelizarlos, tenemos que encontrar vínculos entre lo que creen y la verdad”, dijo Racancoj. “Necesitamos entender en qué creen, no para destruir su identidad, sino para guiarlos hacia Cristo.» Racancoj, que proviene de la comunidad indígena K’iche’ de Guatemala, explicó que muchas prácticas culturales tienen un significado profundo y a menudo revelan valores que pueden ayudar a que las personas comprendan mejor los conceptos bíblicos. Guatemala alberga una población indígena diversa que incluye comunidades mayas, xinca y garífunas. Se hablan más de 23 lenguas indígenas en todo el país, creando tanto desafíos como oportunidades para la labor de alcance misionero. Ángel Racancoj, director de la Misión Adventista de la Unión Guatemalteca, habla sobre cómo las creencias indígenas y las tradiciones culturales pueden servir como puentes para compartir la verdad bíblica durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión el 28 de mayo de 2026. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] Racancoj dijo que entender que la diversidad es esencial porque cada comunidad tiene su propia historia, símbolos y cosmovisión. La misión efectiva, explicó, comienza escuchando y aprendiendo antes de tratar de enseñar. Símbolos que cuentan una historia Entre los ejemplos discutidos estaba la importancia de la vestimenta tradicional indígena, especialmente dentro de las comunidades mayas. Racancoj explicó que la vestimenta tradicional sirve como expresión visual de identidad y herencia, con colores y símbolos entrelazados que a menudo cuentan historias sobre la historia, los valores y la relación de una comunidad con la naturaleza. En lugar de ver estas tradiciones como obstáculos, animó a los líderes a que reconozcan su importancia y las usen como oportunidades para cultivar conexiones significativas. Racancoj también señaló la importancia del maíz en la cultura maya, donde ocupa un lugar central en la identidad comunitaria y las creencias tradicionales. Señaló que la imagen de una semilla que muere antes de dar nueva vida crea una conexión significativa con las enseñanzas bíblicas sobre el sacrificio de Cristo, el renacimiento espiritual y la nueva vida por medio de la fe. “Podemos canjear el símbolo, pero no eliminarlo”, dijo Racancoj. “Podemos darle una nueva dimensión”. Racancoj también habló sobre el fuego ceremonial utilizado en algunas tradiciones indígenas. Aunque advirtió que no se debería participar en prácticas que contradigan las Escrituras, animó a los miembros de la iglesia a que comprendan el simbolismo que hay detrás de ellas. Después de señalar la experiencia de Elías en el Monte Carmelo, dijo que el fuego puede proporcionar un punto de conexión bíblica al hablar de la presencia y el poder de Dios. Mujeres vestidas con prendas tradicionales maya se reúnen a orillas del lago Atitlán durante una ceremonia bautismal en Panajachel, Sololá, Guatemala. [Fotografía: Pedro Casiá] Otras perspectivas culturales también pueden crear oportunidades de tener conversaciones significativas, dijo Racancoj. Mientras que muchas tradiciones mayas ven el tiempo como cíclico, las Escrituras presentan una historia que va desde la creación hasta la redención y, finalmente, la restauración. También destacó el profundo respeto que muchas comunidades indígenas tienen por el mundo natural, animando a los miembros de la iglesia a conectar ese valor con el concepto bíblico de mayordomía en lugar de descartarlo de plano. Para Racancoj, el objetivo no es eliminar símbolos culturales, sino ayudar a que las personas descubran de qué manera las verdades bíblicas pueden aportar un significado más profundo a valores que ya comprenden. La fortaleza de la comunidad Racancoj señaló que muchas comunidades indígenas mantienen un fuerte sentido de identidad colectiva, situando a menudo las necesidades de la comunidad por encima de las individuales. “La comunidad siempre está por encima del individuo”, expresó. Esa perspectiva, explicó, crea estructuras sociales sólidas, respeto por el liderazgo y una profunda lealtad dentro de las comunidades. Muchos grupos indígenas también valoran mucho a los ancianos, quienes actúan como autoridades morales y guardianes de la sabiduría comunitaria. Para ilustrar la influencia de los líderes comunitarios, Racancoj compartió la historia de una aldea indígena en Guatemala donde, tradicionalmente, el día semanal de mercado caía en sábado. Después de que un anciano respetado aceptara el mensaje adventista, los miembros de la comunidad se le acercaron con una preocupación: ¿Cómo continuarían sus actividades de mercado mientras honraban el sábado? Una miembro indígena adventista ora durante una sesión en el

