Sin categoría

De llamado a propósito: Capacitación de ‘Discípulas Creativas’ para compartir esperanza

Cristel Romero anima a los comunicadores a usar sus talentos para crear contenido con propósito y compartir la esperanza a través de las plataformas digitales. 29 de marzo de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana ¿Y qué tal si la creatividad es no solamente un talento, sino un llamado? Ese fue el mensaje central de un reciente entrenamiento sobre discipulado digital dirigido por Cristhel Romero, especialista en mercadeo y productora en la Unión Mexicana Interoceánica, quien instó a los participantes a reconsiderar su papel en la comunicación y el ministerio. “Voy a contarles algo muy personal”, comenzó diciendo la presentadora. “Durante mucho tiempo me sentí avergonzada de ser creativa”. Relató cómo en una ocasión inició una carrera que no iba de acuerdo con su pasión, ignorando lo que ahora reconoce como el propósito de Dios para su vida. “Hasta que un día, Dios me dijo que ese no era el camino”, señaló. Actualmente, Cristel Romero considera su trabajo en comunicación y mercadeo, no solamente como una profesión, sino como un regalo. “Es una de las cosas más bellas que Dios me ha dado”, dijo. “No ha habido un solo día en que me haya arrepentido de ello”. Creados para crear La comunicadora Romero subrayó una perspectiva teológica basada en el libro de Génesis, al explicar que Dios comparte con la humanidad aspectos de su carácter, incluyendo la habilidad de crear. “Dios creó de la nada —vida, naturaleza, belleza”, indicó. “Y esa capacidad también nos ha sido dada a nosotros”. En una era digital dominada por un constante desplazamiento por la pantalla y por el consumo de contenido, la comunicadora Romero advirtió a la audiencia de un profundo desequilibrio. “No fuimos creados para consumir —fuimos creados para crear”, enfatizó. Para ella, la creatividad se convierte en un camino hacia el discipulado. Cada persona lleva consigo un mensaje único moldeado por experiencias personales, fe y perspectiva. “Ese mensaje es diferente para cada uno”, dijo. “Pero una cosa permanece igual —tienes que dar a conocer las buenas nuevas que has recibido”. De la idea al impacto La sesión de la comunicadora Romero ofreció también orientación práctica acerca de cómo convertir ese llamado en acción, particularmente en el espacio digital. Trazó entonces un proceso de cinco pasos para crear contenido significativo, comenzando con algo sencillo: anotar ideas. “Lleva siempre contigo una libreta”, aconsejó. “Cuando acuda una idea, anótala — aun cuando la vayas a desarrollar después”. A partir de allí, animó a los participantes a definir lo que ella llamó “pilares” de contenido —temas clave para guiar los esfuerzos de comunicación. Esos pilares sirven de compás para mensajes consistentes y llenos de propósito. “Una vez que hayas identificado esos pilares, ya nunca vas a carecer de ideas”, dijo. La planificación es igualmente importante. La presentadora enfatizó entonces el valor de los calendarios de contenido, alineando lo que se publica a eventos clave, iniciativas de la iglesia y eventos de la comunidad. Introdujo también herramientas tales como Meta Business Suite y Metricool para ayudar a programar y manejar contenido en forma eficaz. Pero más allá de estrategias y herramientas, les recordó a los participantes que el ministerio digital se mantiene profundamente personal. Más allá de la pantalla Basándose en el ministerio de Jesús, la presentadora ilustró la forma como la interacción digital refleja el discipulado en la vida real. “Hubo quiénes escucharon acerca de él, quiénes lo siguieron y quiénes se convirtieron en sus discípulos”, explicó. Dentro del contexto actual, dijo, esos grupos pueden verse como personas alcanzadas, audiencia y comunidad central, la gente que no solamente consume contenido, sino que responde, participa y ultimadamente da pasos de fe. “¿Hace conexión tu contenido? ¿Funciona tu llamado a la acción?”, preguntó; animando a los participantes a evaluar no solamente los indicadores de desempeño, sino el impacto espiritual. Sin embargo, enfatizó la presentadora de la sesión, ninguna herramienta digital puede sustituir una genuina conexión humana. “Hay cosas que una herramienta no puede hacer por ti”, señaló. “Ese mensaje a las 11:00 p.m., ese comentario de alguien que está pasando por una situación difícil que requiere oración, atención y cuidado”. Un llamado a crear para Cristo En su conclusión, la presentadora Romero desafió a los participantes a dar pasos intencionales en su ministerio digital, incluyendo la creación y programación de contenido, la interacción con la audiencia y la medición del impacto. Pero, sobre todo, les recordó acerca de su propósito. “Las herramientas son solo herramientas”, dijo. Tú eres el mensajero —y el mensaje que transmites vale una eternidad”. En un mundo repleto de ruido, la expositora enfatizó que la creatividad, cuando se la ha sometido a Dios, se convierte en un poderoso instrumento para compartir la esperanza, añadiendo que para aquellos dispuesto a escuchar —y crear—, la oportunidad de alcanzar vidas nunca ha sido tan grande. Traducción – Gloria A. Castrejón The post De llamado a propósito: Capacitación de ‘Discípulas Creativas’ para compartir esperanza appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Una cámara, un llamado y una travesía intercultural

