Mes: julio 2025

Líderes de la Asociación General son reconocidos al momento de su jubilación

Los administradores de la Asociación General saludan a los que se jubilan, durante un programa especial de agradecimiento en el 62° Congreso de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día el pasado 12 de julio de 2025, en St. Louis, Missouri, Estados Unidos. [Fotografía: Nikolay Stoykov/Adventist Media Exchange (CC BY 4.0)] 22 de julio de 2025 | St. Louis, Missouri, Estados Unidos | Lauren Davis, Adventist News Network En el último día del 62° Congreso de la Asociación General, se agradeció y reconoció a los directivos de iglesia que se jubilaron, por sus años de servicio a Dios y a la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Gerson Santos, secretario asociado de la Asociación General, anunció a cada uno de ellos en el siguiente orden: Ted N. C. Wilson El expresidente de la Asociación General se jubila después de 51 años de servicio trabajando para la Iglesia Adventista. Se le dio un reconocimiento especial más temprano durante el culto de la mañana. Guillermo (Billy) Biaggi Guillermo «Billy» Biaggi se jubila después de 50 años de servicio denominacional. Ha prestado servicios en tres continentes en la función de secretario de asociación, tesorero de la unión, tesorero de división y presidente de división. En 2015, fue elegido vicepresidente de la Asociación General. Mario Brito Mario Brito se jubila después de 44 años de servicio denominacional. De 1981 a 2005 trabajó en Portugal como profesor de Biblia, director de filmes, pastor y presidente de unión. En noviembre de 2005 fue elegido director de Escuela Sabática y Ministerios Personales de la División Intereuropea y fue elegido para el cargo de presidente de división en 2015. Lael Caesar Lael Caesar se jubila después de 42 años de servicio a la denominación. Se desempeñó como pastor de distrito, director de jóvenes y en el departamento de mayordomía de salud en la región del Caribe Oriental. Más tarde se desempeñó como capellán del campus y profesor universitario. De mayo de 2011 a 2022 se desempeñó como editor asociado de las revistas Adventist Review y Adventist World. Administradores de la Asociación General: el pastor Erton Kohler (centro), presidente; Paul Douglas, tesorero; y Rick Edwards, secretario, comparten un momento con el expresidente pastor Ted Wilson (izquierda) y su esposa Nancy durante una celebración de la jubilación de los trabajadores denominacionales el pasado 12 de julio de 2025. El evento tuvo lugar durante el 62° Congreso de la Asociación General en el Complejo de Convenciones America’s Center en St. Louis, Missouri. [Fotografía: Seth Shaffer/Adventist Media Exchange (CC BY 4.0)] Dennis Carlson Dennis Carlson se jubila después de 46 años de servicio denominacional. Dirigió los Adventist Book Centers durante 20 años y fue director de Donaciones Planificadas durante 12 años en la Asociación de Washington. En octubre de 2015, fue elegido director de Donaciones Planificadas y Servicios Fiduciarios de la Asociación General, donde prestó servicios hasta abril de 2024. Williams Costa Jr. Williams Costa se jubila después de 53 años de servicio denominacional. Se desempeñó como director de coro y orquesta durante 20 años, y en ese tiempo produjo 100 álbumes y compuso miles de arreglos. En 1991 fue invitado a producir y luego a ser el director asociado de la programación portuguesa de It Is Written. En 2005 se desempeñó como director de Asuntos Públicos y Libertad Religiosa de la División Sudamericana. Un año más tarde, se convirtió en director asociado de Comunicación de la Asociación General y luego fue elegido director de Comunicación. Ganoune Diop Ganoune Diop se jubila después de 24 años de servicio denominacional. Tiene un doctorado en estudios del Antiguo Testamento y fue elegido director de los Centros de Misión Global para la Asociación General en 2007, y actuó como enlace de la iglesia con las Naciones Unidas en Nueva York y Ginebra. En 2015, fue elegido director de Asuntos Públicos y Libertad Religiosa de la Asociación General. George Egwakhe George Egwakhe se jubila después de 47 años de servicio denominacional. Nació en un pequeño pueblo de Nigeria y anteriormente trabajó en la División de África Meridional-Océano Índico y en varios puestos administrativos de finanzas en la División de Asia-Pacífico Sur antes de mudarse a la sede de la iglesia en Maryland, EE. UU. Sirvió como tesorero asociado de la Asociación General durante 25 años y fue el gerente de los últimos cuatro Congresos de la Asociación General. Daniel Herzel Daniel Herzel se jubila después de 46 años de servicio denominacional. Esos 46 años los pasó en servicios de auditoría, y 42 de ellos fueron en un puesto electo. Se convirtió en parte del equipo del Servicio de Auditoría de la Asociación General (GCAS) en 1979. En 1981 se mudó a Maryland, la sede de la Asociación General, y fue elegido director asociado de GCAS. En 1991, se convirtió en responsable del cumplimiento de GCAS y de las normas profesionales de contabilidad y auditoría, lo que hizo hasta su jubilación. Hudson Kibuuka Hudson Kibuuka se jubila después de 45 años de servicio denominacional. Kibuuka ha sido educador desde 1979. Su experiencia incluye el servicio como profesor de ciencias a nivel secundario, secretario de admisiones, profesor universitario y director de educación de la Iglesia Adventista en Uganda, director de educación para la División de África Centro Oriental y, desde 2003, director de educación para la División de África Centro Oriental. Se jubila como director asociado de educación de la Asociación General. Yo Han Kim Yo Han Kim se jubila después de 34 años de servicio denominacional. Comenzó su ministerio pastoral en la iglesia West Cheonan de la Asociación del Medio Oeste Coreano en 1991. En 1996, fue llamado a servir en el Centro de Capacitación del 100 Missionary Movement y se ha desempeñado como director asociado y como director durante diez años. Sirvió como misionero en el extranjero en Uganda desde marzo de 2013 hasta febrero de 2015. Se jubiló como presidente de la División de Asia-Pacífico Norte. William (Bill) Knott William “Bill” Knott se jubila después de 46 años de servicio denominacional. Tiene más

