El Informe del Tesorero durante el Concilio de Primavera destaca la administración cuidadosa de los fondos de la iglesia. 21 de abril de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Marcos Paseggi, Adventist Review “Es un privilegio para mí informar que la situación financiera de la Asociación General, al 31 de diciembre de 2025, es sólida”, dijo Paul H. Douglas, tesorero de la Asociación General, al comenzar su Informe del Tesorero el pasado 14 de abril. El informe, presentado a los miembros de la Junta Directiva de la Asociación General, destacó los principales indicadores financieros y compartió cifras clave durante el primer día del Concilio de Primavera en la sede de la iglesia mundial en Silver Spring, Maryland, Estados Unidos. “Alabamos al Señor por la sólida posición financiera, considerando las condiciones económicas globales vigentes”, dijo Douglas a los líderes de la iglesia, añadiendo que “hemos sido fieles mayordomos de los recursos que Dios nos ha proporcionado para contribuir al avance de su reino”. Al mismo tiempo, sin embargo, subrayó que la fortaleza financiera de la Asociación General “no se debe a nuestros propios logros”. Más bien, es “el propósito de Dios proporcionarnos lo que necesitamos para hacer su obra”, expresó. “Somos fuertes porque Dios es fuerte”. Paul H. Douglas, tesorero de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, presenta su informe durante el Concilio de Primavera en Silver Spring, Maryland, Estados Unidos, el pasado 14 de abril. [Fotografía: George Nelson/Adventist Media Exchange (CC BY 4.0)] Montos muy por encima del presupuesto En los minutos siguientes, Douglas informó sobre las principales cifras de la actividad financiera en 2025. Entre ellos se incluyó los 89 millones de dólares que representan la parte del diezmo que la sede mundial recibió de todo el mundo para financiar sus actividades. La cifra estuvo dos millones de dólares por encima de la cantidad presupuestada, similar a la cantidad recibida en 2019, que se considera “el último año normal” antes de la interrupción causada por la pandemia del COVID-19. Además, estuvo tres millones de dólares por encima de los 86 millones recibidos en 2024, informó. Las ofrendas, por otro lado, ascendieron a 101 millones de dólares, 14 más que los 87 millones presupuestados para el año y 24 millones más que en el año de referencia 2019. En general, se observa un patrón en el que las ofrendas representan un porcentaje creciente de los fondos recibidos, informó Douglas. Mientras que en 2021 las ofrendas representaban el 44 por ciento de los fondos utilizados por la Asociación General para llevar a cabo sus actividades, en 2025 alcanzaron el 53 por ciento del total, afirmó. “Este cambio continuado […] sugiere que el interés por la misión global de la iglesia se está reavivando en los corazones y mentes de nuestros miembros”. En ese sentido, Douglas anticipó que, como consecuencia de esa tendencia en las ofrendas, el trabajo a nivel local “será más próspero gracias a la atención deliberada que se da a la obra global”. Mayores gastos en la misión En cuanto a los gastos, Douglas informó que el 46 por ciento del total se destinó a la estrategia y apoyo misionero, el 17 por ciento a medios y publicaciones, y el 17 por ciento al desarrollo y rendición de cuentas del liderazgo. El 8 por ciento se invirtió en instituciones educativas, mientras que otro 12 por ciento se dedicó a otras actividades. Ray Wahlen, subtesorero de la Conferencia General, informó sobre el tope de gastos operativos a la vez que agradeció al Señor y a sus miembros por su fiel mayordomía. [Fotografía: George Nelson/Adventist Media Exchange (CC BY 4.0)] “Los gastos totales fueron de aproximadamente 20 millones de dólares, o un 11 por ciento más, que en 2024”, dijo Douglas. Eso incluye el gasto de fondos que estaban restringidos por donantes para fines prescritos, fondos enviados a regiones eclesiásticas como ayuda para proyectos especiales y fondos para respuesta a emergencias. Sin embargo, en general, Douglas informó de un aumento de 25 millones de dólares en activos netos, impulsado principalmente por 27 millones de dólares en ingresos por inversiones. Más fondos para la misión De cara al futuro, Douglas informó que su equipo ha estado analizando el patrón de diezmos y contribuciones de ofrendas, comprobando que “lo que esperábamos no ha ocurrido”, ya que las cantidades reales “han superado nuestras expectativas [presupuestadas]”. En caso de que esa tendencia continúe, la Asociación General ha desarrollado un plan para utilizar esos fondos extra. Ese plan incluye permitir que el 50 por ciento del aumento esté a disposición de la Comisión de Estrategia y Presupuesto, para que esta “tome decisiones colectivas para la iglesia mundial respecto de las inversiones en prioridades estratégicas de misión”. El resto sería “devuelto a las divisiones mundiales” para que puedan destinar esos fondos a sus prioridades misioneras. En general, Douglas destacó el cuidado que tienen los responsables financieros para asegurarse de que la posición de la Asociación General sea sólida. Es algo importante, enfatizó, porque la Asociación General “tiene que estar posicionada para apoyar financieramente las prioridades estratégicas globales de la iglesia” y «debe ser capaz de…» [responder a] emergencias y a oportunidades inusuales”. Al mismo tiempo, la Asociación General “tiene que ser vista como un modelo de solidez y estabilidad financiera”, afirmó. “Alabamos a Dios por la situación en la que nos encontramos ahora”. G. T. Ng, exsecretario de la Asociación General, comenta desde un lugar fuera del recinto mientras sigue en línea las sesiones del Concilio de Primavera el pasado 14 de abril. [Fotografía: George Nelson/Adventist Media Exchange (CC BY 4.0)] Planificación y ejecución cuidadosas Después de Douglas, el subtesorero de la Asociación General, Ray Wahlen, informó sobre el límite de gastos operativos, es decir, la cantidad máxima de fondos que, según el reglamento, puede destinar la Asociación General a operaciones de la sede en un año. Ese monto, fijado hace años en dos por ciento del diezmo global, requiere una planificación cuidadosa, explicaron los responsables financieros. En su informe, Wahlen