Un joven comunicador que presta servicios en el Líbano documenta la fe y la resiliencia mientras se adapta a un ambiente diverso. 26 de marzo de 2026 | Montemorelos, Nuevo León, México | Laura Marrero y Noticias de la División Interamericana No todas las travesías profesionales se hacen en oficinas o estudios de producción. Algunas se desarrollan por medio de culturas, lenguas y creencias, a menudo en entornos complejos y exigentes. Esa es la experiencia de Javier Guichard, graduado del programa de Comunicación de la Universidad de Montemorelos, que ahora vive y presta servicios en el Líbano. A miles de kilómetros de su casa, su cámara no solo documenta la vida universitaria en la Universidad de Oriente Medio, sino que también capta historias de fe, resiliencia y propósito en una región donde comunicar esperanza requiere de sensibilidad, creatividad y convicción. Javier Guichard, graduado en Comunicación y Medios, trabaja en la Universidad de Oriente Medio en Beirut, Líbano, donde utiliza la fotografía y el video para captar la vida en el campus y compartir historias de fe y resiliencia en un entorno multicultural. [Fotografía: Javier Guichard] El deseo de servir había ido creciendo en él durante años. Desde el instituto, Guichard sintió el llamado del voluntariado en el extranjero, aunque durante sus años universitarios decidió esperar. Tras graduarse, esa vocación resurgió. La confirmación le llegó de forma inesperada durante su participación en la Asociación General 2025 de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, donde presentó su proyecto audiovisual independiente, Asno Parlante, desarrollado junto a su hermano gemelo David. Entre pasillos, conversaciones y encuentros aparentemente casuales, algo cambió. Ver el trabajo de instituciones de todo el mundo despertó en él el deseo de formar parte de ese movimiento global de servicio. Lo que comenzó como un intercambio de contactos se convirtió rápidamente —en cuestión de días— en una invitación concreta para prestar servicios en la Universidad de Oriente Medio en Beirut. Sin tener todos los detalles definidos, tomó una decisión basada en la fe: ir donde se le abrió la primera puerta. En el presente, Guichard trabaja en el departamento de promoción de la universidad como fotógrafo y videógrafo. Su papel consiste en captar la esencia de la vida universitaria, desde las clases y actividades estudiantiles hasta contenidos promocionales que reflejen la identidad de una institución adventista en un contexto profundamente diverso. Pero comunicarse en Oriente Medio implica mucho más que habilidad técnica. Uno de los proyectos audiovisuales de Javier Guichard desarrollados en el Líbano refleja su trabajo de narración y producción de medios dentro de un contexto cultural diverso. [Fotografía: Javier Guichard] En un entorno donde la mayoría de los estudiantes no son adventistas —y muchos ni siquiera son cristianos— cada imagen y video requiere un enfoque reflexivo. Guichard ha tenido que replantearse su forma de comunicarse, dejando de lado el estilo directo al que estaba acostumbrado y aprendiendo a conectar dentro del contexto cultural de quienes lo rodean. Ha descubierto que, en ese contexto, el mensaje no siempre se expresa de manera explícita, sino que se construye, sugiere y vive. Su trabajo va más allá del entorno institucional. Fuera de sus responsabilidades profesionales, participa en actividades con la iglesia universitaria, colaborando en iniciativas comunitarias en contextos donde no es posible el proselitismo abierto. Esto le ha llevado a encontrar nuevas formas de compartir su fe. Curiosamente, uno de los impactos más significativos que ha tenido no ha llegado gracias a su trabajo profesional, sino en espacios cotidianos. En las canchas de voleibol de la universidad, Guichard ha construido relaciones con estudiantes de diversos orígenes, fomentando un ambiente de respeto, inclusión y trabajo en equipo. Lo que empezó como un simple juego se ha convertido en una oportunidad para influir positivamente en la cultura entre los jóvenes. Una fotografía de Javier Guichard creada para materiales promocionales del programa de Informática de la Universidad de Oriente Medio en Beirut, Líbano. [Fotografía: Javier Guichard] Vivir en el Líbano también le ha presentado desafíos que van más allá del ámbito profesional. En un contexto marcado por la tensión y el conflicto —donde a veces se oyen explosiones y la vida cotidiana es un recordatorio constante de la fragilidad de la existencia— su experiencia ha adquirido una dimensión espiritual más profunda. Lejos de su familia y de todo lo familiar, ha aprendido a depender de Dios de una manera personal, real y constante. Su fe ha pasado de ser algo heredado a algo profundamente suyo. En ese proceso, la formación que recibió en la Universidad de Montemorelos ha sido clave. Las habilidades técnicas que desarrolló le han permitido asumir un papel integral en la producción audiovisual, llevando proyectos desde su concepto hasta la ejecución. Más allá de la preparación técnica, reconoce que los valores que aprendió —la pasión por el servicio y visión de iniciativa— son los que dan sentido a su trabajo actual. La historia de Guichard sigue desarrollándose en Beirut. Su impacto, como él mismo reconoce, apenas está comenzando. Traducción de Marcos Paseggi The post Una cámara, un llamado y una travesía intercultural appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Hablemos del suicidio

La serie producida por adventistas busca quebrar el silencio y abrir un camino hacia la esperanza. 26 de marzo de 2026 | Alsbach-Hähnlein, Alemania | Hope Media Europa y Adventist Review En muchas culturas —y dentro de las comunidades de fe— el suicidio sigue siendo un tema rodeado de silencio, incomodidad y malentendidos. No obstante, el silencio a menudo profundiza el sufrimiento, dejando a individuos y familias solos ante el dolor. Dentro del suicidio, una nueva serie documental en cuatro partes producida por el proyecto REMINDED de la Iglesia Adventista del Séptimo Día busca cambiar esa realidad fomentando una conversación honesta, una comprensión con sustento y una respuesta compasiva. El suicidio es uno de los desafíos más complejos y dolorosos a los que se enfrentan las personas, las familias y las comunidades en todo el mundo. Afecta a personas de diferentes grupos de edad, culturas, entornos socioeconómicos y orígenes religiosos. A pesar de su impacto global, con frecuencia se trata como un tema tabú: rara vez se aborda abiertamente y a menudo está cargado de desinformación, miedo y mitos profundamente arraigados. Las comunidades de fe no son inmunes a esta lucha. Creada como parte del compromiso continuo de REMINDED con la educación en salud mental y la prevención del suicidio, Dentro del suicidio afronta esos desafíos directamente—sin sensacionalismo, sin simplificaciones teológicas y con un claro énfasis en la esperanza. Un enfoque global en estilo documental Producida como una serie completamente documental, Dentro del suicidio consta de cuatro episodios, cada uno de aproximadamente 30 minutos de duración. Cada episodio explora diferentes dimensiones de la prevención del suicidio, la salud mental y la fe, combinando la visión profesional, la experiencia vivida y la reflexión teológica. La serie incluye más de 35 entrevistas con profesionales de la salud mental, educadores, teólogos y consejeros pastorales de todo el mundo. Los colaboradores representan al menos ocho países: Argentina, Brasil, Estados Unidos, Puerto Rico, Alemania, Ucrania, Kenia y Corea del Sur. Muchos trabajan en instituciones adventistas tales como Salud de la Universidad de Loma Linda, la iglesia de la Universidad Loma Linda y la Universidad Andrews, como así también en iniciativas comunitarias de prevención del suicidio. La serie también incluye voces más allá de la tradición adventista. Un sacerdote católico y un rabino judío ofrecen perspectivas históricas y basadas en la fe sobre el suicidio, subrayando que no se trata de un asunto denominacional, sino de un asunto humano. Su inclusión refleja el compromiso de REMINDED con el diálogo y la colaboración entre religiones, profesiones y culturas. Historias que humanizan la crisis Uno de los aspectos más impactantes de Dentro del suicidio es la inclusión de historias reales. Esos testimonios se presentan con cuidado y sensibilidad, no para sorprender, sino para humanizar una crisis que a menudo se reduce a estadísticas. Entre los protagonistas está Aguska Mnich, también conocida como Aguska Free, múltiple campeona mundial de fútbol libre y superviviente de intentos de suicidio. Comparte su recorrido por algunos de los momentos más oscuros de su vida, que incluyeron tres intentos de suicidio, y reflexiona sobre cómo la fe, el apoyo profesional y el descubrimiento del fútbol freestyle se convirtieron en elementos que le salvaron la vida durante el proceso de recuperación. La serie también incluye la historia de Mark Tamaleaa, un orador profesional en prevención del suicidio cuya familia perdió a un hijo por suicidio en 2022, y Efraín González, pastor y profesor adventista de Puerto Rico que también perdió a un hijo por suicidio en los últimos años. Sus testimonios ofrecen una representación honesta del duelo, la resiliencia y el largo camino de sanación. Son experiencias compartidas por muchas familias, aunque rara vez expresadas públicamente. Otra historia fascinante destacada en la serie es “Los ángeles del puente”, una iniciativa liderada por voluntarios en Corrientes, Argentina. Durante años, un grupo de jóvenes voluntarios ha mantenido una presencia continua en uno de los puentes más grandes del país, un lugar previamente asociado con un alto número de muertes por suicidio. Gracias a la vigilancia, la conversación y la intervención oportuna, la iniciativa ha ayudado a salvar más de 160 vidas en poco más de dos años. Desafiar mitos, ofrecer esperanza Los objetivos de Dentro del suicidio son claros y deliberados. En primer lugar, la serie crea conciencia, reconociendo el suicidio como una crisis global que afecta a todos los grupos demográficos: desde sociedades acomodadas hasta regiones en desarrollo, desde jóvenes hasta adultos mayores. En segundo lugar, fomenta una conversación abierta e informada. Se invita a escuelas, iglesias, familias y comunidades a que aborden el suicidio sin miedo, vergüenza ni juicio. Un episodio está dedicado enteramente a desmontar mitos comunes, malentendidos y suposiciones teológicas dañinas que a menudo impiden que la gente busque ayuda u ofrezca apoyo. En tercer lugar, y lo más importante, Dentro del suicidio ofrece esperanza. Aunque la serie no rehúye la oscuridad que rodea la ideación suicida y la pérdida, apunta constantemente a la posibilidad de sanación, recuperación y nueva vida. Las acciones de buscar ayuda profesional, confiar en la comunidad y confiar en la gracia sustentadora de Dios no son presentadas como debilidades, sino como actos de valentía. Una travesía personal y exigente Para Adrián Duré, productor y director de la serie, Dentro del suicidio ha sido uno de los proyectos de mayores desafíos en su carrera. “Esta ha sido una de las series más difíciles que he producido jamás”, dice Duré. “Muchas de las preguntas planteadas me obligaron a revivir experiencias de mi propio pasado, momentos muy oscuros que yo mismo había vivido. Editar la serie requirió una enorme inversión emocional”. Duré señala que el proceso creativo exigió vulnerabilidad y dependencia de Dios. “A veces parecía reabrir una herida. Pero día tras día Dios me dio la fuerza para continuar”. Su esperanza es simple y profundamente personal: “Si por medio de esta serie podemos salvar aunque sea una vida —o ayudar a que un padre, un amigo o un miembro de iglesia intervenga en el momento adecuado, entonces todo ha

