Luis Amador Morales, exvicerrector académico del SETAC y mentor doctoral en la Universidad Andrews, es recordado por su visión, excelencia, humor y vida de servicio. 10 de agosto de 2026 | La Habana, Cuba | Unión Cubana y Noticias de la División Interamericana La Iglesia Adventista del Séptimo Día en Cuba y sus miembros en toda la isla están de luto por la repentina muerte de Luis Amador Morales, un respetado pastor, educador, administrador de seminario y defensor de los medios adventistas cuyo ministerio ayudó a formar pastores y a impulsar la visión de la iglesia para la radio en Cuba. Amador falleció el 4 de agosto en Míchigan, donde había estado trabajando en la Universidad Andrews desde 2024. Tenía 51 años. El pastor y educador Luis Amador Morales, exvicerrector académico del Seminario Teológico Adventista de Cuba, ejercía como asesor de proyectos de Doctorado en Ministerio y profesor adjunto en la Universidad Andrews cuando falleció el 4 de agosto de 2026, a los 51 años. [Fotografía: Facebook] Según su familia, Amador sufrió un derrame cerebral y un paro cardíaco el sábado 1 de agosto, cuando se subía a su automóvil para regresar a casa con su familia tras el culto. Los médicos determinaron posteriormente que había experimentado una pérdida total de la función cerebral. Murió tres días después. Decenas de miembros de la iglesia se reunieron el 7 de agosto en la Iglesia Adventista Central del Séptimo Día en Santa Clara, su ciudad natal, para un servicio de gratitud que celebró su vida. Sus padres, Nancy Morales y Luis Amador Ferreiro, y su hermano menor, Liusbel Amador, estuvieron entre los presentes. “Nuestros corazones están profundamente conmovidos”, dijo el pastor Aldo Joel Pérez, presidente de la Unión Cubana. “Este es uno de esos momentos tristes en los que no encontramos palabras en nuestro limitado lenguaje humano para dar consuelo a esta querida familia.» Pérez describió a Amador como uno de los líderes más brillantes que sirvieron a la Unión Cubana: un caballero, amigo de confianza, pastor devoto y trabajador desinteresado y totalmente comprometido con la causa de Dios. Luis Amador Morales y su esposa, Yanet, posan con Dayamí Rodríguez y su esposo, el pastor Aldo Rodríguez, presidente de la Unión Cubana, durante el 62º Congreso de la Asociación General en St. Louis, Misuri, el 12 de julio de 2025. [Fotografía: Facebook] Una vida marcada por la disciplina y la fe Amador nació el 17 de marzo de 1975 en Santa Clara, siendo el mayor de dos hermanos. Fue bautizado el 24 de junio de 1995, a los 20 años, mientras estudiaba en la universidad. Obtuvo la licenciatura en ciencias farmacéuticas en la Universidad Central de Las Villas en 1998 y trabajó como coordinador de ensayos clínicos en el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara hasta 2002. Ese mismo año, ingresó en el Seminario Teológico Adventista de Cuba, conocido como SETAC, para estudiar teología. “Desde el principio, su dedicación y compromiso con el Señor fueron evidentes”, dijo el pastor Luis Ernesto Rodríguez, secretario ejecutivo de la Unión Cubana, quien estudió y compartió habitación con Amador durante cuatro años. Rodríguez recordó a Amador como uno de los primeros en levantarse y el último en irse a la cama tras largas jornadas de trabajo y estudio. A pesar de la presión, dijo, Amador trataba a los demás con respeto y podía discutir los desacuerdos sin maltratar a nadie. Luis Amador Morales posa con su esposa, Yanet, y sus hijos, Dafne y Ezer, en una foto familiar. [Fotografía: Facebook] Mientras estudiaba en el SETAC, Amador conoció a Yanet Carballo, una estudiante de teología de Las Tunas. Se casaron el 8 de junio de 2006 y más tarde dieron la bienvenida a su hija, Dafne, y a su hijo, Ezer. Pastor, maestro y mentor Antes de incorporarse al profesorado del SETAC en 2011, Amador pastoreó congregaciones en Camagüey, Sancti Spíritus y Villa Clara. Posteriormente fue vicerrector académico del seminario y dirigió el Ministerio de Espíritu de Profecía de la Unión Cubana. Obtuvo una maestría en 2017 y un doctorado en ministerio en 2023. “Soñaba con una generación de predicadores bíblicos”, dijo el pastor Leodán Carballo, vicerrector académico del SETAC. Carballo recordó que Amador animaba a los maestros a que usaran sus conocimientos del griego y la exégesis para extraer significado de las Escrituras, y luego presentarlas tan claramente que todos los miembros de iglesia pudieran entenderlas y aplicarlas. “El pastor Amador fue un pilar en mi vida académica y profesional”, dijo César Santiesteban, profesor del SETAC. Santiesteban dijo que Amador le dio la bienvenida al seminario, le enseñó en varios cursos, le invitó a unirse al profesorado y más tarde compartió oficina con él durante cinco años. “Su influencia marcó profundamente mi desarrollo personal y espiritual”, dijo. Los miembros de iglesia se reúnen en la iglesia adventista Central de Santa Clara, la congregación de origen de Luis Amador Morales, para un servicio memorial especial que celebró su vida el 8 de agosto de 2026. [Fotografía: Facebook] Una voz para los medios adventistas La influencia de Amador se extendió más allá del aula. Grabó numerosos sermones y anuncios promocionales en el Estudio Arcoíris, ahora Hope Media Cuba, donde su voz de barítono se hizo familiar para los oyentes de programación adventista. Colegas dijeron que fue de los primeros en creer que se podía desarrollar la radio adventista en Cuba. Cuando se encontraba con empleados del estudio en el pasillo, gritaba “¡Radio Mundial Adventista!” con la voz entusiasta de un locutor, animándolos a creer que las producciones cubanas podrían algún día sumarse a la programación global. Esa visión acabó convirtiéndose en realidad. “Su voz cautivadora de locutor añadió el toque final a muchas grabaciones”, recordó Ireidys Pita, directora de comunicación de la Unión Cubana y exlocutora de estudio. “Su pronunciación era impecable y tenía un don natural inconfundible para transmitir emoción a través del tono”. Pita dijo que Amador también invitó a profesionales de la comunicación a que enseñaran narración y los primeros conceptos de