El presidente de la Asociación General Erton Köhler transmite su mensaje del culto divino del sábado a los líderes y miembros de iglesia que se dieron cita en la Cumbre de Establecimiento de Iglesias de la Misión Intercultural en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 30 de mayo. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] En Trinidad y Tobago, Erton Köhler llama a los adventistas a estar disponibles para que Dios los utilice. 1 de junio de 2026 | Puerto de España, Trinidad y Tobago | Marcos Paseggi, para Inter-American Division News y Adventist Review El presidente de la Asociación General Erton Köhler llamó a los líderes misioneros adventistas del séptimo día de toda la División Interamericana (IAD) a que sigan confiando en el Dios de los milagros. “Dios sigue vivo y listo para realizar milagros”, dijo a la multitud reunida en el auditorio principal de la Universidad Sureña del Caribe cerca de Puerto España, Trinidad y Tobago, el 30 de mayo. “Él puede abrir cualquier puerta, corazón, cultura y país”. Las palabras de Köhler tuvieron lugar durante el culto divino del sábado, en el último día de la Cumbre de Establecimiento de Iglesias de la Misión Intercultural en Puerto España, Trinidad y Tobago. El evento del 27 al 30 de mayo reunió a líderes y laicos interesados en aumentar la presencia de la iglesia para llegar a grupos específicos de personas en toda la región y más allá. Los líderes regionales de la iglesia y el presidente de la Asociación General, Erton Köhler, y su esposa Adrianne sonríen mientras siguen el programa del sábado de mañana en la Universidad Sureña del Caribe el 30 de mayo. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] Una iglesia glocal Al inicio de su mensaje, Köhler celebró estar “en un territorio donde la misión constituye una prioridad”. Y como parte de la familia mundial adventista del séptimo día, “los necesitamos”, dijo Köhler a los miembros y líderes de la iglesia. “Necesitamos su presencia, necesitamos su compromiso, necesitamos su pasión, necesitamos su entusiasmo en otras partes del mundo”. En ese sentido, Köhler llamó a los adventistas de toda la región a “estar preparados [y] disponibles”. Y añadió: “Prepárense para ser una iglesia glocal —una iglesia que sea global y local al mismo tiempo; una iglesia que está cumpliendo su misión aquí… pero también una iglesia preparada” para atravesar el mundo. Llamados… y flexibles Tras invitar al público a usar sus Biblias, Köhler los llevó a reflexionar sobre la experiencia de Pablo como misionero en Éfeso, un centro de paganismo y superstición. “Los lugares difíciles no intimidaban a Pablo”, dijo señalando a Hechos 19, “porque estaba convencido de su vocación y dispuesto a pagar el precio para cumplir la misión”. Los Hermanos St. Hilaire cantam antes del mensaje especial del presidente de la Asociación General Erton Köhler, en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 30 de mayo. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] Köhler explicó que Pablo estuvo dispuesto a adaptarse por el bien del evangelio. En Éfeso, intentó contactarse con otros en la sinagoga, pero no tuvo éxito. “Se dio cuenta de que, a veces, las mejores estrategias que tenemos pueden no funcionar bien”, dijo. Pero Pablo no se desanimó, ya que se trasladó a la escuela de Tirano, donde enseñó durante dos años. “Pablo entendió que necesitamos ser flexibles en nuestras estrategias”, dijo Köhler. “Podemos pensar que solo de esta o aquella manera avanzará la obra, pero el Señor nos dice: ‘Por favor, sean abiertos; puedo mostrarles diferentes formas de cumplir [con la] misión”. Milagros extraordinarios Cuando Pablo estuvo dispuesto a adaptarse, Dios abrió puertas y muchas vidas fueron transformadas, dijo Köhler. Además, personas de toda Asia escucharon el mensaje de Cristo. Köhler señaló Hechos 19:11 como el núcleo del mensaje del capítulo. “Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo”, leyó, enfatizando, “Las manos eran de Pablo, pero los milagros eran de Dios. Paul simplemente puso sus manos a disposición del Señor”. “La misión no puede esperar hasta que haya tiempos mejores”, dijo el presidente de la Asociación General Erton Köhler. “¡El momento es ahora!” [Fotografía: Curtis Henry/DIA] De la misma manera, también podemos usar nuestras manos, talentos, ideas, iniciativas y proyectos, dijo Köhler. “Dios puede realizar milagros extraordinarios cuando le entregamos nuestras manos”, enfatizó. La misión es un milagro En ese sentido, tenemos que recordar, dijo Köhler, que “la misión es un milagro”, y que Dios es la fuente de ese milagro. Así es que “Dios nos dice: ‘Por favor, no tengas miedo; pon tus manos a disposición de mí”, dijo a los participantes de la cumbre, ya que “la misión no es lo que podemos hacer por Dios, sino lo que Dios puede hacer por nuestro medio. La misión pertenece al Señor; solo somos sus agentes”. Creyendo en ello, “podemos avanzar, confiando en el Dueño de la misión”. Ante esa realidad, “la misión no puede esperar a tiempos mejores”, dijo Köhler. “No podemos esperar a tener suficientes pastores y misioneros preparados, o a un cambio de regímenes políticos, o a que algunos países se abran al evangelio […]. ¡El momento es ahora!” Köhler compartió algunas historias sobre cómo, en un país cerrado que no quiso mencionar, Dios abrió puertas durante un funeral en 2022. Una invitación para estudiar la Biblia llevó a que un líder local terminar aceptando el mensaje adventista y fuera bautizado. “Entonces, otras personas le siguieron”, contó Köhler, “y hoy hay más de seis mil miembros cuando antes no había ninguno”. Un gran coro formado por miembros de la Unión Asociación del Caribe y la Asociación Sureña del Caribe (USC) entona un cántico durante el culto religioso del 30 de mayo en el Auditorio de la Universidad. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] Parte del milagro de Dios De la misma manera, señaló Köhler, Dios nos está diciendo que avancemos por fe. “Nos está diciendo: ‘Vayan y pónganse a trabajar, que yo abriré las puertas’”, expresó. Asimismo, Köhler enfatizó que Dios nos llama a renovar nuestro compromiso con él. Dios también nos está diciendo que formemos parte de su