Dios está buscando soñadores, dice el presidente de la Asociación General

Los milagros en la misión a menudo se producen de formas inesperadas, dijo el presidente de la Asociación General Erton Köhler durante su mensaje el último día de la Asociación de Reenfoque Misionero en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] Erton Köhler llama a los líderes misioneros adventistas a unirse a Dios en su labor de alcanzar a otros. 16 de junio de 2026 | Bangkok, Tailandia | Marcos Paseggi, Adventist Review “Los milagros en la misión suelen producirse de maneras inesperadas”, dijo el presidente de la Asociación General Erton Köhler durante su mensaje en el último día de la Conferencia de Reenfoque Misionero en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio. Es la razón por la que Dios busca soñadores que puedan conectarse con los sueños que él ya tiene, enfatizó Köhler. El evento en Tailandia reunió a más de cuatrocientos líderes, delegados y representantes que trabajan para tender puentes de entendimiento con grandes grupos de personas de otras culturas y creencias, especialmente aquellos que viven y prestan servicios en países con poblaciones musulmanas significativas. Con ese fin, Köhler recordó a los líderes: “Dios puede usar nuestras estrategias imperfectas para llegar a los corazones”. Los asistentes a la Conferencia de Reenfoque Misionero en Bangkok, Tailandia, participan en el canto congregacional durante el programa del 13 de junio. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] El poder de los sueños En el contexto de conectarse con personas de la fe musulmana, Köhler explicó que existe una estrategia que no pertenece ni depende de nosotros: “Los sueños”, dijo. “Es la estrategia de Dios, no la nuestra”. Köhler explicó lo efectivos que son los sueños para llegar al corazón en algunas culturas. “Pero no dependen de nosotros; Dios decide a quién llegar de esa manera”, dijo. “Y los resultados son impresionantes”. Un grupo multicultural de adoración dirige el canto congregacional en el último día de la Conferencia de Reenfoque Misionero en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] En los minutos siguientes, Köhler compartió casos reales de personas de fe no cristiana que recibieron sueños —a veces durante semanas— hasta que decidieron actuar en consecuencia. En algunos casos, esos sueños los llevaron a un cambio de rumbo o a un giro importante en sus vidas. “Imagínense”, exclamó Köhler. “Esta noche Dios dará sueños a algunas personas…”. Dios no esperará a que resolvamos el problema de cómo alcanzarlas. Se levantará en medio de la noche para alcanzar esos corazones”. La suficiente osadía como para sumarnos a Dios en su obra Köhler explicó que, si bien este elemento de los sueños puede sonarnos extraño, en la Biblia Dios a menudo usó los sueños para abrir nuevas fronteras misioneras. Mencionó a Jacob en Betel, a José en prisión, los sueños del faraón y los que Dios dio al rey babilónico. También hizo referencia a los sueños de José en los Evangelios. “Dios usó los sueños para abrir puertas y corazones para la misión”, expresó. Un asistente a la Conferencia de Reenfoque Misionero registra parte del culto del 13 de junio en Bangkok, Tailandia. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] De la misma manera que Dios actuó en el pasado, “él sigue alcanzando corazones y abriendo puertas a los otros hijos de Abraham”, enfatizó Kohler. “De manera que la cuestión no es saber si él está obrando; la cuestión es ser lo suficientemente valientes como para convertirnos en sus socios cuando las personas que ha visitado lleguen en busca de respuestas”. En un contexto misionológico, todo gran movimiento comienza como un sueño antes de convertirse en realidad, dijo Köhler, al mencionar a Abraham, Moisés, Pablo y los pioneros del movimiento adventista. “El futuro nace dos veces: primero, en un sueño y luego, [se convierte] en realidad”. Los asistentes a la Conferencia de Reenfoque Misionero escuchan al presidente de la Asociación General, Erton Köhler, durante