Mes: julio 2026

Iglesia Adventista expande la capellanía profesional en el Sureste de México

La formación de cuatro años capacita a los pastores para que brinden apoyo espiritual y emocional profesional en diversos entornos ministeriales. 14 de julio de 2026 | Villahermosa, Tabasco, México | Noticias de la Unión Mexicana del Sureste y División Interamericana La Iglesia Adventista del Séptimo Día certificó hace poco a un nuevo grupo de capellanes profesionales en el sureste de México tras completar con éxito un programa de Educación Pastoral Clínica (CPE) de cuatro años diseñado para fortalecer la atención espiritual y el ministerio pastoral en entornos sanitarios, educativos y comunitarios. Los graduados, que fueron reconocidos durante una ceremonia organizada por la Unión Mexicana del Sureste, completaron 1600 horas de formación especializada mediante cuatro unidades de educación pastoral y clínica. El programa, que comenzó en 2022, dotó a los pastores de habilidades avanzadas en apoyo emocional, intervención en situaciones de crisis y atención espiritual integral. Capellanes adventistas que completaron con éxito el programa profesional de Educación Pastoral Clínica (CPE) posan tras ser certificados como capellanes profesionales durante una ceremonia de graduación organizada por la Unión Mexicana del Sureste el 19 de mayo de 2026. [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste] Los líderes de la iglesia describieron este hito como un paso significativo en la expansión del ministerio de capellanía adventista en todo el territorio de la unión y reafirmaron su compromiso con la preparación de los pastores para atender las crecientes necesidades espirituales y emocionales de la sociedad actual. Los administradores de la unión expresaron su agradecimiento a la Asociación General y a la División Interamericana por apoyar el programa de Educación Pastoral Clínica, así como a los instructores y supervisores que guiaron a los graduados durante toda su formación académica y ministerial. “La formación de los pastores mediante cuatro unidades de Educación Pastoral Clínica es un logro posible gracias a la visión del liderazgo de la unión”, dijo Hiram Ruiz, director de ministerios de capellanía de la División Interamericana. “Este ministerio especializado aporta una renovada vitalidad al trabajo pastoral y a la vida de los pastores y sus familias”. El pastor Hiram Ruiz, director de ministerios de capellanía de la División Interamericana, se dirige a los participantes durante la ceremonia de certificación de Educación Pastoral Clínica (CPE) el 19 de mayo de 2026. [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste] Ruiz elogió a los graduados por completar el riguroso programa y aplaudió a los líderes de la unión por aprobar una tercera cohorte de formación, que preparará a otro grupo de capellanes profesionales. “Estamos seguros de que este grupo actuará como personas que serán capellanes competentes, comprometidos y compasivos”, dijo Ruiz. David Celis, presidente de la Unión Mexicana del Sureste, reflexionó sobre el crecimiento de la capellanía profesional adventista en el territorio. “Durante muchos años la capellanía se llevó a cabo con las mejores intenciones, pero sin las herramientas necesarias ni la formación especializada”, dijo Celis. “Desde 2019, hemos proporcionado formación oficial por medio del Ministerio de Capellanía Adventista”. David Celis, presidente de la Unión Mexicana del Sureste, reafirma el ministerio vital de los capellanes adventistas durante la ceremonia de certificación de la Educación Pastoral Clínica (CPE). [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste] Los graduados describen el impacto en el ministerio El recién graduado Efraín Salazar dijo que el programa de CPE ha transformado su ministerio pastoral. “Esto ha fortalecido enormemente mi ministerio al ayudarme a desarrollar mayor sensibilidad, empatía y acompañamiento espiritual hacia las personas”, dijo Salazar. “Como capellán certificado que ha prestado servicios en escuelas adventistas y ahora en un distrito pastoral, la capellanía me ha enseñado a escuchar, aconsejar y ministrar de una manera más personal y compasiva, fortaleciendo mi labor pastoral”. Roger Pech, que ha prestado servicios como capellán durante diez años en el Hospital Adventista del Sureste en Villahermosa, Tabasco, dijo que uno de los aspectos más importantes de su ministerio es acompañar a las personas en algunos de los momentos más difíciles de sus