Nueva intervención cardiaca mínimamente invasiva ofrece una alternativa a la cirugía a corazón abierto en Loma Linda

Nuevo dispositivo transcatéter ofrece otra opción a pacientes previamente considerados como de alto riesgo para cirugía. 24 de marzo de 2026 | Loma Linda, California, Estados Unidos | Elena Aguirre, Loma Linda University Health Loma Linda University Health (LLUH) ha establecido un importante hito en relación con atención cardiológica avanzada al convertirse en el primer hospital no clínico experimental en la Costa Occidental que lleva a cabo un reemplazo mínimamente invasivo de válvula mitral el 24 de febrero de 2026, utilizando el sistema transcatéter para válvula mitral recientemente aprobado por la FDA, de Edwards Lifesciences. Durante décadas, los pacientes que requerían una sustitución de válvula mitral tenían solamente una opción: cirugía a corazón abierto. Para muchos pacientes de edad avanzada o médicamente frágiles, esa cirugía implicaba mucho riesgo. Si el paciente no era lo suficientemente fuerte para soportarla, simplemente no había otra alternativa y su condición con frecuencia continuaba empeorando. Existe ahora otro camino. Joy Campbell (al centro) se convirtió en la primera paciente en la Costa Occidental en recibir la sustitución mínimamente invasiva de válvula mitral en LLUH, en un sitio no clínicamente experimental, de manos de los cardiólogos intervencionistas estructurales Dr. Amr Mohsen (izquierda) y Dr. Jason Hoff (derecha).[imagen: Loma Linda University Health] Hasta fines de 2025, el reemplazo de la válvula mitral requería la apertura del pecho, parar el corazón y colocar al paciente en una máquina cardiopulmonar. Aunque lo anterior significaba un salvavidas para algunos, involucraba un significativo tiempo de recuperación y de estrés físico. “Los pacientes que no eran candidatos para una cirugía, carecían esencialmente de una solución”, explica Amr Mohsen, MD, un cardiólogo intervencionista estructural de LLUH. “Ellos vendrían tal vez repetidas veces al hospital con síntomas de insuficiencia cardiaca. Nosotros podíamos manejar la situación temporariamente con medicinas, pero permanecía el problema subyacente en la válvula”. La válvula mitral regula el fluido sanguíneo entre las cámaras de la izquierda del corazón. Cuando falla, ya sea por tener una fuga grave, o por no poder funcionar ya en forma apropiada, los pacientes pueden experimentar fatiga extrema, dificultad para respirar, acumulación de fluido y frecuentes hospitalizaciones. Con el nuevo dispositivo, los médicos pueden sustituir la válvula mitral a través de una vena en la pierna, evitando enteramente la cirugía a corazón abierto. La intervención dura típicamente unos noventa minutos o menos. Los pacientes despiertan pronto después de ello, pueden caminar el mismo día y con frecuencia pueden irse a su casa dentro de 24 a 48 horas. “Es como la diferencia entre el día y la noche en comparación con la cirugía”, dice el Dr. Mohsen. “Hay un tiempo mínimo de recuperación. Les decimos a los pacientes: ‘vete a tu casa y regresa a tu vida’”. Una nueva oportunidad de vida Joy Campbell, de 76 años, sabe de primera mano lo que se siente cuando se acaban las opciones. Durante varios meses previos fue hospitalizada múltiples veces con síntomas de insuficiencia cardiaca cada vez peores, causados por insuficiencia de su válvula mitral. Llegó a estar tan débil que casi no podía subir las escaleras. “No podía ni siquiera caminar”, dice la paciente Campbell. “Me gusta estar fuera atendiendo mis plantas. No tenía la energía necesaria. Me sentía más vieja que mis 76 años”. Debido a su salud general y fragilidad, no se consideraba segura una cirugía a corazón abierto. Antes de que estuviera disponible esta tecnología, ella habría continuado el ciclo de entradas y salidas múltiples del hospital. En vez de ello, se convirtió en la primera paciente en la Costa Occidental en recibir la nueva sustitución mínimamente invasiva de válvula mitral en LLUH en un sitio no clínico experimental, después de la reciente autorización del procedimiento por la FDA. La mañana siguiente a la intervención, ya estaba caminando, tomando su cena y preparándose para irse a casa. “Es mi nueva oportunidad de vida”, dice la paciente Campbell. “Si mi jornada puede ayudar a alguien más, estoy lista. Estoy tan agradecida”. La complejidad de esta intervención A diferencia de otras válvulas del corazón, la válvula mitral no es perfectamente redonda —tiene una forma más compleja. Eso hace que sea más difícil remplazarla sin abrir el pecho. El nuevo dispositivo resuelve ese problema al utilizar un diseño de dos partes: un componente de acoplamiento que estabiliza la estructura de la válvula, seguido de la instalación de una válvula de recambio en su interior. Todo el procedimiento llevado a cabo es guiado por un sistema de imágenes avanzado. “Yo no veo directamente la válvula natural del paciente físicamente frente a mí, como la vería un cirujano”, explica el Dr. Mohsen “Yo trabajo a través de una vena en la pierna, observando imágenes detalladas del corazón en una pantalla. Esto requiere planificación meticulosa y un equipo de diagnóstico por imagen con amplia experiencia”. En LLUH, el procedimiento es apoyado por un equipo multidisciplinario que incluye cardiólogos intervencionistas estructurales, cirujanos cardiólogos, especialistas en técnicas avanzadas de diagnóstico por imagen y expertos en insuficiencia cardiaca. Los pacientes son sometidos a estrecho seguimiento después de la intervención y reciben atención de seguimiento coordinado. “Esto es algo que no puede hacerse en cada centro”, dice el Dr. Mohsen. “Se requiere experiencia, preparación y un equipo sólido”. El mayor desafío ahora es concienciación. “Muchos médicos y pacientes no se dan cuenta todavía de que existe esta opción”, dice el Dr. Mohsen. “Esa es la razón por la que es importante dar a conocer estas historias. Los pacientes a quienes se les dijo previamente que no había más que pudiera hacerse, deben saber que hay probablemente una solución”. El Dr. Mohsen enfatiza que los pacientes a quien se les ha negado una cirugía en otro lugar o que continúan luchando con insuficiencia cardiaca que va empeorando no deben asumir que no tienen ya ninguna otra opción. Para la paciente Campbell, este gran avance significa regresar a la vida que pensó que estaba perdiendo. “Estoy lista para comenzar a caminar nuevamente”, dice. “Estoy lista para regresar a atender mis plantas”. El artículo original fue publicado