Hospital Adventista Kendu celebra 100 años de sanidad y esperanza

Dirigentes de la iglesia e invitados especiales participan en la ceremonia de colocación de la primera piedra de un nuevo edificio como parte de las celebraciones del Centenario del Hospital Adventista Kendu. [Imagen: Unión Asociación de Kenia Occidental] Un campo de servicios médicos gratuitos coronó una semana de celebraciones con invitados especiales. 22 de julio de 2025 | Kenia | Maureen Were, Unión Asociación de Kenia Occidental y Adventist Review El Hospital Adventista Kendu (KAH, por sus siglas en inglés) celebró recientemente un memorable hito: 100 años de servicios de atención a la salud encaminados hacia la misión en Kenia occidental, dijeron dirigentes regionales de la iglesia. La celebración de su centenario llevada a llevó a cabo el 22 de junio, reunió en su medio a miles de asistentes, incluyendo dirigentes de la iglesia, funcionarios de gobierno, equipos médicos internacionales y miembros de la comunidad local. Su objetivo era honrar a una institución de atención médica que ha permanecido como un faro de sanidad y esperanza desde 1925. Fundado en un principio como una pequeña estación misionera, KAH se ha desarrollado hasta convertirse en una institución de atención a la salud que ha prestado sus servicios a decenas de miles de pacientes anualmente, informaron los dirigentes de la institución. “A través de décadas, el hospital ha atravesado por transiciones políticas, cambios económicos y necesidades cambiantes de salud, permaneciendo todo el tiempo dedicado al cuidado compasivo de la salud basado en los valores cristianos. El centenario de esta institución contempló este rico legado en tanto extendía su mirada hacia su futuro de servicio y crecimiento”, dijeron. Los asistentes siguieron el desarrollo de las celebraciones del centenario del Hospital Adventista Kendu del 22 de junio. [Imagen: Unión Asociación de Kenia Occidental] Entre los distinguidos invitados a la celebración se encontraba Raymond Omollo, secretario principal del Departamento de Estado para la Administración Nacional de Seguridad Interna de Kenia, quien fue el invitado principal. El secretario Omollo instó a los residentes a utilizar en su totalidad los amplios servicios que ofrece KAH y enfatizó la colaboración entre el hospital, los promotores de salud de la comunidad y el gobierno, a fin de que nadie quede fuera de estos servicios. “El Hospital Adventista Kendu ha resistido la prueba del tiempo, sirviendo a esta región con dedicación a través de cien años”, señaló. El secretario Omollo estuvo acompañado de otros secretarios principales, miembros del Parlamento y dirigentes locales, quienes alabaron el impacto ejercido por el hospital y abogaron por relaciones más sólidas entre instituciones de base religiosa e iniciativas de salud gubernamentales. Richart Hart, rector de Loma Linda University Health (derecha), saluda a otros invitados especiales y funcionarios. [Imagen: Unión Asociación de Kenia Occidental] Los dirigentes de la iglesia informaron que uno de los hechos de relieve dentro de la semana de celebración del centenario fue un campo de servicios médicos llevado a cabo del 23 al 27 de junio, en colaboración con Loma Linda University Health (LLUH) en los Estados Unidos. Dirigido por Richard Hart, presidente de LLUH y apoyado por médicos, dentistas y estudiantes de medicina voluntarios, este campo proporcionó atención médica crítica a más de 3,000 pacientes, señalaron los dirigentes. “Los servicios incluyeron 109 cirugías, 1,200 tratamientos oculares especializados y 250 procedimientos dentales”, informaron. Los pacientes se colocaban en fila tan temprano como las 3:00 a.m., algunos de ellos pasando la noche afuera de las puertas del hospital. “Les prestamos servicios dentales, incluyendo limpieza, extracciones y empastes”, dijo Mervin Moya, un dentista de Yucaipa, California, Estados Unidos. “La gente se siente feliz y se va con sonrisas en su rostro. Lo único que desearíamos es poder hacer más y ejercer un impacto todavía mayor”. Los pacientes esperan recibir atención en el campo de servicios médicos gratuito, llevado a cabo del 23 al 27 de junio. [Imagen: Unión Asociación de Kenia Occidental] El liderazgo de la iglesia ocupó también un lugar central en esta celebración. Samuel Misiani, presidente de la Unión Asociación de Kenia Occidental y Samuel Makori, presidente de la Unión Asociación de Kenia Oriental, encabezaron delegaciones de pastores y administradores. Juntamente con Philip Gai, director general ejecutivo de KAH, reafirmaron el compromiso de la Iglesia Adventista del Séptimo Día hacia el ministerio integral que atiende el bienestar físico, mental y espiritual. La celebración incluyó música animada, sentidos discursos y emotivos testimonios de pacientes y personal del hospital. Los dirigentes regionales ofrecieron también apoyo financiero para el futuro crecimiento y alcance misionero del hospital. Traducción – Gloria A, Castrejón The post Hospital Adventista Kendu celebra 100 años de sanidad y esperanza appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

En Sudán del Sur, los adventistas del séptimo día enfrentan violencia en medio del rápido crecimiento de la iglesia

Miembros de iglesia son atacados por violenta turba; sin embargo, los pastores no han impedido que la iglesia siga adelante. 21 de julio de 2025 | Sudán del Sur | Emanuel Pelote para Adventist Review El 5 de julio, diecisiete miembros de la Iglesia Adventista fueron atacados e incendiada su iglesia por parte de una turba violenta en Turalei Payam, Sudán del Sur. Siete personas continúan hospitalizadas con lesiones sufridas durante el ataque. Este incidente sigue un patrón de escalada violencia en contra de creyentes adventistas en la región, la cual se encuentra en la “ventana 10/40” —una zona geográfica situada entre los 10 y 40 grados de latitud norte, en donde muchas poblaciones continúan todavía sin ser alcanzadas con el evangelio cristiano. [Imagen: Allphoto Bangkok/Unsplash] Solo una semana antes, el evangelizador adventista Mangong Akol fue emboscado y balaceado fatalmente en la misma región. En 2022, otro templo adventista fue incendiado bajo las órdenes de un general militar sénior. Aunque los miembros del parlamento condenaron el hecho y ofrecieron tomar acción legal, los dirigentes en Sudán del Sur rechazaron la propuesta, eligiendo mejor perdonar el acto. El oficial, quien había declarado su intención de oponerse a la iglesia, falleció meses después de una enfermedad repentina. A pesar de las hostilidades, la región de Greater Bahr el Ghazal Field —en donde ocurrieron los ataques recientes—, se ha convertido en la zona misionera de más rápido crecimiento en Sudán del Sur. La Unión Misión de Sudán del Sur (SSUM) es ahora la unión de más rápido crecimiento en la División Oriental Central Africana (ECD). Miles de jóvenes, mujeres y otros miembros de la comunidad han dejado sus religiones tradicionales para convertirse en adventistas del séptimo día. El 28 de julio, justamente una semana antes de los ataques del 5 de julio, más de 700 nuevos miembros recibieron el bautismo. Los dirigentes de la iglesia piensan que el tamaño y la visibilidad de ese evento provocó la más reciente ola de oposición. Según las palabras de Daniel Ogwok, secretario de la Unión Misión de Sudán del Sur, la persecución está conectada directamente con el despertar espiritual que está teniendo lugar en esa región. “Solamente unos pocos años atrás, los 30,000 miembros adventistas en esta región habían sido seguidores de las religiones tradicionales”, dijo. “Pero, especialmente desde el incendio de la iglesia en 2022, se ha acelerado el crecimiento de la iglesia adventista”. En el centro del conflicto se sitúa la enseñanza bíblica sobre el estado de los muertos, en vivo contraste con la práctica de adoración de los ancestros prevaleciente en las religiones tradicionales locales. “Muchas mujeres y niños están viniendo a Cristo”, hizo notar el secretario Ogwok. “Las mujeres y los niños son importantes para el servicio en esas religiones tradicionales”. Siendo que esos sistemas confían en la comunicación con los ancestros, el mensaje adventista de que los muertos duermen en Cristo desafía las creencias fundamentales y las estructuras de poder en la comunidad. Blasious Ruguri, presidente de la División Oriental Central Africana, afirmó que esa oposición al evangelio era de esperarse. “Estamos todavía en medio del gran conflicto”, dijo. “Jesús nos ha dicho que ciertamente tendremos oposición, pero no debemos dejar de esforzarnos en la misión de Dios. Puede tal vez haber sufrimiento; pero debemos recordar que doquiera hay servicio a Dios, hay un gozo todavía mayor”. El secretario Ogwok hizo eco a esta perspectiva. “Los jóvenes están muy emocionados con su fe y esos ataques no los van a detener. De hecho, habrá muchos más que se van a unir a la iglesia después de esto”. Traducción – Gloria A. Castrejón The post En Sudán del Sur, los adventistas del séptimo día enfrentan violencia en medio del rápido crecimiento de la iglesia appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Las esposas de los capellanes se dedican al servicio durante el IV Congreso Mundial de Capellanía