vidas. Efraín Salazar, que trabaja en Cancún, Quintana Roo, y su esposa, Jennifer, posan tras su graduación del programa de Educación Pastoral Clínica (CPE) durante la ceremonia de certificación el 19 de mayo de 2026. [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste] “La capellanía clínica brinda apoyo espiritual y emocional a pacientes, familiares y personal médico”, dijo Pech. “Nuestro ministerio se centra especialmente en aportar fuerza, esperanza y ánimo a los pacientes cuando enfrentan crisis de salud y circunstancias difíciles”. Los líderes de la iglesia compartieron un ejemplo del impacto del ministerio relacionado con Edgar Pulido, un paciente que vive con esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Durante su hospitalización, el capellán y el personal del hospital leían periódicamente la Biblia junto a Pulido, su esposa y su madre. Según los líderes de la unión, Pulido llegó a conocer a Jesús, aprendió las creencias fundamentales de la iglesia y entregó su vida a Cristo mientras recibía atención en el hospital. (permiso concedido) Apoyo al desarrollo profesional continuo Víctor Martínez, director del ministerio de capellanía de la Unión Mexicana del Sureste y graduado en Educación Pastoral Clínica, destacó a Presencia, la revista semestral de capellanía de la unión, como otra iniciativa que apoya al ministerio. Edgar Pulido, un paciente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), posa con el capellán Roger Pech (izquierda) tras aceptar a Cristo gracias al ministerio de capellanía hospitalaria. Fotografía publicada con permiso del paciente y su familia. [Fotografía: Unión Mexicana del Sureste] Ahora en su segunda edición, la publicación se distribuye a pastores y capellanes que prestan servicios en escuelas adventistas y en el hospital de la unión. Martínez afirmó que la revista fortalece la capellanía adventista al compartir conocimientos teológicos, recursos clínicos, experiencias ministeriales e investigaciones, y anima a los capellanes a servir con compromiso, competencia profesional y compasión centrada en Cristo. El crecimiento del ministerio también se reflejó cuando tres pastores de la Unión Mexicana del Sureste —Ricardo García, Roger Pech y Fidel Ortiz— recibieron el respaldo oficial como capellanes adventistas de la Asociación General y la División Interamericana durante el Cuarto Congreso Mundial de Capellanes Adventistas en St. Louis, Missouri,

Bienvenidos a casa: Los misioneros regresan, pero la misión continúa

La División Norteamericana honra a quienes completan el servicio en el extranjero en el campo misionero. 13 de julio de 2026 | Christelle Agboka, Noticias de la División Norteamericana El 8 de junio, la División Norteamericana dio la bienvenida a 65 misioneros en su sede como parte del retiro de bienvenida a casa del Instituto de Misiones Mundiales de la Asociación General. Allí interactuaron con líderes de la División Norteamericana, recorrieron el edificio y disfrutaron de una comida con otros misioneros y otros obreros de la iglesia. “Hay un viejo dicho que dice que el hogar es donde tienen que dejarnos entrar. Hoy ni siquiera tuvieron que llamar. Estamos muy contentos de tenerlos aquí”, dijo Orna Garnett, secretaria asociada de Servicios Misioneros de la División Norteamericana, en sus palabras de bienvenida. El evento de la División Norteamericana marcó el inicio de un retiro de una semana, celebrado del 8 al 13 de junio en Maryland, para misioneros de larga duración que cumplieron misiones en el extranjero. Seis familias misioneras regresaron a la División Norteamericana, mientras que las demás llegaron desde divisiones de todo el mundo. El presidente de la División Norteamericana, G. Alexander Bryant, y Orna Garnett, secretaria asociada de Servicios Misioneros, dieron la bienvenida a 65 misioneros que regresaron a la sede de la División Norteamericana, el 8 de junio. [Fotografía: Kimberly Maran, NAD] Estos retiros, que se celebran cada dos años, incluyen momentos de adoración, seminarios de reajuste cultural, recursos prácticos, apoyo emocional y psicológico, reconocimiento de los años de servicio, actividades recreativas y oportunidades para que los misioneros compartan sus experiencias. Como solo unas pocas divisiones organizan retiros de reingreso, los asistentes de varias regiones se reúnen en un lugar central. Durante muchos años, el retiro de bienvenida a casa para misioneros que sirven en la División Norteamericana y otras divisiones se ha celebrado