Manuel Arteaga, director del Centro para la Misión Urbana de la Asociación General, desafía a los creadores de contenido a que adopten la misión digital como una estrategia esencial para llegar a las ciudades en crecimiento del mundo durante el segundo día de la Cumbre de Creadores de la Asociación General en Silver Spring, Maryland, el 21 de julio de 2026. [Fotografía: George Nelson/ANN] Los presentadores desafían a los creadores de contenido a que valoren el testimonio fiel por encima de la popularidad mientras se preparan para la misión digital. 21 de julio de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Libna Stevens, para ANN “La misión digital es innegociable si queremos llegar a las ciudades”, dijo Manuel Arteaga, director del Centro para la Misión Urbana de la Asociación General, desafiando a los creadores reunidos en Silver Spring, Maryland, a reconocer el panorama digital como uno de los campos misioneros más vitales de la actualidad. Comenzando con la historia de un evangelista que una vez miró el horizonte de una ciudad y declaró: “Odio la ciudad”, Arteaga reconoció que muchos cristianos han mantenido durante mucho tiempo una relación tensa con los centros urbanos. Sin embargo, las Escrituras cuentan una historia diferente, dijo. Jesús dirigió deliberadamente su rostro hacia Jerusalén durante la fase final de su ministerio, y Elena G. White, cofundadora de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, también instó a la iglesia a que priorizara el trabajo en las ciudades. Creadores de contenido de todo el mundo escuchan durante las presentaciones en la Cumbre de Creadores de la Asociación General en Silver Spring, Maryland. [Fotografía: George Nelson/ANN] Hoy día, más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, y se espera que esa cifra se acerque al setenta por ciento para 2050. La iglesia también debe “volver el rostro hacia la ciudad”, expresó. El campo misionero ha cambiado fundamentalmente, dijo Arteaga. En lugar de cruzar océanos para llegar a naciones lejanas, los misioneros de hoy suelen encontrar que las naciones viven en sus propias ciudades y barrios. Sin embargo, aunque la sociedad se ha urbanizado rápidamente, advirtió, los métodos de la iglesia no siempre le han seguido el ritmo. “El mundo está cambiando más rápido que nuestros métodos”, dijo, advirtiendo que los adventistas corren el riesgo de convertirse en “misioneros hasta ayer” si no adoptan la misión digital como una elemento esencial para llegar a las ciudades actuales. Manuel Arteaga relata cómo su abuelo usó una cámara Polaroid para compartir el amor de Dios, recordando a los creadores de contenido que las vidas transformadas importan más que el contenido viral. [Fotografía: George Nelson/ANN] Reimaginar la misión para la ciudad digital Arteaga, que llamó a las plataformas digitales “la nueva calzada romana del siglo XXI”, dijo que las ideas, historias y el evangelio ahora viajan a través de culturas y comunidades por medio de los espacios digitales. Pasando de la estrategia a la vocación personal durante el segundo día de la Cumbre de Creadores de la Asociación General el 21 de julio pasado, Arteaga desafió a creadores de contenido, influencers y administradores de redes sociales a que valoren la fidelidad por encima de la popularidad en línea. “Dios no nos llamó para ser influencers. Dios nos llamó a ser testigos”, dijo. “Llevamos un mensaje, no una marca. Nuestra misión no es edificar nuestro nombre, sino dar a conocer el nombre de él”. Los participantes oran juntos durante el segundo día de la Cumbre de Creadores, el 21 de julio de 2026. [Fotografía: George Nelson/ANN] Concluyó con la historia de su abuelo, un inmigrante mexicano que llevaba una cámara Polaroid por las calles de Los Ángeles, fotografiando a desconocidos y entregando a cada uno una foto con las palabras: “Dios te ama”. Ese simple gesto, dijo Arteaga, es un recordatorio de que el mayor impacto del evangelio no se mide por seguidores o publicaciones virales, sino por vidas tocadas por el testimonio fiel. El llamado de Arteaga a buscar la fidelidad por encima de la popularidad reflejó un mensaje anterior de la médica y creadora de contenidos Nellah Kunzwa, quien animó a los participantes a que definan su ministerio no por el número de seguidores o el éxito en línea, sino por el propósito único que Dios les ha dado. La médica y creadora de contenido Nellah Kunzwa anima a los creadores a priorizar el llamado de Dios por encima de la popularidad en línea. [Fotografía: George Nelson/ANN] Inspirándose en 1 Corintios 12, recordó a los asistentes que cada creador tiene un papel único en la misión de Dios porque a cada uno se le han confiado dones diferentes. “Ningún algoritmo, ningún gancho narrativo, ningún video viral puede competir con el Espíritu Santo”, dijo Kunzwa, animando a los creadores a confiar en la conducción divina en lugar de hacerlo en las tendencias digitales. Fidelidad sobre influencia El arqueólogo y comunicador brasileño Rodrigo Silva describió de qué manera un ministerio que comenzó con la arqueología se ha expandido a la televisión, los podcasts y las redes sociales, alcanzando a más de ocho millones de seguidores en plataformas digitales. El arqueólogo y comunicador Rodrigo Silva anima a los creadores a usar sus profesiones y pasiones como puentes hacia el evangelio. [Fotografía: George Nelson/ANN] Incluso con ese alcance global, Silva recordó a los participantes que “la influencia no se trata de números; se trata de fidelidad a Dios y a su misión”, y animó a los creadores a que usen sus profesiones y las cosas que los apasionan personalmente como puentes hacia el evangelio, manteniéndose firmemente arraigados en la identidad adventista. Ilustró el principio compartiendo historias de personas cuyas vidas fueron transformadas al encontrar el mensaje adventista a través de su ministerio digital. La neurocientífica Rosana Alves abordó la conversación desde la perspectiva de la ciencia, animando a los creadores a ver sus profesiones como lenguajes por medio de los cuales Dios puede llegar a personas que quizá nunca entren en una iglesia. La neurocientífica Rosana Alves explica de