Más de 500 jóvenes se movilizan en Panamá en iniciativa misionera anual

Dos participantes en el Proyecto Identidad Jabes 2026 dirigen un estudio bíblico con una mujer en su hogar en Chiriquí, Panamá. Más de 500 jóvenes tomaron parte en la iniciativa misionera de jóvenes, prestando servicios en toda la región, desde el 9 de enero hasta el 14 de febrero de 2026. [Imagen: Unión Panameña] Esfuerzo misionero dirigido por jóvenes en Chiriquí fortalece comunidades a través de evangelización, servicio y discipulado. 23 de marzo de 2026 | Chiriquí, Panamá | Johana García y Personal de Noticias de la División Interamericana Más de 500 jóvenes se esparcieron por comunidades en la provincia de Chiriquí, en Panamá, convirtiendo la fe en acción a través del Proyecto Identidad Jabes 2026 —una iniciativa misionera de los jóvenes que involucra cada año a los participantes en evangelización, grupos pequeños, estudios bíblicos y obra misionera en la comunidad. Durante cinco semanas, del 9 de enero al 14 de febrero, sus esfuerzos ayudaron a establecer 10 nuevas congregaciones, construir seis iglesias y llevar al bautismo a 190 personas, a la vez que llevar a cabo 169 estudios bíblicos todavía en efecto en la región. Los participantes prestaron servicios en 20 sitios misioneros a lo largo de la Asociación Panameña Occidental, combinando evangelización, obra comunitaria y discipulado. Organizada por la Unión Panameña durante los pasados nueve años, la iniciativa continúa atrayendo a los jóvenes a la misión, a la vez que atiende las necesidades tanto espirituales como sociales en las comunidades locales, dijeron los líderes de la iglesia. Dos participantes en el Proyecto Identidad Jabes 2026 caminan por un sendero rural en Chiriquí, Panamá, al dirigirse a visitar hogares y conectar con miembros de la comunidad durante la iniciativa misionera. [Imagen: Unión Panameña] La evangelización produce resultados tangibles Los jóvenes participantes dirigieron diariamente estudios bíblicos, visitas a los hogares y reuniones de evangelización, ofreciendo apoyo espiritual y llevando consuelo y esperanza a muchas familias, indicaron los dirigentes de la iglesia. Naydelin González, una joven voluntaria que prestó sus servicios como capitana de grupo en San Lorenzo, describió la experiencia como desafiante y transformadora a la vez. “Fue un gran desafío participar este año y observar la realidad que muchas personas están enfrentando”, dijo. “Nos encontramos con personas que han pasado por situaciones muy difíciles, incluyendo abuso y abandono. Esto me ayudó a comprender cuánto necesita la gente tanto el apoyo material como el espiritual —la gente necesita esperanza, compañía y alguien que esté dispuesto a escuchar”. A pesar de las largas jornadas que con frecuencia comenzaban a las 8:00 a.m. y terminaban tarde en la noche, la joven González dijo que el equipo permaneció motivado a continuar sirviendo. “Dios nos sostuvo, nos protegió y nos dio fuerzas”, dijo. “Él abrió puertas en muchos hogares y cuidó de nosotros a través de todo el proyecto”. Jóvenes participando en el Proyecto Identidad Jabes 2026 visitan un hogar en Chiriquí, Panamá, como parte de sus esfuerzos en favor de la comunidad, durante la iniciativa del 9 de enero al 14 de febrero. [Imagen: Unión Panameña] Su grupo por sí solo ayudó a establecer docenas de estudios bíblicos y atrajo entre 80 y 100 asistentes cada noche durante la campaña de evangelización. Dijo acerca de uno de los momentos más significativos: “Una de las más bellas experiencias fue ver a 41 personas decidirse por el bautismo y entregar su vida a Cristo”. Una vida transformada sirviendo a otros Entre aquellas personas que fueron impactadas por la iniciativa, figura Carlos Bravo, de 65 años, procedente de Los Guayacanes en La Chorrera, cuya vida fue transformada a través del proyecto. Antes de encontrarse con Dios, Carlos Bravo dijo que había enfrentado uno de los periodos más difíciles de su vida y había de hecho contemplado el suicidio. En ese momento de crisis, oró en busca de ayuda y, muy pronto después, un grupo del Proyecto de Identidad Jabes visitó su hogar. Un joven participante en el Proyecto de Identidad Jabes 2026 conversa con un anciano en el patio trasero de su hogar en Chiriquí, Panamá, durante la iniciativa misionera del 9 de enero al 14 de febrero. [Imagen: Unión Panameña] Lo que él consideraba inicialmente rechazo se convirtió en el comienzo de un nuevo capítulo. A través de la amistad, del compañerismo cristiano y el estudio de la Biblia, experimentó una profunda transformación. Un año después, se sintió llamado a unirse al mismo esfuerzo misionero que lo había ayudado en su restauración. “Entendí que Dios ya me había escogido antes de que siquiera viniera esa idea a mi mente”, dijo. Deseaba ser para otros lo que esos jóvenes fueron para mí, un recordatorio de que Dios sigue todavía buscando a sus hijos”. Al ser asignado a Doleguita, en Chiriquí, el converso Bravo participó en intensos esfuerzos misioneros, testificando de primera fuente acerca de cómo Dios abrió puertas y guio su labor. A pesar de los desafíos, incluyendo rechazos y hasta un accidente menor, dijo que vio claramente la protección de Dios. El dar a conocer su testimonio llegó a ser su herramienta más eficaz. Tres jóvenes visitan y toman asiento con una pareja de ancianos antes de iniciar estudios bíblicos en Chiriquí, Panamá, durante el Proyecto de Identidad Jabes 2026 del 9 de enero al 14 de febrero de 2026. [Imagen: Unión Panameña] “Cuando las personas escuchaban mi historia se daban cuenta de que Dios podía también hacer algo por ellas”, dijo. Actualmente, Carlos Bravo vive con el renovado propósito de ser un mensajero de esperanza. El servicio fortalece el impacto local Además de la labor de evangelización, la iniciativa incluyó también ferias de salud, distribución de paquetes de alimentos y ayuda humanitaria, donaciones de ropa a familias necesitadas, limpieza de calles y espacios públicos, así como mejoras en casas y apoyo sanitario. Hesleiny Pérez, otra joven participante, describió la experiencia como transformadora de la vida. “Es algo que nadie puede explicar completamente, tienes que vivirlo”, dijo. El impacto no es ejercido solamente sobre aquellos que reciben el mensaje, sino también sobre aquellos de

“Los adventistas prosperan en el caos para ser la bendición de Dios para los demás”.