en la Universidad Andrews en Berrien Springs, Míchigan. Este año, por primera vez, el lugar del retiro se trasladó a Maryland, ofreciendo a los participantes la rara oportunidad de recorrer la sede de la División Norteamericana e interactuar con los directivos del territorio. En esencia, estos retiros son un espacio seguro para que las familias que regresan puedan procesar los altibajos y momentos intermedios de la misión intercultural con otros que han pasado por una experiencia similar. El organizador Ronald Kuhn, director asociado del Instituto de Misiones Mundiales, señaló que, aunque familiares y amigos no siempre pueden identificarse con su experiencia misionera, «este es el grupo que entiende la situación por la que pasaron”. Durante el programa matutino del 8 de junio, el presidente de la División Norteamericana, G. Alexander Bryant, el secretario ejecutivo, Kyoshin Ahn, y la tesorera/directora financiera, Judy R. Glass, expresaron su gratitud por los años de servicio y sacrificio de los misioneros. “El impacto de la obra que han realizado en los últimos años seguirá dando frutos y multiplicándose exponencialmente con el tiempo hasta que venga el Señor”, dijo Bryant. Los misioneros que regresan realizan una visita al cuartel general de la División de América del Norte el 8 de junio. El retiro de bienvenida a casa de este año marcó la primera vez que el programa se celebró en Maryland. [Fotografía: Edson Tanaka] Los participantes recorrieron el edificio y se reunieron con representantes de 37 departamentos y ministerios para aprender de qué manera la división apoya la misión de la iglesia en toda Norteamérica. Garnett señaló que la visita fue especialmente significativa para quienes regresan a la División Norteamericana. “Algunos me dijeron que estaban tan agradecidos de no haber sido olvidados”, dijo. “No hay nada como compartir los alimentos con la familia que no has visto en mucho tiempo”. La misión continúa Esa tarde, los misioneros asistieron a una ceremonia de premios y reconocimiento en la sede de la Asociación General, donde todos recibieron certificados de la Asociación General. Los misioneros del territorio de la División Norteamericana también recibieron certificados e insignias de Garnett en nombre de los líderes de la división. Para la misionera de la División Norteamericana Rose White-Ntakirutimana, que prestó servicios junto a su marido, Jean Ntakirutimana, en la República Democrática del Congo, la avalancha de recuerdos que evocó el reconocimiento fue abrumadora. Se mostró visiblemente emocionada al recibir sus certificados. Jean y Rose fueron misioneros durante 13 años, incluyendo casi una década en la Unión Misión del Congo Oriental. Como tesorera allí, Jean lideró el equipo de contabilidad del territorio y supervisó sus operaciones financieras. Rose desempeñó múltiples funciones, incluyendo la supervisión de las operaciones de oficina; la coordinación del programa de hijos de pastor (PK); la administración de la residencia para huéspedes; la supervisión del predio y del personal de limpieza y seguridad, además de ser secretaria de Jean. Jean se sintió inspirado por los misioneros que enseñaron en su escuela secundaria adventista en Ruanda, mientras que Rose buscó continuar con el legado de su padre, que fue pastor misionero de Ruanda en el Congo. Rose White-Ntakirutimana comparte un breve testimonio después de que ella y su marido, Jean Ntakirutimana, fueron reconocidos por 13 años de servicio misionero, lo que incluyó una década en la República Democrática del Congo. [Fotografía: Art Brondo, NAD] Ese sentido del llamado los sostuvo durante la inestabilidad financiera, los conflictos interpersonales, una carga de trabajo a menudo aplastante y un susto de cáncer para Rose al comienzo del servicio. Al reflexionar sobre los importantes desafíos financieros y organizativos que enfrentaba la unión misión cuando llegaron, Jean dijo: “Cuando regresamos a finales de 2025, todos esos desafíos habían sido resueltos por la gracia de Dios”. Rose explicó más tarde por qué la ceremonia la emocionó tanto. “Trabajas duro… Todo está bien. Pero allí no estaba el agradecimiento”, expresó. “Por eso, cuando escuché las palabras ‘gracias’ [en la ceremonia de premios], se me saltaron muchas lágrimas”. Añadió: “Vinimos [aquí] con el corazón quebrantado. Pensábamos que éramos los únicos”. Escuchar las historias de otros y ver sus lágrimas los tranquilizó al saber que no estaban solos. A pesar de las