su mensaje del sábado en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] Todo comenzó con un sueño Sobre la base de la historia bíblica de José, Köhler recordó a los líderes de misión que antes de que José interpretara los sueños del faraón, salvara Egipto, se convirtiera en primer ministro y preservara a Israel, todo lo que tenía era un sueño. “Era solo otro hijo de Jacob hasta que empezaron los sueños”. Se burlaron de él por esos sueños, recordó Köhler a los líderes de misión. “Parecían la fantasía de un adolescente que no entendía cómo funciona el mundo”. No obstante, enfatizó Köhler, “Dios rara vez anuncia sus sueños con trompetas”, ya que “los soñadores provienen de familias comunes, de entornos comunes y viven en circunstancias comunes”. Añadió: “Lo que los diferencia no son sus credenciales, su apellido o su posición, sino lo que sucede […] cuando decidan creer y sus ojos son abiertos”. “Lo que distingue a los soñadores no son sus credenciales, su apellido familiar o su posición, sino lo que sucede […] cuando deciden creer y sus ojos son abiertos”, dijo Erton Köhler durante su mensaje del 13 de junio en Bangkok, Tailandia. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] En ese sentido, “los sueños de Dios no son una recompensa sino un llamado”, dijo Köhler, “y como todo llamado de Dios, llegaron antes de que José, su familia o el mundo estuvieran listos”. Añadió: “El sueño siempre precede a la preparación”. Directo de la mente misma de Dios Köhler también enfatizó que desde el principio, José fue reconocido como soñador. Cuando sus hermanos lo vieron, “se dijeron el uno al otro: ‘¡Ahí viene el soñador!’”, leyó Köhler de Génesis 37:19. “Se convirtió en su identidad”, dijo Köhler. “[Sus hermanos] lo dijeron como insulto, pero Dios lo interpretó como un título”. Al final del mensaje del presidente de la Asociación General Erton Köhler en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio, los asistentes se comprometen a unirse a los sueños de Dios para llegar a muchos con quienes él ya está obrando. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] En ese contexto de rechazo,

Entender las culturas indígenas es clave para ser efectivos en la misión, afirma líder adventista

Se anima a los fundadores de iglesias a que cultiven la confianza, desarrollen relaciones y adapten los enfoques ministeriales a las realidades locales. 15 de junio de 2026 | Puerto España, Trinidad y Tobago | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana Llegar a las comunidades indígenas comienza con entender cómo esas personas ven el mundo, no simplemente traducir un mensaje a otro idioma, dijo el líder adventista del séptimo día Steven Tulp a los participantes de la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión el pasado 28 de mayo. Al hablar durante una sección sobre el ministerio a los pueblos indígenas, Tulp, secretario-tesorero de la Misión de Surinam que supervisa Misión Adventista, dijo que una misión eficaz requiere comprender las realidades culturales, creencias y experiencias que moldean la manera en que las personas responden al evangelio. Argumentó que la misión de Dios siempre ha sido inclusiva, extendiéndose a cada nación, tribu, pueblo y lengua. Steven Tulp, secretario-tesorero de la Misión de Surinam, habla sobre la importancia de comprender la cultura, el idioma y la cosmovisión al ministrar entre comunidades indígenas durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 28 de mayo de 2026. [Fotografía: Domien Neverson/DIA] “Dios quiere que todos sean salvos”, dijo Tulp. “Tanto si pertenecen a una tribu como si son europeos, no importa de qué etnia sean, Dios quiere salvar a todos”. Una base bíblica para llegar a todos los grupos de personas Sobre la base de las Escrituras y en su experiencia en el ministerio intercultural, Tulp enfatizó que la misión se origina en Dios y refleja su esfuerzo continuo por restaurar a la humanidad y reconciliar a las personas consigo. “Dios es el iniciador de la misión”, dijo Tulp. “Nunca es nuestra iniciativa. Dios es quien inicia la misión”. A lo largo de su presentación, trazó una conexión bíblica desde el Génesis hasta el Apocalipsis, destacando los repetidos esfuerzos de Dios por llevar la salvación a todos los pueblos a pesar de los efectos del pecado, la división y las barreras culturales. Tulp se refirió al