Cónyuges e hijos de capellanes adventistas junto a 150 bolsas de golosinas preparadas para los residentes de la comunidad universitaria en St. Louis, Missouri, el 1 de julio de 2025. Esa fue la primera vez que las esposas de los capellanes participaron en el Congreso Mundial de Capellanía, un punto histórico culminante del cuadragésimo aniversario de la capellanía adventista mundial. [Fotografía: Dyhann Buddoo-Fletcher] La primera participación en la historia lleva a que las familias ministren con compasión en St. Louis, que fue afectada por una tormenta. 15 de julio de 2025 | San Luis, Missouri | Dyhann Buddoo-Fletcher y Noticias de la División Interamericana Para los líderes de la Iglesia Adventista, fue una ocasión trascendental cuando dieron la bienvenida a las esposas de los capellanes adventistas como participantes activas del IV Congreso Mundial de Capellanía, celebrado en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, del 29 de junio al 2 de julio de 2025. Pero su participación no implicó tan solo asistir al evento. Se convirtió en un ministerio de compasión, intencional, misional y transformador, dijeron. El lema del congreso, “La respuesta de un capellán en un mundo de múltiples crisis”, adquirió un significado tangible cuando cónyuges e hijos unieron fuerzas para ministrar en una ciudad que aún procura recuperarse después de un devastador tornado en mayo de 2025. St. Louis, particularmente sus vulnerables suburbios del norte de la ciudad, cargan con las cicatrices de los daños que causó la tormenta, las dificultades económicas y las pérdidas emocionales, informaron los líderes. Frente a esa realidad, las esposas de los capellanes llegaron a ofrecer no solo paquetes de ayuda, sino también presencia, oración y el amor de Cristo. Las esposas de los capellanes y sus hijos preparan paquetes comunitarios para la comunidad universitaria en la iglesia adventista Agape. [Fotografía: Dyhann Buddoo-Fletcher] Una misión más allá de los muros En la mañana del 1 de julio, un autobús lleno de cincuenta esposas de capellanes y sus hijos se dirigió a la iglesia adventista Ágape, un antiguo faro de luz de la obra comunitaria en el suburbio de University City. Allí, organizaron y distribuyeron paquetes llenos de artículos de tocador, comidas enlatadas y congeladas, certificados de regalo de US$15 y el libro El camino a Cristo. Los niños ayudaron con entusiasmo a clasificar y empacar los suministros, y su entusiasmo agregó alegría al trabajo y calidez a la evangelización. La iniciativa fue planeada con Joyce Johnson, esposa del Dr. Washington Johnson II, director de los Ministerios Adventistas de Capellanía de la División Norteamericana, y Deborah Anderson, esposa del capellán retirado de la Marina de los Estados Unidos, Paul Anderson. Juntos, sirvieron como coordinadores designados de las esposas durante el congreso. Las esposas de los capellanes se preparan para distribuir paquetes de ayuda fuera de la iglesia adventista Agape, 1 de julio de 2025. [Fotografía: Dyhann Buddoo-Fletcher] “Sabíamos que Dios nos había traído a St. Louis por una razón”, dijo Anderson. “Después del tornado y de ver las necesidades en la ciudad, sentimos fuertemente que no estábamos aquí solo para mostrar amistad, sino también para dejar una huella espiritual». “Vinimos a servir”, agregó Joyce Johnson. “Nuestros esposos capellanes siempre están presentes, mostrando compasión a los demás. Ahora era nuestro turno de encarnar esa misma presencia en esa comunidad herida”. Amor en acción: Un legado de servicio El esfuerzo comunitario se llevó a cabo en asociación con la iglesia Ágape, donde la líder de servicio comunitario local Donnita Burnett, además de Patricia Andrews Peirre, y los ancianos de iglesia Lionel Bailey y James Bell operaron fielmente la despensa de alimentos de la iglesia y la obra comunitaria durante más de 32 años. La despensa, que originalmente inició Lillie Folks, se ha convertido en un salvavidas para las familias en toda el área metropolitana de St. Louis, incluso llegando hasta Illinois. Burnett y su equipo atienden a veces a hasta 140 familias por mes, ofreciéndoles comida y amistad. Las coordinadoras de la obra comunitaria Joyce Johnson y Debrah Anderson (a la derecha del letrero) de la División Norteamericana están de pie con Donnita Burnett, Elsa Gordon Whitfield (centro) y Beatrice Mesa de la División Interamericana, después de distribuir 150 paquetes de ayuda en la iglesia adventista Agape. [Fotografía: Dyhann Buddoo-Fletcher] Burnett, profundamente conmovida por la gran cantidad de apoyo, expresó su gratitud: “Antes de abrir la puerta, les dije a nuestros invitados que ninguna de esas mujeres vive en St. Louis. Provienen de todo el mundo. Vinieron aquí por ustedes. Estas son las esposas de los capellanes, siervas del Señor. Y eligieron servirnos en un día en el que normalmente ni siquiera abrimos la despensa. Eso significa mucho”. El proyecto comunitario también produjo momentos de profunda conexión. Beatrice Mesa, esposa del capellán Marco Meza, director de ministerios de capellanía de la Unión Puertorriqueña, relató su interacción con una tímida mujer hispana que nunca antes había visitado la iglesia. “Ella no planeaba venir, pero alguien llamó a su puerta. Sus hijos recibieron meriendas y oramos con ella. Fue un recordatorio de que a veces la gente vive justo al lado de una iglesia y nunca conoce el amor que hay dentro, hasta que alguien se le acerca”. Mary Hayes, de 78 años, recibe un paquete de ayuda de parte de Martita Migdalia Pagan (División Norteamericana) y Marisa Fernanda Vive Silva (División Sudamericana), durante la campaña de las esposas de los capellanes iglesia adventista Agape el martes 2 de julio. [Fotografía: Dyhann Buddoo-Fletcher] La ciudad responde con gratitud El impacto se extendió por todo el vecindario. Mary Hayes, una residente de 78 años del suburbio de University City, expresó su gratitud. “Lo que me dieron no solo me ayudó a mí, sino también a mis vecinos”, compartió. “Estoy muy agradecida y me siento bendecida”. Elsa Gordon Whitfield, miembro de la iglesia local que ha servido en la zona durante más de tres décadas, señaló la devastación que dejó el tornado de mayo. “Los miembros de nuestra iglesia se vieron afectados. Muchas casas fueron destruidas. Algunos residentes no tenían ningún