Elena White, un policía y un ángel sobre su carpa

¿Podría realmente haber estado de guardia un ángel esa noche? 10 de julio de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | D. A. Delafield y Gerald Wheeler Hace muchos, muchos años, cuando Elena White (cofundadora de la Iglesia Adventista del Séptimo Día) se encontraba en Australia, asistió a una reunión campestre. En aquellos días todos dormían en tiendas de campaña durante las reuniones campestres y, la Sra. White no era la excepción. En este año en particular, más de 500 personas asistieron a una reunión en Brighton Beach (cerca de Melbourne). Todas las carpas estaban ordenadas con esmero a través del campamento. Esto causó una gran impresión en muchas de las personas no adventistas que estaban también asistiendo. Cuando la Sra. White predicó, la audiencia quedó grandemente impresionada. ¡Eran tan interesantes los temas! Habló acerca del sábado, de los Diez Mandamientos y de la pronta venida de Jesús. La Sra. White estaba muy feliz de ver el entusiasmo de los oyentes. Pero algunas personas no estaban muy contentas con esta reunión campestre. Había un grupo de muchachos “larrikins” (alborotadores), como les llamaban los australianos, que  entraron a la zona del campamento y arrojaron piedras. Atacaron las tiendas de campaña y hasta derribaron una de ellas. Se les pidió a varios estudiantes de la Escuela Bíblica Australiana que montaran guardia para evitar que los larrikins hicieran un daño todavía mayor; pero eso no impidió que estos alborotadores hicieran planes para causar más males. Los larrikins decidieron que iban a derribar la propia carpa de la Sra. White mientras ella estuviera dentro.. Estaban muy emocionados con este su nuevo plan.  Se sentían tan contentos consigo mismos que hasta se lo contaron con orgullo a los estudiantes guardias. Uno de los estudiantes corrió a decírselo a un maestro. Los guardias del campamento acudieron inmediatamente al Departamento de Policía de Melbourne. La policía asignó a un alto policía irlandés para que vigilara la carpa de la Sra. White. La Sra. White creía que Dios había enviado sus ángeles para protegerla en muchas diferentes situaciones y sabía que iba a cuidar de ella nuevamente. No pensaba que realmente fuera necesario que un policía la resguardara; pero aceptó su ayuda de todos modos y se retiró a su carpa a pasar la noche. Al entrar la noche, el policía estuvo atento por si surgía algún problema. De pronto, poco después de la media noche, el policía miró hacia la carpa de la Sra. White y vio algo de reojo. Al mirar directamente a la carpa vio que todo estaba bien. Al alejar de ahí la vista por un minuto, vio de pronto una luz que tomaba la forma de un ángel ¡velando sobre la tienda de campaña de la Sra. White!  De inmediato, el policía cayó de rodillas y oró. Estuvo observando al ángel por unos minutos y entonces se levantó quietamente y regresó a la estación de policía. Cuando llegó a la estación, explicó lo que había ocurrido y cómo creía que la Sra. White estaba siendo protegida mucho mejor de lo que él podía hacerlo. Los otros policías comprendieron de lo que estaba hablando y no lo cuestionaron. Al siguiente día, el policía irlandés acudió a las reuniones. Lo hizo esta vez para escuchar a la mujer que había sido protegida por uno de los propios ángeles de Dios. Entre más escuchaba, más gustaba de lo que estaba oyendo, Muy pronto se decidió a unirse a la Iglesia Adventista del Séptimo Día.   A. Delafield y Gerald Wheeler Esta historia es una adaptación de Angel Over Her Tent (Un ángel sobre su carpa), por D. A. Delafield  y Gerald Wheeler, copyright © 1969, Southern Publishing Association.   Traducción – Gloria A. Castrejón   ould an angel really have stood guard that night?   July 10, 2026 | Silver Spring, Maryland, United States | D. A. Delafield and Gerald Wheeler Many, many years ago, when Ellen White (one of the cofounders of the Seventh-day Adventist Church) was in Australia, she attended a camp meeting. In those days everybody slept in tents during camp meeting. Mrs. White was no exception. This particular year more than 500 people attended a meeting at Brighton Beach (near Melbourne). All the tents were neatly arranged throughout the campground. This greatly impressed many of the non-Adventists who were also attending. When Mrs. White preached, the crowd got really excited. The topics were so interesting! She talked about the Sabbath, the Ten Commandments, and Jesus coming again. Mrs. White was happy to see the