Durante su presentación del 6 de marzo, el secretario de la Asociación General, Rick McEdward, dijo que los líderes adventistas tienen que estar preparados para afrontar momentos de crisis, mientras el mundo a su alrededor se desintegra. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] El secretario de la Asociación General, Rick McEdward, analiza cómo ser un líder sólido en tiempos de crisis. 23 de marzo de 2026 | Bangkok, Tailandia | Marcos Paseggi, Adventist Review “Es difícil hallar un personaje bíblico importante que no haya enfrentado personalmente una crisis”, dijo Rick McEdward, secretario de la Asociación General, al inicio de su presentación del 6 de marzo durante la Cumbre de Liderazgo de la División de Asia-Pacífico Sur (SSD) en Bangkok, Tailandia. Dado ese contexto, es poco razonable esperar que los líderes adventistas contemporáneos puedan prestar sus servicios libres de momentos difíciles y situaciones desconcertantes. “Las crisis vendrán, sin ninguna duda. La cuestión es qué hacer y cómo liderar en esos momentos”. Sobre la base de su amplia experiencia como misionero de larga trayectoria lejos de su país natal, Estados Unidos, McEdward llamó a 400 líderes adventistas de toda la región a que se mantuvieran comprometidos y siguieran confiando en Dios en medio de los momentos difíciles del liderazgo, sabiendo que él nunca falla. “Cuando experimentamos lo peor de la vida, tenemos que ser lo mejor para Dios”, expresó. “Porque cuando llega una crisis, Dios tiene una manera de usar a los débiles, a los humildes y a los dispuestos”. Un coro masculino entona un cántico especial el 6 de marzo, durante la Cumbre de Liderazgo de la División de Asia-Pacífico Sur en Bangkok, Tailandia. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] Durante los siguientes minutos, McEdward desentrañó algunas de las cosas que ha aprendido sobre cómo afrontar y gestionar momentos de crisis en el liderazgo. Anclado en las promesas de Dios La experiencia de McEdward como líder incluyó nueve años como presidente de la Unión Misión de Oriente Medio y África del Norte (MENAUM). Con sede en Beirut, Líbano, él y su equipo “pasaron por una crisis tras otra”, compartió. Durante ese tiempo, experimentó crisis políticas y económicas, la infame explosión del puerto de Beirut, disturbios sociales y guerras. En ese contexto, y sobre la base de experiencias previas en Asia y Oriente Medio, McEdward pudo recordar una y otra vez que “para estar preparado para una crisis, hay que saber algunas cosas”. Primero mencionó la importancia de conocer “nuestra identidad—quiénes somos como personas y a quién representamos”. Dando por sentado que el sacrificio es una parte natural del liderazgo, explicó: “Nuestra identidad es sencilla: somos una persona salvada por la sangre sacrificial de Jesucristo. Y si Jesús pudo sacrificarse, ¿qué podemos decir de nosotros?” Líderes de la Iglesia Adventista de toda la División de Asia-Pacífico Sur escuchan al secretario de la Asociación General, Rick McEdward, en Bangkok, Tailandia, el 6 de marzo. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] Por eso no necesitamos huir cuando hay una crisis, enfatizó McEdward. “No me mueve el miedo; estoy anclado en las promesas de Dios”. Y añadió: “Cuando ocurre algo malo, necesitamos tener la capacidad de decir: ‘Mi esperanza está construida sobre nada menos que la sangre y justicia de Cristo. No me mueve el miedo; me impulsa la fe’”. Prosperar en medio del caos McEdward también recordó a los líderes de la SSD que los adventistas del séptimo día “son un remanente para ser una bendición para el mundo”. Es la razón por la que los líderes adventistas no tienen que huir de los momentos de crisis, sino enfrentarlos directamente con el poder de Dios. “Los adventistas prosperan en el caos para ser la bendición de Dios para los demás”, expresó. Esta realización debería llevarnos a un compromiso con nuestra misión incluso cuando el mundo que nos rodea se desintegra. “Sabemos que las cosas van a empeorar; sabemos que las cosas van a ir de mal en peor”, dijo McEdward. “Pero eso no significa que no podamos ser personas de luz, esperanza y alegría en medio de todo lo que experimenta el mundo. Como líder, ¿está usted preparado para ser una persona de luz?” preguntó. Estudiantes y personal de la Universidad de Oriente Medio y miembros de iglesias locales en Beirut, Líbano, preparan bocadillos para personas desplazadas en 2024. [Fotografía: Unión Misión de Oriente Medio y Norte de África] Glorificar a Dios McEdward también recordó a los líderes adventistas que “para prepararse ante una crisis, necesitan conocer su propósito y su propósito como adventistas es sencillo: dar gloria a Dios en todo lo que hagan”. En preparación para ello, es esencial no buscar la honra propia, enfatizó. “Es fácil hacer lo correcto por las razones equivocadas”, dijo McEdward. “Necesitamos tener mucho cuidado de no volvernos orgullosos y arrogantes sin siquiera darnos cuenta”. Un antídoto contra esa actitud peligrosa, dijo McEdward, es amar a otros como lo hizo Cristo. “Jesús tenía la misión de reconciliar a las personas y creo que los adventistas están llamados a ser generosos cada día”. Eso permitirá que líderes y miembros adventistas trabajen juntos para “liberar a las personas de las cargas de la culpa, la vergüenza y la opresión”, expresó. Proactivos, no reactivos En la segunda parte de su presentación, McEdward dijo a los líderes adventistas que se prepararan para una crisis sabiendo quién está en su equipo, porque “no se puede ser líder si uno trabaja solo”. Al mismo tiempo, llamó a los líderes a que determinen quiénes de sus equipos están dispuestos a servir y quiénes pueden ser sus consejeros —en quién confiar— cuando llega un momento de crisis. El grupo de trabajo de la Escuela Adventista en Mouseitbeh, Beirut, Líbano, que acogió a familias desplazadas por la guerra en 2024. [Fotografía: Elias Choufani] McEdward también pidió un liderazgo proactivo, no reactivo, y una comunicación cuidadosamente planificada (¿Qué compartir? ¿Quién necesita saberlo? ¿Incluye un llamado a la acción?). Pidió a los líderes adventistas que fueran resueltos, no dubitativos, recordando, sin embargo, que “nuestra respuesta ante una crisis tiene que

Episodio de Discípulas Creativas subraya la forma como los dispositivos de uso cotidiano pueden llevar adelatnte la misión digital