“Soy tan solo una vasija dispuesta”

Crystal E. Ward elegida como secretaria asociada de la Asociación Ministerial de la Asociación General. 16 de julio de 2025 | St. Louis, Missouri, Estados Unidos | Marcos Paseggi, Revista Adventista Cuando estaba creciendo en Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos, la difunta abuela de Crystal E. Ward solía decirle a su familia extendida: “Manténganse unidos, confíen en Dios y oren por el Espíritu Santo”. Ward obedeció, sin saber en ese momento de qué manera Dios respondería a sus oraciones. El 9 de julio, durante el 62° Congreso de la Asociación General en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, Ward fue nominada y luego elegida como secretario ministerial asociado de la iglesia mundial. Justo un día antes, el 8 de julio, Ward le había escrito a Dios en su diario de oración. “Señor, solo quiero ser usado de una manera que impacte a otros, como sea que tú quieras usarme”. Ni en sus sueños más alocados podría haber imaginado que menos de 24 horas después recibiría el mandato de apoyar a los pastores, ancianos y diáconos adventistas a nivel mundial. Crystal E. Ward fue elegida como secretaria asociada de la Asociación Ministerial de la Asociación General durante el 62° Congreso de la Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, celebrado en el Centro de Convenciones del America’s Complex en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, del 3-12 de julio de 2025. “Estoy asombrado”, dijo Ward. “Ni siquiera sé lo que implica mi nuevo puesto todavía. Pero me dijeron que esa es una oportunidad de impactar a la iglesia mundial en una plataforma global. Y cuando miro hacia atrás, puedo ver que es una oración contestada”. Éxito en Wall Street La historia de Ward parece sacada de un guion cinematográfico. Estudió finanzas e inversiones, y se especializó en política y gestión ejecutiva, graduándose de la Escuela Empresarial de Columbia. “Siempre me han gustado los números”, dice Ward. “Para mí, los números cuentan una historia”. Finalmente llegó al mundo corporativo de Wall Street. En un entorno difícil y competitivo, terminó como vicepresidenta principal de banca. Sin embargo, Ward sintió que quería hacer algo más satisfactorio. “Quería vivir el propósito por el que Dios me estaba llamando. Pero en ese momento, honestamente no pensé que fuera un llamado al ministerio de tiempo completo”. Bendiciones de la pandemia Entonces llegó la pandemia del COVID-19. Si bien Ward siempre había servido a las iglesias a las que había asistido como laica, el cierre de las iglesias le permitió involucrarse aún más que antes. Con el estímulo del pastor de su iglesia local, Ward, una anciana de la iglesia local en ese momento, comenzó a organizar un panel de Escuela Sabática. Luego se involucró con Ephesus TV, un programa durante el cual recibió a personas como uno de los candidatos a la alcaldía de Nueva York y el fiscal de distrito. “Fue una plataforma para escuchar los testimonios de las personas y ver cómo la iglesia podía asociarse y hacer más trabajo con la comunidad”, compartió. Fue en ese momento que Ward sintió un llamado distintivo al ministerio. “Intelectualmente, sabía lo que era recibir un llamado, pero luego lo experimenté. Oré al respecto, ayuné y hablé con algunos de mis mentores, quienes me dijeron: ‘De hecho, estás siendo llamado al ministerio’”. Una nueva dirección En agosto de 2020, Ward se inscribió en el Seminario Teológico de la Universidad Andrews y comenzó a estudiar en línea. Al año siguiente, cuando la institución regresó a las clases presenciales, alquiló su lugar y se mudó a Míchigan, donde se encuentra el seminario. A mitad de esa experiencia, Ward comenzó a recibir llamadas de iglesias, incluso cuando no estaba buscando nada. Una de esas iglesias fue la iglesia adventista de Spencerville, en Maryland, y su pastor principal, Chad Stuart, la invitó a una entrevista con Comisión de Búsqueda Pastoral. La comisión votó unánimemente invitarla a ser la próxima pastora ejecutiva de la congregación. “En ese momento supe que tenía que decir que sí, por todo ese proceso de entrega, cuando dije: ‘Señor, iré a donde tú quieras que vaya’. Solo sabía que Dios me estaba llamando allí. Y ha sido una experiencia increíble, servir en Spencerville y comenzar nuevas iniciativas. Amo genuinamente a mi iglesia, amo a la gente”, dice Ward, mientras todavía se refiere a “su iglesia” en tiempo presente. Tres años después de que Ward fuera dedicada como pastora de Spencerville, fue elegida para su nuevo puesto en la Asociación General. “Estaba impactando a Spencerville, y eso me encantó. Pero ahora parece que Dios me está llevando a otro nivel de impacto”, dice. El llamado de Dios por encima de todo lo demás Ward está convencida de que Dios la preparó, incluso cuando ella no sabía que eso era lo que él tenía para ella. “Nunca había sido mi decisión convertirme en pastora”, enfatiza. Servir como pastora en la Iglesia Adventista no siempre es fácil para una mujer, admitió Ward. Ella dice, sin embargo, que no ha experimentado ningún comentario negativo directamente. “Por supuesto, he conocido a personas que no creen en que el ministerio es para las mujeres. Realmente no discuto ni debato eso. Todo el mundo tiene derecho a opinar. Pero sé que Dios me llamó, y mi responsabilidad es responder a ese llamado. Así es como siempre he funcionado y operado”, dice. Ward explica que su experiencia en el mundo corporativo la ha preparado para este momento. “Era un ambiente dominado por los hombres. Hubo muchas ocasiones en las que yo era ‘la única’ —la única mujer, o la única persona morena, o la persona más joven—. Así que eso ha sido algo a lo que me he acostumbrado, algo en lo que ni siquiera pienso”. En ese sentido, dice Ward, su fuerza se encuentra en enfocarse en la certeza de su llamado. “Solo sé que Dios me llamó. Dondequiera que Dios me ponga, simplemente obro dentro del propósito y el llamado que él tiene para mí. Solo soy una vasija dispuesta. Y el paquete