listeners’ enthusiasm. But there were some people who were not very happy about the camp meeting. There was a group of kids—“larrikins,” as the Australians called them—who wanted to disrupt the meetings. They came into the camp area and threw stones. They attacked the tents, and even pulled one down. Several students from the Australian Bible School were asked to stand guard. They were able to keep the larrikins from doing a lot more damage, but this didn’t stop them from plotting to do more. The larrikins decided that the next night they would pull down Mrs. White’s own tent while she was in it. They were thrilled with this new plan. They were so pleased with themselves that they bragged to the student guards about it. One of the students hurried to a teacher and told them. The camp guards immediately went to the Melbourne Police Department. The police assigned a tall Irish policeman to guard Mrs. White’s tent. Mrs. White believed that God sent His angels to protect her in many different situations, and she knew He would take care of her again. She really didn’t think the policeman was needed, but she accepted his help anyway and went to her tent for the night. As the night wore on, the policeman kept an eye out for trouble. Suddenly, sometime after midnight, he glanced toward Mrs. White’s tent and saw something out of the corner of his eye. Looking directly at the tent, he

Un valor silencioso que lleva el mundo sobre sí

“ No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos”. — Gálatas 6:9 (NVI) 7 de julio de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Por Paulo Lopes, presidente de ADRA Internacional En todo el mundo, los titulares suelen seguir un patrón familiar, centrándose en el conflicto, las crisis y algún acto ocasional de heroísmo que traspasa todo el ruido. A pesar de ello, he pasado gran parte de mi vida en espacios donde rara vez llegan los titulares. Lo que he encontrado allí es otro tipo de historia. Chav Kuch, un jefe comunitario local, se hace medir la presión arterial con el doctor A. Forrester mientras entrena a Phoane Fomeste, voluntario con ADRA Connections, en el Centro de Salud Mea Tik, provincia de Pusalt, Camboya, el 18 de marzo de 2026. [Fotografía: ADRA Internacional] Las historias que seguimos perdiendo Pienso en una madre en una comunidad desplazada que, semanas después de que una inundación destruyera todo lo que poseía, ya organiza a sus vecinos, comparte recursos, cuida de los ancianos y ayuda a mantener unida a su comunidad. No hay ninguna cámara apuntándola. Ningún artículo llevará su nombre. Pienso en un anciano de iglesia que abre las puertas de su congregación tras una crisis, convirtiendo bancos en camas y una cocina en refugio. No busca reconocimiento. Simplemente está viviendo su fe. Pienso en un líder comunitario que se queda cuando otros se van. Aparece una y otra vez, no porque tenga todas las respuestas, sino porque sabe que esa presencia importa. Estas no son historias secundarias. Es la historia principal. El trabajo tranquilo y fiel de reconstrucción es lo que finalmente determina en qué se convierte una comunidad. ADRA establece la formación de respuesta a emergencias tras el devastador tsunami en Asia en 2026 [Fotografía: cortesía de Michael Peach] Un hito lleno de lecciones Hace poco viajé a Perú para un hito que me recordó esta obra tranquila y fiel. Hace poco más de veinte años, tras el tsunami asiático de diciembre de 2004, ADRA estableció su programa global de equipos de respuesta a emergencias (ERT) para unificar, estructurar y fortalecer la forma en que respondemos en emergencias. Mucho antes de ser presidente de ADRA, formé parte de ese primer equipo de formación, aprendiendo junto a colegas que serían socios de por vida en el trabajo de nuestro ministerio. Durante mi viaje a Perú ese año, un nuevo grupo de miembros del equipo de respuesta a emergencias pasó por la misma formación. Antes de eso, ADRA realizó una formación en Serbia, y pronto más empleados de ADRA serán miembros de la ERT en África Occidental y Eurasia. En total, más de mil hombres y mujeres están ahora preparados para servir a las comunidades en sus momentos más difíciles en las dos décadas desde que comenzó el programa. Paulo Lopes durante el tsunami en Asia de 2004 [Fotografía: cortesía de Paulo Lopes] Aquellos a los que hemos formado, como la mayoría de los servicios de emergencia, no son conocidos fuera de los lugares donde sirven. No entraron en este trabajo para obtener