llamado de Dios a Abraham, el ministerio de Cristo y el derramamiento del Espíritu Santo en Pentecostés como ejemplos del deseo de Dios de unir a personas de diferentes orígenes e idiomas. Dijo que la visión del Apocalipsis de una multitud de “cada nación, tribu, pueblo y lengua” demuestra que la misión de Dios abarca todas las culturas y grupos étnicos. Los delegados fundadores de iglesias escuchan la presentación de Steven Tulp sobre cómo llegar a las comunidades indígenas mediante la comprensión cultural y el cultivo de relaciones el pasado 28 de mayo de 2026. [Fotografía: Domien Neverson/DIA] “La misión no está completa hasta que alcance a todos los grupos de personas”, dijo, señalando que la preocupación de Dios se extiende desde naciones enteras hasta comunidades lingüísticas y culturales individuales. Comprendiendo los desafíos que enfrentan las comunidades indígenas Tulp también destacó los desafíos únicos que enfrentan muchas comunidades indígenas en toda América, incluyendo la pobreza, el desempleo, la exclusión económica, los derechos sobre la tierra y las amenazas a sus modos de vida tradicionales. “Muchas comunidades indígenas experimentan altas tasas de pobreza y oportunidades limitadas”, dijo, señalando que actividades de desarrollo como la minería y la deforestación suelen ejercer presiones adicionales sobre las comunidades tradicionales. Enfatizó que un ministerio eficaz requiere comprender esas realidades y reconocer que las personas a menudo interpretan conceptos espirituales mediante diferentes perspectivas culturales. Según Tulp, algunas culturas tienen la propensión a entender el pecado principalmente por medio de la culpa, mientras que otras se relacionan de manera más sólida con conceptos de honor, vergüenza, aceptación comunitaria, miedo o protección espiritual. Comprender esas perspectivas puede ayudar a que los misioneros y miembros de iglesia comuniquen verdades bíblicas de forma más eficaz sin comprometer el mensaje del evangelio. La Escuela Iporoma, una escuela primaria adventista en el distrito de Marowijne, Surinam, cerca de la frontera con la Guayana Francesa, ofrece educación y atención espiritual en lengua kariña a niños de una comunidad indígena. “Iporoma” significa “verdad” en la lengua indígena local. [Fotografía: cortesía de Steven Tulp] Tulp relató cómo su propia madre, una musulmana javanesa en Surinam, luchó por aceptar el cristianismo hasta que recibió la bendición de un respetado líder comunitario. La experiencia, dijo, le enseñó que los misioneros necesitan comprender los valores culturales antes de esperar que las personas respondan al evangelio de la misma manera que lo harían otros. Solo después de recibir el ánimo de un líder comunitario respetado se sintió cómoda para avanzar con el bautismo, dijo. “A veces nos preguntamos por qué una persona no toma la decisión”, explicó Tulp. “Pero cuando entendemos de dónde vienen, podemos entender cómo toman decisiones”. El ministerio en el interior de Surinam Tulp compartió ejemplos de ministerio adventista entre comunidades indígenas en Surinam, donde escuelas e iglesias han servido como centros importantes de alcance y participación comunitaria. En una aldea indígena cerca de la frontera con la Guayana Francesa, la Iglesia Adventista administra una escuela y una congregación que han servido a la comunidad durante décadas. El jefe de la aldea también es adventista del séptimo día, y eso ayuda a fomentar la cooperación entre las iniciativas de la iglesia y el liderazgo comunitario. Jona Gunther, cacique adventista del séptimo día de una comunidad indígena de Surinam, habla en la Asamblea de Tobago durante una visita a Trinidad y Tobago con un grupo de estudiantes indígenas que participan en un programa de intercambio cultural dentro del sistema escolar adventista. [Fotografía: Facebook] Sobre la base de su experiencia en Surinam, Tulp señaló que el país alberga múltiples grupos indígenas, cada uno con lenguas, tradiciones y perspectivas culturales distintas. Dijo que los esfuerzos misioneros adventistas entre estas comunidades se han ampliado mediante enfoques culturalmente sensibles que respetan las identidades indígenas mientras se dedican a compartir el evangelio. Uno de los avances más alentadores, dijo Tulp, ha sido el creciente papel de los creyentes indígenas

Cómo cultivar una comunidad multicultural para Jesús