Programa destaca historias de los que se dedican a la misión de vanguardia

El lema I Will Go está haciendo que miles alcancen a los no alcanzados, dicen los líderes. 16 de julio de 2025 | St. Louis, Missouri, Estados Unidos | Marcos Paseggi Un repaso del pasado se transformó en la revisión de iniciativas más recientes, testimonios conmovedores e informes sobre desarrollos revolucionarios durante el programa misionero I Will Go el pasado 12 de julio. El informe de tres horas, durante el último día del 62° Congreso de la Asociación General (AG) de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, llamó a los miembros e invitados especiales a que redoblen sus esfuerzos por alcanzar a los miles de millones de personas en todo el mundo que aún necesitan escuchar un mensaje de esperanza en Jesús “Gracias por acompañarnos”, dijo Caleb Haakenson, productor de la Secretaría de Misión Adventista, mientras él y otros dos presentadores abrían el programa altamente visual y que incluyó varias partes. “Abróchense los cinturones de seguridad, ya que los llevaremos por todo el mundo para ver historias de personas que dijeron: ‘Sí, yo voy’”. [Fotografía: Mark Froelich] Una misión globalGary Krause, director de Misión Adventista, recordó a la congregación de qué manera la llegada de J. N. Andrews como misionero a Europa en 1874 desencadenó una era dorada para la misión, ya que un número cada vez mayor de adventistas comprometidos adoptaron el despliegue misionero en todo el mundo para compartir a Jesús dondequiera que fueran. Krause contó que hace 35 años, la Iglesia Adventista pasó de iniciativas de alcance enfocadas principalmente en aumentar la feligresía a otras más enfocadas en alcanzar a todos los grupos de personas en todo el mundo. El programa de Misión Global Persona a Persona votado en 1990 marcó un cambio hacia un esfuerzo más deliberado y dedicado por entrar a regiones no alcanzadas, estableciendo una presencia adventista donde antes no la había, explicó. “Por primera vez, comenzamos a pensar no solo en términos geográficos en nuestra misión, sino también en términos de grupos de personas”, dijo Krause. “Y empezamos a pensar no solo en los cristianos, sino también en las personas de otras religiones del mundo”. Ventanas de Reenfoque Misionero En tiempos más recientes, la iglesia se ha embarcado en una nueva iniciativa llamada Reenfoque Misionero, que busca redirigir los fondos y los recursos humanos a tres “ventanas” o regiones con presencia adventista limitada o nula. Eso incluye la Ventana 10/40, una región del mundo donde vive la mayoría de la gente pero donde el cristianismo es una clara minoría; la ventana urbana, centrada en las ciudades más grandes del mundo, y la ventana postcristiana. El objetivo es “comenzar nuevos grupos de creyentes y hacer discípulos para [Jesús]”, dijo Krause. Esto también incluye el apoyo de los Centros de Misión Global, enfocados en conectar y llegar a personas de las principales religiones del mundo, lo que incluye el hinduismo, el islamismo, el judaísmo y otras. “Es donde la fe se encuentra con el contexto, donde las Escrituras hablan a la cultura y donde la esperanza se convierte en una experiencia vivida”, explicó un narrador de video. Enfoques novedosos de la misión Para los misioneros adventistas, esto implica salir de su zona de confort y probar nuevos enfoques de conectarse con la gente. Se trata de “derribar las barreras que se interponen en el camino del evangelio”, explicó el narrador. Para Khamsay Phetchareum, director del Centro de Misión Global de Relaciones Adventistas-Budistas, significó apoyar la iniciativa de tener un lugar de sepultura para aquellos budistas que aceptaron la fe adventista. “Para las personas de origen budista, la idea de aceptar una nueva fe que no ofrece un cementerio dedicado es angustiosa”, contó el narrador, explicando que las ceremonias de entierro se consideran incluso más importantes que las bodas. El centro, dirigido por Phetchareum, está proporcionando esos lugares especiales en Tailandia y otros países y conectando con familias adventistas que no saben dónde enterrar a sus seres queridos. Según el director de los Centros Misioneros Globales, ChanMin Chung, esta iniciativa ha llevado a que más personas se abran al mensaje del evangelio. “Eliminar una sola barrera puede abrir los corazones de una manera que la predicación sola a veces no puede”, expresó. Comida y hospitalidad En la ciudad de Taichung, Taiwán, romper barreras y conectarse con los lugareños significó abrir el Come N See Café [Café Ven y Ve] en el corazón del distrito central. El café se ha convertido en un lugar donde los jóvenes taiwaneses, especialmente los estudiantes, vienen a conectarse, explorar la espiritualidad y encontrar un sentido de comunidad, dijeron los líderes detrás de la iniciativa. “Nuestros clientes son nuestros vecinos”, dijo Soonbum Kwon, pastor coreano y misionero detrás del café. Kwon, que tenía experiencia en el Ministerio de Campus Públicos trabajando con estudiantes en universidades públicas, imaginó trasladar el ministerio también fuera del campus. Con el apoyo de la iglesia mundial, abrió el café como un lugar donde los estudiantes pueden disfrutar de buena comida y encontrar a Jesús en el proceso. Algunos de los primeros estudiantes que se bautizaron ahora son voluntarios que apoyan el ministerio, que incluye estudios bíblicos, cultos de viernes por la noche y otras actividades espirituales. También ofrece clases de coreano, talleres de cocina y eventos sociales que atraen a nuevos clientes. “Mediante nuestro café, los estudiantes taiwaneses y sus familias están conociendo el amor de Dios”, dijo el cocinero Nam Dong Hyeon. Cinco CEOs juntos en una misión La última parte del programa I Will Go incluyó un informe único en su tipo. Los directores ejecutivos de las cinco redes adventistas de atención médica en los Estados Unidos compartieron lo que están haciendo para impactar el mundo que los rodea mientras se esfuerzan por seguir los pasos de Jesús. Entre ellos se encontraban los directores ejecutivos de AdventHealth, Adventist Health, Adventist HealthCare, Kettering Health y Loma Linda University Health. Los CEOs compartieron testimonios de lo que las redes que lideran están haciendo para mostrar el amor y la compasión