reconocimiento. Aparecen porque las comunidades los necesitan. Algo que he presenciado a lo largo de mi carrera, y que sigue conmoviéndome, es que el valor más duradero rara vez llega con fanfarria. Aparece en silencio, se queda mucho después de que las cámaras se han ido y la atención ha disminuido, y sigue avanzando de forma constante. El valor es más que determinación Gálatas 6:9 me ha acompañado a lo largo de muchas etapas de esta obra: “No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos”. Hay un cansancio que viene con la compasión sostenida. Los problemas no siempre se resuelven de forma ordenada. La necesidad suele persistir más tiempo del que esperamos. Hay días en los que la distancia entre lo que es y lo que debería ser se siente abrumadora. Los adventistas de Jamaica reciben formación para la distribución de alimentos durante el huracán Melissa [Fotografía: Miguel Roth] Sin embargo, en esos mismos lugares, me encuentro con personas que se niegan a rendirse. No porque posean una fuerza extraordinaria, sino porque algo más firme que su propia determinación los sostiene. Creo que es la presencia de Dios activa y cercana, actuando por medio de gente común de maneras silenciosas y a menudo invisibles. Lo veo en una abuela que enseña a niños desplazados sus primeras letras. En un líder comunitario que sigue reuniéndose con los vecinos cuando el daño parece demasiado grande. En cada acto de fidelidad que se niega a dejar que la dificultad se convierta en abandono. La cosecha que describe Pablo no siempre es visible desde donde estamos. Pero se planta cada día: una comida compartida, una puerta abierta, un recordatorio de que alguien no ha sido olvidado. Una invitación Puede que usted nunca coordine una respuesta ante situaciones de catástrofe ni ayude a reconstruir una comunidad tras una crisis. Pero el valor silencioso no se reserva para circunstancias extraordinarias. Aparece de forma constante para ayudar a alguien que está pasando por dificultades. Aparece para dar cuando dar cuesta. Aparece para, en un mundo que avanza rápido y olvida fácilmente, no dejar de preocuparse por las personas que otros han dejado de lado. Todos estamos invitados a ser parte de esta historia. Y ninguno de nosotros tiene que hacer esta tarea por sí solo. Porque en manos de Dios, la persistencia fiel, ofrecida en silencio y sostenida a lo largo del tiempo, nunca se desperdicia, incluso cuando la cosecha tarda mucho en llegar. Para saber más sobre el trabajo de ADRA en todo el mundo, visite ADRA.org. Traducción de Marcos Paseggi The post Un valor silencioso que lleva el mundo sobre sí appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

¿Sordos y ciegos? Cómo pueden todavía comunicarse y participar en la adoración

La tecnología de apoyo favorece la autonomía, la participación y la inclusión en la vida de la iglesia. 6 de julio de 2026 | Brasil | Cristina Levano, División Sudamericana y Adventist Review Mientras que muchas personas participan en un servicio de la iglesia escuchando música, los anuncios y un mensaje espiritual, Letícia Gonçalves Balotta lo hace en forma diferente. Con una computadora en braille conectada a su teléfono celular, recibe información en tiempo real enviada por voluntarios que traducen y describen lo que está ocurriendo a su alrededor. A sus 29 años, Letícia Gonçalves Balotta trabaja y vive sola. Nacida con visión baja y dificultades de carácter auditivo, perdió completamente la vista en 2021 y solo algunos meses más tarde comenzó a perder también su capacidad auditiva. Fue más tarde diagnosticada con una rara enfermedad que afecta diferentes funciones de su organismo, incluyendo esos dos sentidos. Herramientas de accesibilidad facilitan la interacción y el acceso a la información en personas con sordoceguera. [Imagen: Vânia Ramos] De acuerdo con Laura Lebre Monteiro, coordinadora pedagógica del Instituto Ahimsa, una organización que se especializa en la atención de personas con sordoceguera y discapacidad múltiple sensorial, esta condición no debe entenderse solamente como la suma de ceguera y sordera. Hay casos congénitos (la persona nace con esa condición) y casos en que se trata de una condición adquirida (la persona pierde con el tiempo la vista y la capacidad de escuchar ). Hay también diferentes niveles de pérdida visual y auditiva. A pesar de esas diferencias, el mayor desafío es usualmente el mismo; el de encontrar formas accesibles de comunicación e interacción con el mundo. “Cuando una persona