Practicar el ministerio de la reconciliación en un mundo postcristiano. 14 de junio de 2026 | Portland, Oregón, Estados Unidos | Kevin Wilson, para Adventist Review Sería bastante incómodo si continuara el resto de este artículo en mi lengua materna, el tamil. Pero quedaría impresionado si usted puede entender la frase anterior, que se traduce libremente como: “¡Hola! Si no entiendes esto, el problema eres tú”. Y, sin embargo, esa suposición —de que los malentendidos son culpa del oyente— sustenta silenciosamente la manera en que gran parte de bienintencionados cristianos comunican hoy el evangelio. Demasiadas veces esperamos que los no cristianos, o incluso los no adventistas, acepten el evangelio simplemente porque hemos compartido la “simple lectura” de la Palabra de Dios, sin preocuparnos seriamente por cómo suena, se interpreta o recibe emocionalmente esa verdad. Es como explicar los principios centrales del hinduismo en tamil y luego sentirme decepcionado cuando no te conviertes inmediatamente en devoto de Vishnu. [Fotografía: Unsplash.com] El periodista y exitoso escritor William H. Whyte observó una vez: “El gran enemigo de la comunicación, descubrimos, es la ilusión de ella”. [1] Sus palabras resultan cada vez más proféticas en nuestra era polarizada, postcristiana y saturada en el ámbito digital. Una audiencia que no esperaba Desde que tengo memoria, he disfrutado del arte y la ciencia de la creación de contenidos digitales. A finales de 2019, presionado suavemente por algunos jóvenes de mi ministerio estudiantil local, empecé a publicar contenido devocional cristiano en TikTok, una aplicación de redes sociales de vídeo corto que estaba creciendo rápidamente en popularidad. Mis análisis recientes sugieren que alrededor del 75 por ciento de quienes interactúan con mi contenido no parece ser adventista, y una parte significativa probablemente se identifique como no cristiana en general. Mediante innumerables comentarios y mensajes directos, he aprendido que muchos de ellos se sentirían profundamente incómodos al entrar en una iglesia adventista local. Algunos llevan heridas de experiencias pasadas en la iglesia. Otros no están familiarizados con el adventismo. Otros más son escépticos respecto a la religión organizada en general. Y sin embargo siguen interactuando. Escuchan. Hacen preguntas. Comparten historias. Luchan con ideas. Esta comunidad inesperada me ha obligado a replantearme mis suposiciones sobre la evangelización, el ministerio y lo que realmente significa preocuparse por el “otro”. El ministerio de la reconciliación Al escribir a una comunidad política, teológica y culturalmente diversa, Pablo ofrece una visión radical de la vocación cristiana: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación: Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él” (2 Cor. 5:17-21). ¿Qué significa ser un “ministro de la reconciliación” en una época en la que ya no podemos asumir que nuestras creencias adventistas son normativas? ¿Cómo podemos posicionarnos mejor como embajadores de Cristo, tanto en espacios en línea como fuera de línea? En mi camino de compartir breves viñetas del evangelio con una audiencia diversa, he conocido a otros creadores impulsados por la fe que también han cultivado comunidades en línea multirreligiosas saludables sin comprometer sus convicciones. Aquí hay tres cambios de paradigma que intentamos introducir en nuestra estrategia de contenidos que, con suerte, pueden beneficiarnos en tus intentos de llegar a otros con el evangelio, especialmente a quienes no comparten nuestras creencias o visión del mundo. Priorizar la conexión sobre la conversión Mi estrategia de contenido está optimizada para la confianza más que para la viralidad. Me preocupa menos hacerme viral y más me interesa crear confianza y conexión con mi comunidad. Para ello, comparto relatos personales de mi vida, ministerio y cultura, para simular un ambiente de “salón” donde compartir ideas. Estructuro mis videos como parábolas que contienen núcleos de aliento bíblico incrustados en ellas: menos como “bombas de verdad” que comunican directamente puntos de vista teológicos mediante la lógica y el razonamiento, y más como “bombas de tiempo” que finalmente “implosionan” en forma de silenciosas realizaciones en la mente del oyente. Este enfoque ya ha sido puesto a prueba