Discusiones en grupos pequeños inspiran misión práctica

Los comentarios en modo ascendente sobre los pilares estratégicos mantienen el interés de los delegados 12 de julio de 2025 | St. Louis, Missouri, Estados Unidos | Jarrod Stackelroth Durante la Sesión de la Asociación General (AG), se dedicó una significativa cantidad de tiempo a los cuatro pilares estratégicos de la iniciativa Yo Iré, para el nuevo quinquenio. Los cuatro pilares son: Comunión con Dios, Identidad en Cristo, Unidad en el Espíritu y Misión para todos. A través de cuatro bloques de dos horas, entre el miércoles y el viernes, se pidió a los delegados que se separaran formando grupos pequeños para discutir, orar al respecto y hablar acerca de las implicaciones prácticas de cada uno de los pilares, mediante un proceso establecido para proveer también retroalimentación. Durante las sesiones se presentaba un mensaje de naturaleza devocional, presentado por oradores del Instituto de Investigación Bíblica (BRI, por sus siglas en inglés), del Patrimonio Elena G. White y de Adventist Review,, seguido por discusiones en grupos pequeños. Imagen: Josef Kissinger “El triple propósito de esos segmentos era fortalecer el enfoque de los cuatro pilares de la estrategia Yo Iré, generar ideas para la implementación en la planificación estratégica y proporcionar a los delegados una voz dentro del proceso”, dijo Sikhululekile Daco, editor asociado de Adventist Review, coanfitrión de las sesiones, con el evangelizador Mark Finley. ChanMin Chung, director de los Centros de Misión Global, desempeñó un papel fundamental en la coordinación del programa. “Esta es tal vez la primera vez que probamos esta clase de interacción espiritual como parte de nuestra sesión de negocios. Creemos que este es un asunto importante”, dijo. “El liderazgo de la AG pensó que era una buena idea y una buen oportunidad para fomentar esa interacción entre nuestros delegados”. Poder del grupo pequeño Se contó con 280 dirigentes de grupos pequeños asignados para la discusión de los diferentes tópicos. A cada director de grupo se le proporcionó un cartel grande de cartón que debía sostener en alto para que los demás los pudiesen encontrar. En los carteles aparecían cuatro códigos QR donde el líder del grupo podía escanear y transmitir la discusión de cada grupo a la Oficina de Archivos, Estadísticas e Investigación, dirigida por David Trim, quien recopilaría y comunicaría los resultados a la administración. Uno de los directores de grupo pequeño fue Cheonneth Strickland, secretario de la Asociación Greater Sídney, en Australia. “Se concedió tiempo a los delegados para reunirse como equipo para discutir los cuatro pilares estratégicos de la AG. Disfrutamos conectándonos con otras personas de diferentes misiones y asociaciones. Compartimos ideas y experiencias en cuanto a los desempeños de la iglesia”. Durante la sesión de la mañana del miércoles 9 de julio, los delegados enfocaron su atención en el tema de la comunión con Dios. En la sesión de la tarde, se cubrió el tema de la identidad en Cristo. Imagen: Josef Kissinger “Al término del mensaje de Dwain Esmond [orador que presentó el mensaje devocional y director asociado del Patrimonio Elena G. White], me vino a la mente la idea de que tal vez si tomamos en serio esta parte del programa, podría ser parte del más importante trabajo que hacemos en esta sesión”, dijo Thomas L. Lemon, vicepresidente general de la AG, quien presidió la sesión del miércoles de tarde. Durante la mañana de los días jueves y viernes se cubrieron los dos pilares finales —Unidad en el Espíritu y Misión para Todos. “Deseábamos traer diversidad”, dijo el director Chung, “aun en términos de estilo de presentación, porque, como se dieron cuenta, todos tienen un diferente estilo. Algunos eran dinámicos, otros más reflexivos —no solamente los presentadores, sino también nuestros anfitriones”. Un soplo de aire fresco Los delegados apreciaron la integración de las discusiones de grupos pequeños en el programa. “El ambiente cambió completamente por el resto de la semana”, dijo el editor Daco. “Aun durante el tiempo de la discusión se mantuvo la quietud y la calma. Y muchas personas hicieron fila al hacerse disponibles los micrófonos. Fue una gran bendición”. “Eso ha sido como un soplo de aire fresco”, opinó el editor Daco. “Ha sido muy importante incorporar las conversaciones espirituales en medio de los negocios que deben atenderse”. “Somos tan diversos entre nosotros; pero es Jesús y su misión lo que nos une”, dijo el director de grupo Strickland. La respuesta de los delegados fue positiva. “Un delegado mencionó que esto ha impactado la vida de los delegados”, dijo el director Chung. “Pude escuchar ese comentario de labios de muchas diferentes personas. Cuando solamente quedaban nueve minutos para las intervenciones de las personas en el micrófono al final del segmento, había todavía 29 personas esperando para hablar. Así que puedo ver una respuesta muy positiva por parte de los dirigentes y por parte de los delegados”. El director Chung sintió también que los delegados apreciaron el modo ascendente de comunicación, la oportunidad de sentirse empoderados para hablar acerca de algo que realmente los apasiona: la misión. “No todo provenía solamente del escenario hacia abajo, o de ciertas personas; esta sección le brindó a la gente la oportunidad de sentir que era escuchada y de compartir su fe con sus vecinos y el grupo más amplio”, dijo. Aplicaciones prácticas “Hablamos mucho acerca de estrategia”, continuó diciendo el coordinador Chung. “Pero, con frecuencia, notamos que la estrategia se convierte en un documento de seda en la estantería. Creamos esos documentos; pero no se consigue la práctica; no ocurre su aplicación en la vida real”. “Aquí estamos tratando de conectar juntas la estrategia y la práctica”, dijo. La esperanza del liderazgo de la iglesia es que aquellos que regresan a sus hogares después de asistir a la Sesión de la AG lleven consigo ideas prácticas y un corazón inclinado a la misión. Para el jefe de grupo Strickland, una de las sesiones fue muy práctica y le va a ayudar en su ministerio. “Algunos de los temas devocionales y sermones sobre los pilares estratégicos fueron excelentes”, dijo. “Me gocé

Las conexiones personales, en el centro mismo del Congreso de la Asociación General 2025