pierde su capacidad visual y auditiva, deben adaptarse las formas tradicionales de interacción. Por lo tanto, la comunicación es siempre el centro de todo”, explica la coordinadora Lebre. Cómo comenzar a incluir a personas con sordoceguera Cuando Letícia Gonçalves Balotta desea participar en los servicios y actividades de la iglesia, cuenta con el apoyo de voluntarios que le envían mensajes vía WhatsApp, adaptados a un lenguaje acorde con su comprensión, El contenido es recibido por una computadora en braille, que le permite seguir los sermones, anuncios y los momentos de interacción con la congregación. Letícia Gonçalves Balotta follows the local church’s programs through adapted messages and assistive technology resources. [Photo: Vânia Ramos] Uno de estos voluntarios es Vânia Ramos. Su interés en la inclusividad comenzó años atrás cuando decidió aprender la lengua de señas brasileña (Libras) a fin de comunicarse con una vecina sorda. A través del tiempo, Vânia comenzó a convivir con personas con diferentes discapacidades y a desempeñarse como guía-intérprete de personas con sordoceguera. Además de recursos tales como la audiodescripción y la tecnología de apoyo, Vânia aprendió a utilizar Libras Táctil, una forma de comunicación en la cual las señas se perciben a través del toque de las manos. De acuerdo con ella, cada persona tiene necesidades diferentes, algo que requiere preparación y adaptación a fin de asegurar una comunicación eficaz. La guía intérprete explica que sencillas actitudes pueden también hacer el ambiente más accesible, tales como la descripción del espacio, presentar a la persona que llega y explicar lo que está sucediendo a su alrededor. Para ella, inclusión significa asegurarse de que la persona participe en forma activa en la experiencia y que no solamente esté presente. “La comunicación lo es todo. La persona con sordoceguera necesita saber lo que está ocurriendo a su alrededor”, señaló. Con el apoyo de Vânia Ramos, que actúa como guía intérprete, Renato, quien tiene sordoceguera, recibe información en Libras táctil a través del toque de sus manos. [Imagen: Vânia Ramos] [/caption]   Barreras de la comunicación eficaz De acuerdo con Letícia, el desafío más importante no es siempre la condición misma, sino la forma en que otros la perciben. “Muchas veces las personas piensan que las estoy ignorando o que no deseo responder, cuando en realidad no escuché o no pude entender lo que dijeron”, explicó. Y esto sucede, señaló, porque no se sabe mucho acerca de esta condición de sordoceguera. Muchos piensan que todas las personas con sordoceguera tienen las mismas características y necesidades; pero, en realidad, hay diferentes manifestaciones de esta condición y diferentes formas de comunicación que pueden ser utilizadas. La coordinadora Lebre Monteiro señala también que esta falta de conocimiento con respecto a la sordoceguera se refleja en varios escenarios de la vida diaria, tales como hospitales, medios de transporte y servicios públicos, en donde no siempre hay disponibles recursos ni profesionales preparados para atender a aquellas personas con sordoceguera. “El primer paso es la comprensión; luego viene la empatía y la integración”, señaló. Un caso de la vida real y su impacto familiar Esta realidad es parte de la historia de Dylan, quien nació como bebé prematuro y sufre de sordoceguera y de una discapacidad neurológica. Para su familia, los primeros años de Dylan requirieron mucha adaptación y búsqueda de formas de incluirlo dentro de la vida diaria.    A través del toque, la gente con sordoceguera explora el ambiente, desarrolla habilidades y desarrolla formas de comunicación. [Imagen: Ahimsa Institute] Años más tarde, cuando comenzaron a asistir a una congregación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, la familia encontró apoyo a través del Ministerio Adventista de Posibilidades (APM), un servicio de la Iglesia Adventista que promueve la inclusión y el cuidado de personas con varios tipos de discapacidades. A través de ese firme apoyo, Dylan fue capaz de participar más en la vida de la comunidad. Con el tiempo, algunos logros que antes parecían improbables se convirtieron en realidad, tales como sentarse, ponerse de pie y caminar. Actualmente, su forma principal de comunicación es a través del tacto; y la iglesia ha aprendido a conectarse con él en forma sencilla y afectuosa. En pos de la verdadera inclusión Para Laura Lebre, la inclusión ocurre cuando una persona que tiene sordoceguera es capaz de participar activamente en la vida de la comunidad. Este proceso involucra a la familia, los