por Jesús hace siglos, ya que encapsuló los principios del reino mediante parábolas, comunicando el evangelio de forma indirecta y subversiva mientras construía confianza y conexión directas con sus oyentes. Gran parte de nuestra filosofía actual de evangelización parte de la suposición de que transmitir la información correcta conducirá naturalmente a la transformación correcta. Según este modelo, la conexión relacional suele relegarse como un complemento o catalizador para la recepción doctrinal en lugar de ser el modo principal de comunicación teológica. En una época secular marcada por la contestabilidad de la creencia, el ministro de la reconciliación haría bien en dar prioridad a tender puentes de confianza y conexión antes que simplemente instrumentalizar el evangelio para el proselitismo. De hecho, corremos el riesgo de distorsionar “evangelización” cuando lo confundimos con “proselitismo” o “conversión”. La primera es una comunicación particular y contextual de las buenas nuevas por parte de un embajador de Cristo, mientras que la segunda es plena e indudablemente obra del Espíritu Santo en la vida de quien se siente atraído hacia Cristo (1 Cor. 3:6-8). Se puede evitar mucha ansiedad e inseguridad cuando elegimos hacer solo lo que podemos hacer: conectar, amar y relacionarnos bien, mientras oramos a Dios para que él haga lo que solo Dios puede hacer: transformar vidas. Demasiados adventistas son tan “cristianos” que se olvidan de ser “humanos”. Tendemos a centrarnos demasiado en decir las palabras “adventistas” y hacer las obras “adventistas”. A menudo olvidamos que compartimos una humanidad común con las personas a las que

La Universidad Montemorelos rinde homenaje al legado de Ismael Castillo tras casi 40 años como rector

  Universidad adventista otorga reconocimiento a líder de larga trayectoria con la “Medalla al Mérito Israel Leito”,  por impulsar el crecimiento académico, espiritual, e internacional de la institución.   15 de junio de 2026 | Montemorelos, Nuevo León, México | Laura Marrero y Personal de Noticias de la DIA La Universidad Montemorelos (UM) reconoció públicamente la labor de Ismael Castillo al concluir un capítulo histórico de liderazgo institucional que marcó profundamente el desarrollo académico y humano de la institución. A pocos meses del término de su gestión   como rector de la UM, la universidad le otorgó la “Medalla al Mérito Israel Leito” en reconocimiento a sus 39 años de servicio y de su legado que durante ese tiempo marcó el rumbo de la institución. El reconocimiento le fue otorgado el 19 de mayo durante la ceremonia de graduación del personal académico y de apoyo que concluyó la Especialidad en Docencia y el Diplomado en Filosofía de la Educación Adventista, dentro de la jornada del Instituto de Desarrollo Profesional de la universidad, celebrado poco después de los ejercicios de graduación de la institución. {%CAPTION%} La ceremonia representó el tributo colectivo por las casi cuatro décadas de liderazgo caracterizado por expansión académica, fortalecimiento institucional y una visión centrada en las personas. “El Consejo Universitario decidió otorgarle la Medalla al Mérito Israel Leito como reconocimiento a su gestión administrativa, liderazgo compasivo y compromiso hacia el desarrollo humano institucional”, dijo Judith Ayala, vicerrectora de asuntos académicos, al leer la resolución aprobada por el Consejo. Los dirigentes de la Universidad señalaron que esas cualidades definieron el liderazgo del rector Castillo durante casi cuatro décadas. Rolando Vega, vicepresidente de asuntos estudiantiles, describió su visión educativa como una que se sustentó en “fe, humildad y amor por las personas”. Ismael Castillo, rector de la Universidad Montemorelos, recibe reconocimiento por casi cuatro décadas de liderazgo, durante una ceremonia especial celebrada el 19 de mayo de   2026, en Montemorelos, Nuevo León, México. [Imagen: Universidad Montemorelos /Jhoan Rueda] “El dirigir una universidad cristiana significa cuidar de las personas”, señaló el vicerrector Vega. “Significa escuchar, acompañar, formar, corregir con amor y creer en el potencial que Dios ha colocado en cada vida”. Un legado de crecimiento Cuando Ismael Castillo asumió la rectoría en 1987, la Universidad Montemorelos había ya celebrado su 45º aniversario. Bajo su liderazgo, la institución