El pastor David Maldonado (derecha), presidente de la Asociación Mexicana del Golfo, sonríe mientras Soe Nay See, delegado de la Misión Ayeyarwady en la Unión Misión de Birmania en la División de Asia-Pacífico Sur, escribe un saludo y un versículo bíblico en su cuaderno. Maldonado había reservado el cuaderno durante más de un año para conectarse con delegados de todo el mundo durante el Congreso de la Asociación General en St. Louis, Missouri, Estados Unidos. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA] Los delegados comparten mensajes, recolectan pines y ven la iglesia global con nuevos ojos. 15 de julio de 2025 | St. Louis, Missouri, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana En el Congreso de la Asociación General de este año en St. Louis, una cosa quedó clara: ya fueran delegados o invitados, los asistentes no vinieron tan solo por compromisos administrativos y los cultos, sino para conectarse con otros. Para muchos, fue una oportunidad de reavivar viejas amistades, hacerse de otras nuevas y compartir momentos significativos con otros creyentes de todo el mundo. Más allá de las conversaciones y los apretones de manos, el congreso fue una oportunidad única de experimentar cómo funciona una comunidad de fe global, y para explorar la vibrante Sala de Exposiciones llena de organizaciones eclesiásticas y ministerios de apoyo de todos los rincones del mundo. Mensajes escritos a mano de la División de Asia-Pacífico Norte en el cuaderno de David Maldonado, durante el Congreso de la Asociación General. [Fotografía: cortesía de David Maldonado] Un tiempo para conectarse Para el pastor David Maldonado, el congreso no fue tan solo otro evento global, sino una oportunidad profundamente personal de captar algo duradero. Casi un año y medio antes de llegar a St. Louis, recibió un cuaderno encuadernado en cuero con el logotipo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en relieve, e inmediatamente tuvo una idea. “Voy a usarlo para recoger un mensaje de cada país”, dijo, “como prueba tangible de que somos una gran familia en todo el mundo”. Maldonado, presidente de la Asociación Mexicana del Golfo bajo la Unión Mexicana del Norte, ha servido a la iglesia de México durante décadas. Ese fue su cuarto Congreso de la Asociación General cada uno con un propósito único. “La primera vez, me dejé llevar, fue algo especial. La segunda vez, llevé a otros para que pudieran disfrutarlo; fui una especie de guía. La tercera vez, me dediqué a tomar fotos. Y para este”, dijo, “quería algo escrito a mano, algo humano, de la gente que conocí”. Decenas de delegados llenaron el cuaderno de David Maldonado con versículos bíblicos favoritos y mensajes de saludo, que compartió en las redes sociales durante el Congreso de la Asociación General. [Fotografía: cortesía de David Maldonado] Un cuaderno de las naciones Armado con su cuaderno de notas, cuidadosamente dividido en 13 secciones para representar las 13 divisiones mundiales, Maldonado se acercó a los delegados en el piso principal y en la Sala de Exposiciones, invitándolos a escribir una nota, compartir un versículo favorito o dejar un saludo de su país. “No he tenido ningún obstáculo para comunicarme, sin importar el idioma que hablen”, dijo. “Excepto por un hermano de Rusia que no hablaba inglés ni ningún idioma que yo entendiera, pero aun así escribió algo. Eso me encantó”. Se mostró profundamente conmovido por la respuesta de los delegados. En algunos grupos, dijo, “agarraban el cuaderno y empezaban a gritar: ‘¡Kenia! ¡Nigeria!’—para que la gente viniera a firmarlo. Me conmovió profundamente”. Cada mensaje, dijo, fue una obra de arte. “Todos están escritos a mano de una manera única. Casi todo el mundo puede comunicarse de alguna manera, y eso lo ha hecho fácil y divertido”. Maldonado quedó especialmente fascinado por la División de Asia-Pacífico Sur, que incluye a países como Filipinas, Corea y Japón. “Cada uno tenía un lenguaje y un mensaje completamente diferente. Sacaba Google Translate para leerlos”, dijo con una sonrisa. Magda Salinas, quien trabaja en la División Interamericana, muestra algunos de los más de cincuenta pines que recolectó para su colega y entusiasta de los pines Liz Angulo en el Salón de Exhibiciones durante el Congreso de la Asociación General en St. Louis, Missouri. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA] Pines con un propósito Para Magda Salinas, quien trabaja en la División Interamericana, asistir al Congreso de la Asociación General por quinta vez significó más que simplemente reunirse con viejos amigos o presenciar cómo han crecido los ministerios. Llegó por primera vez a St. Louis en el 2005. Desde entonces, ha experimentado las muchas alegrías que trae el Congreso de la Asociación General: mensajes edificantes, música poderosa, programas vibrantes y salones coloridos llenos de recuerdos y recursos misioneros. Pero esta vez, llegó con una misión más personal: conectarse de manera más intencional por medio de la Sala de Exposiciones. Apasionada por el color y el diseño, Salinas disfruta en su tiempo libre de la pintura en acuarela, las letras y los bocetos. También es una entusiasta de los pines desde hace mucho tiempo, principalmente por asistir a los camporees de Conquistadores en las Divisiones Norteamericana e Interamericana, y esta vez estaba buscando calcomanías. “Para mi sorpresa, descubrí que muchos puestos en realidad tenían pines”, dijo. “Durante los últimos diez años, he disfrutado mucho de este pasatiempo, o tal vez ministerio, no estoy seguro de cómo llamarlo, pero no imaginé que habría tantos aquí. Vine preparada para las calcomanías, pero cuando vi los pines, me emocioné y dije: ‘Esto es lo que quiero’”. Algunos de los pines que Magda Salinas recogió en la Sala de Exposiciones durante el Congreso de la Asociación General todavía cuelgan de su cordón. [Fotografía: cortesía de Magda Salinas] Pequeños símbolos, grandes mensajes Al final de la semana, había recogido 52 pines. Pero para ella, no se trataba del número. “Cada pin representa una conversación”, dijo. “No puedes simplemente extender la mano y esperar hasta recibir una. Hablas con la gente, preguntas sobre el diseño y aprendes la historia detrás de él. Aprendes sobre el ministerio que representa.