Andrea Rincón muestra sencillas herramientas para ayudar a los miembros de iglesia a crear y dar a conocer contenido con propósito. 22 de marzo de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana La sencilla pregunta, “¿Qué tienes en tu mano?”, está reconfigurando la forma como los miembros de la iglesia abordan la misión en la era digital. Andrea Rincón, coordinadora de contenido en los medios sociales en la Unión Colombiana del Norte, presentó tal reto a los espectadores durante el último episodio de Discípulas Creativas, transmitido el 22 de marzo de 2026. Explicó que, aunque muchas personas creen que dar a conocer el mensaje de Dios requiere equipo profesional y habilidades avanzadas, un ministerio digital eficaz puede comenzar con los dispositivos que las personas ya están usando en forma cotidiana, transformando herramientas ordinarias en plataformas para compartir la esperanza y llegar a otros con el evangelio. Enfatizó también que la tecnología no debe reemplazar el mensaje, sino ampliarlo. “Dios usa con frecuencia lo que ya tenemos en nuestras manos”, dijo. De uso cotidiano a misión intencional A través del episodio, la presentadora guio a los espectadores paso por paso en algunas formas prácticas de transformar sus teléfonos celulares en instrumentos de ministerio, enfocando la atención en la sencillez, en vez de hacerlo en la perfección. Hizo notar que muchas personas usan ya de por sí sus teléfonos para tomar fotos, grabar videos e interactuar en los medios sociales, habilidades que pueden fácilmente reorientarse hacia la función de compartir contenido de carácter religioso. Diseño hecho fácil La primera herramienta presentada fue Canva, una plataforma de diseño gráfico que les permite a los usuarios crear contenidos tales como invitaciones, anuncios y mensajes inspiradores. A través de un ejemplo sencillo, la presentadora Rincón demostró la forma de seleccionar una plantilla o patrón, editar un texto e incorporar un versículo de la Biblia en un diseño. Demostró la forma como los usuarios pueden ajustar el tipo de letra o tipografía, los colores y diseño y exportar luego la imagen final para publicarla en los medios sociales o plataformas de mensajes. Su mensaje fue claro: cualquier persona puede crear contenido significativo sin tener previamente experiencia en diseño. Narración de historias a través de vídeo La presentadora se dispuso enseguida a demostrar edición de video usando CapCut, guiando a los espectadores a través del proceso de combinar videoclips en un solo video. Explicó también cómo recortar metraje, añadir transiciones entre escenas y eliminar watermarks (marcas de agua digitales). Una las partes claves de su presentación fue la habilidad de generar subtítulos en forma automática, haciendo con ello más accesibles y atractivos los videos para audiencias que los ven sin sonido. Al recorrer cada paso, demostró que la creación de videos puede ser a la vez sencilla y de gran impacto al enfrentarla con intención. Aprovechar la inteligencia artificial en las presentaciones Gamma, la herramienta final presentada, introdujo a los espectadores al uso de inteligencia artificial en la creación de presentaciones. La presentadora Rincón demostró ante los espectadores la forma como los usuarios pueden pegar textos en la plataforma, organizar ideas en diapositivas y generar diseños visualmente atractivos en cuestión de segundos. Esto, explicó, les permite a las personas enfocar su atención más en el mensaje, en vez de en los aspectos técnicos del diseño. Enfoque de las herramientas digitales orientado hacia la misión A través de la sesión, la presentadora les recordó repetidamente a los espectadores que el objetivo no es la excelencia técnica, sino la misión. Animó a los miembros de iglesia a comenzar en el punto donde se encuentran, usando lo que tienen a mano y considerar los espacios digitales como oportunidades para servir, conectar y compartir la esperanza. A terminar el episodio, no solo le había presentado a su audiencia nuevas herramientas; sino también el desafío de adoptar una mentalidad de discipulado digital de manera deliberada en donde la creatividad, la sencillez y el propósito, se unen para llevar adelante la misión de la iglesia. La Serie de Entrenamiento en Línea Discípulas Creativas continúa la semana siguiente, el 22 de marzo de 2026. Para ver la serie especial de 10 semanas de duración, visita webcast.interamerica.org cada domingo a las 11:00 a.m., tiempo de Miami, del 29 de marzo al 12 de abril de 2026. Traducción – Gloria A. Castrejón The post Episodio de Discípulas Creativas subraya la forma como los dispositivos de uso cotidiano pueden llevar adelatnte la misión digital appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Lecciones de un glaciar

Cómo aprender a vivir otra vez después de una pérdida 26 de marzo de 2026 | California, Estados Unidos | Lourdes Morales-Gudmundsson Mi marido, con quien estuve casada 51 años, acababa de fallecer y yo estaba destrozada, intentando entender este evento esperado —pero inesperado— en mi vida. Es difícil describir los sentimientos de vacío que a uno lo abruman cuando una persona tan cercana ya no está allí. Incluso empecé a cuestionarme quién era mientras intentaba encontrar un punto de equilibrio, resbalando y cayendo —y levantándome de nuevo —esperando que esta vez pudiera saber en qué me había convertido. Después de ocho años de cuidados, algo que me acercó más que nunca a mi marido, me encontré preguntándome: ¿Quién soy ahora? ¿Cuál es el propósito y sentido de mi vida ahora? En medio de esa búsqueda ansiosa, aferrándome como nunca antes a mi misericordioso Padre, recibí una tarjeta de una amiga que decía “Consejos de un glaciar” [1] y debajo de ese título había una serie de palabras de sabiduría. Todo parecía tan apropiado: mi marido provenía de Islandia, un lugar de glaciares imponentes y majestuosos. Sí, estaba preparada para escuchar la antigua sabiduría de ese gigante gentil que me hablaba a través de la tundra nórdica. Esto es lo que decía: Ábrase su propio camino Como el enorme conjunto de hielo perenne que forja su camino a lo largo de los siglos, yo también debo forjar una nueva identidad, rica en recuerdos que nutren el alma, pero firmemente anclada en el presente, por incierto e incluso aterrador que sea ese presente. Fue el poeta español Antonio Machado quien escribió una vez que se hace camino al andar.[2] Ese pensamiento fue extrañamente reconfortante, dándome poder para dar el primer paso. Pero ese pensamiento se vio enormemente reforzado por la seguridad de que no recorrería ese nuevo camino sola: “Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado” (Sal. 23:4, NTV). Vaya de a poco Sí, tenía que recordarme que no había ningún plazo acechando ominosamente sobre mí que tuviera que cumplir. Podía tomarme mi tiempo y dejar pasar cosas en lugar de hacer que sucedan, como tantas veces había hecho en mi vida profesional y personal. En las Escrituras, el concepto de ralentizarse se encarna en la espera. ¿Con qué frecuencia se nos invita a “esperar al Señor”? Esa espera rompe el estrangulamiento del estrés que se produce cuando intentamos apresurarnos a encontrar una solución y acabar con ella. Ralentizar y esperar también me daría tiempo para ordenar el revoltijo de nuevas tareas que tenía que cumplir y los nuevos pensamientos que tenía que desentrañar. Como he descubierto, hay una gran virtud en esperar al Señor. Canalice sus fortalezas Sabía cuáles habían sido mis fortalezas —enseñar, viajar, cantar—, pero no estaba segura si había otras fortalezas que aún no había descubierto o empleado. Había una sensación liberadora en no estar atada a lo que había sido antes o a lo que había logrado, sino al verme enriquecida por todo eso para lanzarme a nuevos territorios. Significaba romper con las expectativas de la gente basadas en el rendimiento o los éxitos pasados y darme permiso para canalizar mis fortalezas antiguas y nuevas en otras direcciones. Había estado haciendo eso a lo largo de mi vida, pero probablemente de la manera equivocada. Ahora me di cuenta, en mis pensamientos solitarios, de que necesitaba hacer espacio para otros en mis propios términos, respetando los suyos. Tuve que encontrar un equilibrio. Para mí, en este momento, significó alejarme de responsabilidades que ya no me correspondían realmente. Era fácil que la gente malinterpretara mis decisiones, pero empezaba a ver luz en abrirles el camino a otros en mi vida de forma diferente. Siga avanzando A esas alturas de mi vida me costaba seguir adelante. Algunos días el peso del duelo pesaba más sobre mi mente y mi cuerpo que en otros. Incluso en esos momentos en los que la letargia dificultaba levantar la cabeza de la almohada, sabía que debía seguir moviéndome o algo peor podía pasarme. Este es el momento en que mi vida de oración dio un giro para mejor. Me levantaba y realmente esperaba con ganas pasar tiempo hablando con el Señor. Y me refiero a hablar —en voz alta— como si mi Salvador estuviera sentado a mi lado y simplemente estuviéramos conversando. Estas sesiones sagradas fueron lo que me salvó de caer en el sumidero de la autocompasión y me motivaron a seguir adelante. Había otras cosas que el Señor había planeado para mi vida. Evita los colapsos Puedo decir con sinceridad que no tenía miedo a los colapsos; simplemente los dejaba venir cuando ellos querían. Me dijeron que vendrían en cantidades y en intensidad cada vez más menores con el tiempo, y eso fue lo que pasó. Pero cuando llegaron, me prometí a mí misma que los trataría con más cortesía. ¡Eso nunca ocurrió! Un colapso es tan crudo, tan totalmente fuera de tu control, que parece que nunca te recuperarás. Descubrí que si podía aumentar mi participación en la vida, ya fuera haciendo las compras o trabajando con un ministerio para personas sin hogar, encontraría una fortaleza y la seguridad de que algún día, una vez más, volvería a verme reinsertada en la vida: no en la misma vida que tenía, sino en una nueva vida. Así que estaba bien pasar por estos inevitables episodios de dolor indescriptible: transiciones inevitables hacia algo mejor. ¡Muéstrate atractivo! ¡Me encanta ese último consejo! Habla de confianza, paz y alegría, y de todo lo bueno que proviene de la mano de un Padre misericordioso, un Salvador comprensivo y un Espíritu facultador. Viene de alguien que sabe lo que es sufrir una pérdida aparentemente irreversible y salir triunfante de la tumba de la desesperación. Habla de levantarse de los fuegos infernales de la muerte hacia los reinos frescos y calmantes de la vida eterna. ¿Qué podría ser más atractivo que eso? Tengo la funda de