experimentó uno de los periodos más importantes de crecimiento y consolidación de su historia. A través de casi cuatro décadas, la UM expandió sus ofertas académicas, fortaleció los procesos de acreditación nacional e internacional, consolidó infraestructura estratégica y amplió su influencia educativa y misionera en México y el extranjero. Ismael Castillo, rodeado de su esposa y familia después de la ceremonia que reconoció sus casi 40 años de liderazgo en la Universidad Montemorelos. [Imagen: Universidad Montemorelos /Jhoan Rueda] Durante su gestión administrativa, la universidad lanzó docenas de programas de licenciatura, maestría, de especialidad, doctorado en educación, salud, ciencias de la salud, administración, ingeniería, teología, sicología, arquitectura y derecho. La administración del rector Castillo implementó también importantes reformas curriculares a fin de integrar la preparación profesional con la formación espiritual y el desarrollo humano. Entre ellas figuran la reforma de currículo de 2000, establecida en torno a los pilares de “Relación con Dios”, “Preparación Profesional” y “Preparación para la Vida”; el modelo educativo por competencias, de 2010 y el “Modelo Diamante”, establecido en 2018. Crecimiento institucional y reconocimiento internacional Bajo el liderazgo del rector Castillo, la UM fortaleció su reputación académica a través de acreditaciones y reconocimientos nacionales e internacionales. La institución obtuvo y renovó acreditación de organizaciones, que incluyen FIMPES, la Asociación Acreditadora Adventista (AAA), COMACE y CONAEM y se unió a asociaciones académicas, tales como, ANUIES y ALAFEC. La Universidad Montemorelos añadió la especialidad de Odontología Reconstructiva a sus ofertas académicas durante el año académico 2021–2022. [Imagen: Universidad Montemorelos/Ingrid Gallardo] En 2013, la Universidad recibió el reconocimiento de COPAES por encontrarse entre las primeras instituciones en el estado con programas académicamente acreditados. Al mismo tiempo, la UM amplió su presencia internacional a través de programas de extensión en Venezuela, Colombia, República Dominicana, Haití, Chile, Rumania, Angola y  El Salvador. Infraestructura para una visión de futuro Durante la administración del rector Castillo se llevó a cabo una importante transformación del campus universitario e instalaciones de servicios. Se construyeron laboratorios especializados, espacios culturales, edificios académicos y proyectos innovadores. Entre los más notables figuran el Centro de Investigación e Innovación en Ingeniería (III), el Instituto de Ciencia de Datos, el FABLAB UM, el Centro de Investigación e Innovación Multidisciplinaria para el Aprendizaje (CIIMA), el Centro Geriátrico y el Instituto de Investigaciones Químicas, Biomoleculares y Bio-Odontológicas. Representantes de la Universidad Adventista de Collonges (Francia) y de la Universidad Montemorelos firman un convenio en noviembre de 2023, fortaleciendo la colaboración académica de ambas instituciones. [Imagen: Universidad Montemorelos /Issac Corral] El Hospital Adventista La Carlota amplió también sus servicios clínicos, salas de cirugía y centros comunitarios, fortaleciendo con ello tanto el entrenamiento médico como el servicio a la comunidad. La creación de espacios, tales como el Paseo de los Fundadores, el Museo Universitario y el Centro de Creacionismo, reflejaron también el compromiso de preservar la identidad de la institución y el fortalecimiento de la cosmovisión adventista. Una visión centrada en la misión y el servicio Durante la presentación de la medalla, los líderes y empleados de la universidad enfatizaron que la administración del rector fue caracterizada consistentemente por su enfoque en las personas, en la misión educativa y el servicio. Durante esta administración se ampliaron también proyectos de servicio a la comunidad, programas de prevención de la salud, proyectos de misión transcultural y actividades de formación espiritual integradas en el modelo educacional. A la fecha, más de tres mil estudiantes han sido capacitados para la misión transcultural y más de 350 misioneros de entre ellos han salido a 63 países del mundo. La primera fase del Centro de Investigación e Innovación Multidisciplinario para el Aprendizaje (CIIMA) fue inaugurada como parte de las celebraciones del 82º aniversario de