Una cuestión de orden

Por qué es importante ser paciente con el proceso de deliberaciones de la iglesia. 14 de julio de 2025 | St. Louis, Missouri, Estados Unidos | Becky St. Clair Durante un Congreso de la Asociación General (AG), representantes de las iglesias de todo el mundo y de todos los niveles de la iglesia se reúnen para revisar, analizar y, si es necesario, enmendar los reglamentos eclesiástico-administrativos y otros documentos y procesos importantes. Pero aquí no es donde comienzan las decisiones de la iglesia. Comienzan a nivel local. Por medio de la utilización de cualquier método que sea estándar en su cultura, los líderes son elegidos para cubrir cargos dentro de sus iglesias locales. Luego, las áreas se organizan en grupos cada vez más grandes: asociaciones, uniones y la Asociación General. [Fotografía: Josef Kissinger] Y es aquí donde entra en juego el Congreso de la Asociación General. Cada cinco años, los delegados de cada subsección de la Asociación General, también conocidas como divisiones (basadas en el porcentaje de miembros), son enviados a representar a su región en las asambleas eclesiástico-administrativas de la iglesia. Trece divisiones (con cuatro campos adjuntos) representan la totalidad de la membresía de la iglesia mundial de más de 23 millones. Dentro de esos 23 millones de miembros hay más de 200 países y miles de idiomas, que representan una miríada de culturas y formas de vida. Lo que significa que también hay innumerables formas de llevar adelante las deliberaciones. Por ejemplo, “en 22 países en la División Transeuropea, hay casi 22 formas parlamentarias diferentes de hacer las cosas”, comentó Audrey Andersson, vicepresidenta general de la AG, quien estuvo en la rotación de los presidentes de las sesiones durante el Congreso de la Asociación General, en una entrevista el pasado 10 de julio. “Es por ello que estoy tan contenta de que tengamos las Reglas de Orden en nuestra Constitución. Tiene solo 18 páginas y cubre el 99 por ciento de lo que necesitamos. El otro 1 por ciento es la razón por la que tenemos un parlamentario”. Esos procesos se basan en la guía creada en 1876 por el estadounidense Henry Martyn Robert, que ahora se utiliza en muchos, si no en casi todos, los procedimientos comerciales oficiales en los Estados Unidos. La versión de la iglesia es mucho más concisa y específica que la de Robert, pero sigue los mismos principios básicos.Seguir cualquier regla oficial de orden para llevar a cabo las deliberaciones puede resultar abrumador, incluso para el presidente de una sesión en el Congreso de la Asociación General. “Sí, hay cosas que me dan ansiedad [como presidenta]”, admitió Andersson. Dio un ejemplo de cómo pasé por alto a alguien que esperaba para hablar frente a un micrófono y comenzó el siguiente segmento de la reunión sin permitirles sus dos minutos al micrófono. Las reglas también pueden generar ansiedad o confusión a los delegados sobre tablas que son nuevos en el cargo, o que provienen de lugares del mundo donde las deliberaciones se llevan a cabo de manera algo diferente. Eso puede dar lugar a preguntas periódicas de aclaración por parte de los delegados en el plenario. Y cuando un delegado indica que tiene una pregunta sobre una cuestión de orden, su nombre pasa automáticamente a la parte superior de la lista como comentario prioritario, por lo que se le llamará rápidamente. Se trata de un esfuerzo por evitar que se continúe demasiado por un camino que acaso no está siguiendo adecuadamente las reglas de orden. Sin embargo, “no todas las cuestiones de orden que se plantean al micrófono son una cuestión de orden”, dijo Andersson. Una cuestión de orden es algo que se refiere a una cuestión de procedimiento o a la comodidad de los delegados. Por ejemplo, cuando la traducción al portugués no funcionaba, era una cuestión de orden, dijo Andersson, porque había gente que no podía entender lo que estaba pasando. A veces, esas interrupciones, junto con un flujo constante de comentarios sobre la Constitución, los Estatutos y el Manual de la iglesia, pueden resultar frustrantes, ya que pueden ralentizar el progreso de la agenda en una determinada sesión. “Entiendo la frustración del momento a medida que pasan las horas y la gente intenta proponer ediciones desde tablas, o afirma que hay elementos del proceso que no se están cumpliendo bien”, comentó Ginger Ketting-Weller, delegada y rectora del Instituto Internacional Adventista de Estudios Avanzados (AIIAS) en Silang, Filipinas, en una publicación de Facebook. Pero, señala, esa frustración puede ser un “poco miope o de una mente estrecha”. Algunos delegados, dice Ketting-Weller, tienen años de experiencia a sus espaldas y conocen las Reglas de Orden de Robert “como la palma de la mano”. Otros, sin embargo, pueden provenir de un entorno en el que esa no es la forma estándar de efectuar deliberaciones, o tal vez están en sus primeros años de carrera y todo el proceso de tener siquiera “reglas de orden” les resulta extraño. “Aquellos para quienes el proceso es nuevo están observando y aprendiendo con cada enmienda sugerida, cada fallo parlamentario, cada decisión que toma el que preside”, añade. “Y aprender requiere de tiempo y de paciencia”. Para ayudar con ese aprendizaje gradual, la Asociación General ofrece videos de capacitación sobre el procedimiento de las asambleas deliberativas y las reglas de orden, que se ponen a disposición de todos los delegados antes de cada Congreso de la Asociación General. El objetivo es minimizar la confusión y aprovechar el uso eficiente del tiempo de las reuniones. “Quiero dedicar más tiempo a ayudar a que los delegados entiendan que no se pueden editar documentos en el plenario”, dijo Andersson. “He sido delegada, y quieres llegar aquí y sentir que hiciste una contribución [más allá de agitar una tarjeta o usar Election Buddy para votar]. Pero al mismo tiempo, si alguien ha dicho lo que querías decir, tal vez no necesites decirlo. Son cosas difíciles de hacer”. Ketting-Weller está de acuerdo en que las cosas se podrían hacer mejor. Sugiere, por ejemplo,

Editores de la revista presentan una renovada Adventist Review

El ministerio analizó las novedosas secciones y el nuevo énfasis en el alcance digital. 14 de julio de 2025 | St. Louis, Missouri, Estados Unidos | Marcos Paseggi En 1848, Elena G. White tuvo la visión de una publicación que iba a ser como “raudales de luz” que darían la vuelta al mundo. Un año más tarde, en 1849, Jaime White comenzó un pequeño periódico. La Adventist Review es hoy la descendiente de esa visión, recordó el editor Adventist Review Justin Kim el pasado 12 de julio. En una breve presentación ante miles de personas que asistieron al último día del 62° Congreso de la Asociación General en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, Kim destacó los últimos cambios en la publicación de 176 años de antigüedad, que ha conectado e inspirado a los miembros adventistas desde antes de que se organizara la Iglesia Adventista oficial en 1863. “En el presente,Adventist Review continúa llevando a las almas hacia Jesús”, dijo. Justin Kim, editor de Adventist Review, sostiene la revista el 12 de julio de 2025, recordando la visión de Elena G. White de 1848 de una publicación que sería como “raudales de luz” por todo el mundo. [Fotografía: Josef Kissinger] De dos a solo unaKim explicó cómo en 2005 la revista Adventist World se hizo popular a medida que se envió a todo el mundo, conectando e inspirando a los miembros adventistas. Señaló que “las dos revistas hermanas tienen dos campos algo diferentes, y en los últimos tiempos se determinó que tenía sentido fusionarlas para unificar a la iglesia mundial bajo una sola revista. . . . Por simplicidad en cuestiones de marketing, de claridad de la marca y por la economía global, hemos consolidado nuestros productos bajo un solo nombre, el de Adventist Review”, dijo Kim>