Escuelas adventistas de Interámerica conmemoran el Día Anual de Oración con culto especial y obra comunitaria

Los estudiantes del Centro Educativo Hellen Keller en Frontera Comalapa, Chiapas, México, tocan ukeleles durante un culto de adoración el 11 de marzo de 2026, como parte del Día Anual de Oración que se celebra en las escuelas adventistas del séptimo día del territorio de la División Interamericana. [Fotografía: Unión Mexicana Interoceánica] Miles hacen una pausa en sus clases para fortalecer la vida espiritual, mientras una cultura de oración sigue moldeando escuelas y comunidades. 19 de marzo de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana Miles de estudiantes que asisten a escuelas adventistas del séptimo día de la División Interamericana (IAD) suspendieron sus horarios académicos habituales el 11 de marzo para participar en el Día Anual de Oración, una iniciativa a nivel de la división destinada a fortalecer la relación personal de los estudiantes con Dios y fomentar una cultura de oración diaria. En los campus, las aulas dieron paso a servicios religiosos, oración grupal, actividades comunitarias y momentos de reflexión, dado que tanto estudiantes como maestros participaron en la conmemoración anual, que ya se celebra desde hace más de una década. Un mensaje manuscrito de agradecimiento de un estudiante aparece entre notas de oración en el Colegio JUBA en Ciudad de Guatemala, Guatemala, el 11 de marzo de 2026, como parte de la iniciativa del Día Anual de Oración. [Fotografía: Unión Guatemalteca] “El Día de Oración en las escuelas adventistas es esencial porque centra la educación en su propósito principal: guiar a los estudiantes hacia una relación personal con Dios”, dijo Faye Patterson, directora de educación de la División Interamericana. “Más que una actividad, es un momento en el que toda la comunidad educativa reconoce su completa dependencia de la conducción divina por medio de la oración”. Patterson señaló que en los últimos 13 años, la iniciativa ha evolucionado más allá de un solo evento hasta convertirse en una característica definitoria de la educación adventista en todo el territorio. “Lo que más nos ha impactado es cómo la oración ha pasado de ser un evento a convertirse en una verdadera cultura institucional”, afirmó. “Ya no se limita a días especiales, sino que forma parte de la vida diaria de nuestras escuelas, aulas y liderazgo”. Estudiantes del Colegio Adventista de la Llave en Minatitlán, Veracruz, México, participan en una actividad de oración como parte del Día Anual de Oración. [Fotografía: Unión Mexicana Interoceánica] Esa cultura se refleja en momentos deliberados de oración colectiva que se observan en los diversos campus. En momentos designados, la música señala una pausa, lo que invita a que estudiantes, maestros, personal e incluso visitas se detengan a orar juntos. Los líderes afirman que el énfasis en la oración ha contribuido a resultados espirituales tangibles entre los estudiantes. “Hemos visto vidas transformadas”, añadió Patterson, señalando iniciativas como las ceremonias bautismales y las decisiones espirituales tomadas durante la Semana de Oración y el Día de Oración. “Los estudiantes no solo oran, sino que salen a sus comunidades, invitan a otros a oran y comparten esperanza”. Los estudiantes de la Escuela Integral Adventista en Granada distribuyen artículos de primera necesidad y oran con los residentes en un hogar para ancianos como parte del Día Anual de Oración. [Fotografía: Asociación de Granada] También destacó la creciente unidad en toda la división, donde todos participaron en un programa compartido centrado en el lema “Más cerca de Dios”. “Estamos viendo instituciones, uniones y líderes alineados en una sola visión espiritual, entendiendo que nuestra misión solo puede cumplirse en total dependencia de Dios”, añadió Patterson. Según Patterson, casi el 90 por ciento de las instituciones educativas adventistas de toda la División Interamericana participó en la iniciativa de este año. Hay cerca de mil escuelas primarias y secundarias en la División Interamericana. Los estudiantes de la Escuela Metropolitana Adventista de Ciudad de Panamá oran con un conductor durante una iniciativa de “Drive-Thru de Oración” (Oración al Paso), celebrado como parte del Día Anual de Oración. [Fotografía: Unión Panameña] Un movimiento unido en todo el territorio Las escuelas de toda la División Interamericana informaron de formas creativas e impactantes en que estudiantes y profesores dieron vida a la oración en sus campus y comunidades circundantes. En la Unión Panameña, los estudiantes de la Escuela Metropolitana Adventista de Ciudad de Panamá transformaron la rutina matutina del tráfico en un espacio para el ministerio. Sesenta estudiantes del último curso dirigieron una iniciativa llamada “Drive-Thru de Oración” (Oración al paso), invitando a padres y familias a hacer una breve pausa al dejar a sus hijos y recibir una oración personalizada. Lo que normalmente es un flujo rápido de vehículos se convirtió, durante 30 minutos, en un espacio de reflexión y esperanza, donde pasaron casi 50 vehículos mientras los estudiantes ofrecían ánimo y repartían tarjetas hechas a mano con el texto de Jeremías 29:11. Estudiantes del Colegio La Paz en Villa Juana, Santo Domingo, República Dominicana, oran junto a miembros de la comunidad durante una actividad comunitaria en la calle, que se celebró como parte de la Semana Anual de Oración. [Fotografía: Unión Dominicana] “Este tipo de actividades permiten a los estudiantes vivir su fe de manera práctica”, dijo el pastor Elías Sánchez, capellán del colegio. “Estamos sembrando semillas de esperanza en nuestra comunidad. Para muchos padres, esos pocos minutos de oración fueron un momento de alivio en medio del estrés diario”. Los estudiantes también reflexionaron sobre la experiencia. “Oramos por las personas que luchan contra enfermedades, enfrentan dificultades económicas y afrontan cargas emocionales”, dijo Margarita Galeano, una líder estudiantil. “Cada oración nos recordó que todos necesitamos un momento con Dios”. En la Unión Salvadoreña, las 25 escuelas adventistas participaron en actividades comunitarias coordinadas, con más de cinco mil estudiantes que participaron en oración por sus comunidades, líderes locales y autoridades nacionales. Los estudiantes distribuyeron publicaciones, visitaron espacios públicos y se contactaron con instituciones como centros de salud, comisarías y hogares de rehabilitación. Un estudiante de una escuela adventista en El Salvador ofrece apoyo y un presente a una anciana,

Cómo estimular su resiliencia en una crisis

19 de marzo de 2026 | Torben Bergland, para Reminded.org Una crisis no es una pesadilla de la que despertamos. Es una realidad a la que despertamos. Nos recuerda que nunca sabemos qué traerá el siguiente momento. Nos recuerda que somos seres frágiles. Representa una amenaza para alguien o algo importante para nosotros; quizá incluso hasta nuestra propia existencia. Una crisis desencadena ansiedad, dolor y angustia. ¿Cómo manejar nuestros pensamientos y sentimientos en momentos difíciles, para superarlos y quizá incluso salir más fuertes de ello? A continuación comparto seis maneras de hacerlo: Es una crisis. Acéptala. Minimizarla o maximizarla no ayuda. Hay un peligro en hacerla más pequeña de lo que es, pero tampoco se gana nada exagerándola. Que sea lo que sea, ni más ni menos, según los límites de nuestro conocimiento y comprensión. Vaya paso a paso. No sirve tratar de dar marcha atrás o huir. Dé un paso y luego otro, en un camino desconocido hacia un futuro desconocido. Recuerde, sin embargo, que es mejor caminar juntos. Si uno cae, el otro puede levantarlo. Una crisis saca lo mejor y lo peor de nosotros. Espera ver algo de ambos en ti mismo y en los demás. Por eso, sea paciente, amable y compasivo consigo mismo y con los demás. Una crisis puede ser un punto de inflexión para bien y para mal. Tratemos de cosechar todo lo bueno posible. Será difícil. Acéptala. No podemos hacer que desaparezca. Aquí es donde estamos ahora mismo y tenemos que dar lo mejor de nosotros en medio de ella. No podemos controlar la situación. Pero podemos hacer lo mejor posible y apoyar a los demás para que hagan lo mejor que puedan. Estamos mejor preparados para dar lo mejor de nosotros cuando afrontamos la realidad tal y como es. Pueden producirse resultados negativos. Puede haber pérdidas. Puede ser estresante. Puede que lleve tiempo. Pero también pueden producirse resultados positivos. Usted puede que sufra física, mental, relacional, social, financiera, existencial y espiritualmente. No tiene sentido tratar de convencerse a uno mismo y a los demás de que todo está bien. No es así. Pero podemos encontrar ayuda y consuelo en los demás y en Dios. Es hora de acercarnos más a otros. Es un momento para la reflexión. Trabaja en ello. Es hora de tomarse un tiempo. Vivimos en un mundo tan apresurado y acelerado que cada segundo puede estar lleno de cosas. Muchos están ocupados produciendo o consumiendo, lo uno o lo otro, casi a cada momento en que están despiertos. Esto deja poco tiempo para pensar, reflexionar, meditar, sentir, hablar, conectar. Tenemos que ir más despacio. Permitir que se abran espacios y detenerse, cuestionar, evaluar y reconsiderar. No llene los espacios vacíos con lo que tenga a mano. Permítase dedicar tiempo a reflexionar. ¿Estoy viviendo la vida que quiero vivir? ¿Cuáles son los verdaderos valores y prioridades de mi vida? Mis palabras y deseos pueden ser una cosa, pero mis acciones pueden contar otra historia. La prueba de la verdad no es lo que digo, sino lo que hago. ¿Cuál es la verdad sobre mi vida? Podemos encontrar nuestros corazones y mentes inundados de cosas totalmente ajenas a la crisis, pero que se desencadenan, se activan y se agitan por ella. Cosas de nuestro pasado, nuestro presente o nuestro futuro. Cosas que pueden sorprendernos, cosas que no sabíamos que existían, o cosas que son más grandes y fuertes de lo que imaginábamos. Pueden arrasarnos como olas. O puede que tratemos con ellas cuando lleguen. Lo segundo puede ser mejor. Pero una ola no se puede planificar. Tenemos que estar preparados para cuando llegue y dejar que la travesía sea tan difícil o suave como la ola que la lleva. Primero lo primero. ¿Es trabajo? ¿Es por la salud? ¿Son amigos? ¿Es familia? ¿Es Dios? Deja que tu concentración y tu tiempo reflejen lo que más importa en tu vida. Lo que hagas puede marcar la diferencia. Hazlo. Ame más. Manténgase conectado. Por su propio bien y por el bien de los demás. Al cuidar de los demás, usted mismo se sentirá ayudado. Hable de mejor manera. Tenga buenas conversaciones cada día con personas que signifiquen algo para usted. Si está solo, hágalo por teléfono o por internet. Si está con alguien, reserve tiempo de calidad para tener conversaciones cara a cara. Y recuerde hablar con Dios como su padre, madre, amigo, ayudante y salvador. ¿Quizá ha llegado el momento de esas conversaciones más profundas? Cuídese y cuide su entorno. Lávese la cara, el cabello, el cuerpo, la ropa, los platos, el piso. Mantener las cosas exteriores lo hará sentir mejor por dentro. Muévase más. Si puede salir, salga todos los días y muévase al menos treinta minutos. Si no puede salir, levántese y camine cada hora y haga algo de ejercicio adentro. Si le falta inspiración para hacer ejercicio bajo techo, hay muchos entrenamientos guiados en línea y en diversas aplicaciones. Permita que el sol le dé su calor. El sol no solo ilumina el cielo, sino que también ilumina la mente. Disfrute un poco de luz natural cada día si es posible, aunque lo máximo que pueda hacer sea sentarse junto a la ventana. Coma bien. Tómese su tiempo. Disfrute de 2-3 comidas al día, preferiblemente acompañado de otra persona. No esté picoteando a toda hora. Desempolve esos libros de cocina y pruebe algunas recetas nuevas. Ingiera muchas verduras frescas, frutas y otros alimentos integrales. Duerma lo suficiente. Acuéstese lo suficientemente temprano para despertarse renovado por la mañana. Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días. Haga una pausa de las pantallas antes de acostarse. Si le apetece echarse una siesta, tómela solo una vez antes de la tarde y no más de 30 minutos. Ría con frecuencia. El humor es una buena forma de mitigar el dolor y liberar la tensión. Es una forma adulta de ser juguetón. Busque lo que pueda resultarle gracioso y disfrútelo con otra persona. Llore cuando sea necesario. Llorar también