Ministerio adventista de señas tiende puentes con la comunidad de sordos en Colombia

Lauren Cruz Ladino participa en una presentación del Teatro de Luz Negra, una herramienta artística utilizada para compartir mensajes de esperanza e inclusión con la comunidad sorda. [Fotografía: Comunicación de la Unión Colombiana del Norte] Programa de divulgación en un colegio de Medellín llega a estudiantes sordos y oyentes a través de la narración visual y el lenguaje de señas. 3 de julio de 2026 | Medellín, Antioquia, Colombia | Cristin Serrano y Noticias de la División Interamericana Con el objetivo de compartir la esperanza y promover la inclusión, el Ministerio del Lenguaje de Señas de la iglesia adventista universitaria de Medellín llegó a ochenta estudiantes —incluidos veinte estudiantes sordos— durante un programa de extensión artística en la Institución Educativa de la Municipalidad de Medellín. El evento contó con la participación de treinta miembros del grupo de Teatro de Luz Negra del ministerio, una de sus principales iniciativas de divulgación. Por medio de efectos visuales, técnicas de luz negra y actuaciones en lenguaje de señas, el grupo comunicó valores, emociones y mensajes de esperanza de forma accesible y atractiva. También participaron los estudiantes oyentes, fomentando una mayor conciencia, respeto y aprecio por la diversidad. Entre los participantes en el Ministerio del Lenguaje de Señas de la iglesia adventista universitaria de Medellín se encuentran jóvenes adultos comprometidos con la inclusión y el servicio a la comunidad sorda. [Fotografía: Comunicación de la Unión Colombiana del Norte] La invitación siguió a una visita anterior al colegio, donde la buena acogida del ministerio entre estudiantes y profesores llevó a una segunda presentación. Niños, jóvenes, profesores y personal siguieron atentamente las actuaciones y mostraron interés en la iniciativa adventista. Según los líderes del ministerio, Medellín alberga a unas doce mil personas sordas con pérdida auditiva permanente, lo que pone de manifiesto la necesidad de que las iglesias desarrollen ministerios que hagan más accesibles el culto, la convivencia y el evangelio. Para Lauren Cruz Ladino, directora del Ministerio del Lenguaje de Señas en la iglesia adventista de la Universidad Adventista de Medellín, oportunidades como estas ayudan a tender puentes entre la iglesia y una comunidad que a menudo enfrenta barreras de comunicación. De izquierda a derecha, Kelly Robayo, modelo de lengua y cultura sorda, y Mónica Andrea Restrepo participan en el Ministerio del Lenguaje de Señas en la iglesia adventista de la Universidad Adventista de Medellín, que desarrolla iniciativas de formación, inclusión y evangelización para fortalecer la participación de personas sordas en la vida de la iglesia. Ambas mujeres son sordas. [Fotografía: Comunicación de la Unión Colombiana del Norte] Construcción de puentes por medio de la inclusión “Queremos que la iglesia entienda que la inclusión es responsabilidad de todos”, dijo Cruz Ladino. “Qué maravilloso sería que una persona sorda viniera a la iglesia y se sintiera bienvenida, cuidada y verdaderamente parte de la familia de la fe”. Hoy en día, el ministerio cuenta con unos sesenta voluntarios que prestan servicios por medio del Teatro de Luz Negra, un coro de lenguaje de señas, servicios de interpretación, Escuela Sabática, grupos de amigos y clases de lenguaje de señas. Juntos, trabajan para hacer que la vida de la iglesia sea más accesible mientras introducen a las personas sordas al evangelio. Uno de los beneficiarios del ministerio es Guillermo, miembro de la iglesia para sordos que asiste de manera habitual a los cultos religiosos. Los voluntarios del ministerio siguen un horario rotativo para ofrecer interpretación en lenguaje de señas cada sábado, asegurándose de que puedan participar plenamente en la adoración y la convivencia de la iglesia. Juan Guillermo participa en un culto de adoración en la iglesia adventista universitaria de Medellín mientras recibe interpretación del lenguaje de señas de parte de un voluntario, lo que le permite participar plenamente del culto. [Fotografía: Comunicación Unión Colombiana del Norte] El ministerio también coordina a voluntarios que ofrecen interpretación del lenguaje de señas durante los cultos semanales de adoración. Un asistente habitual, Guillermo, que es sordo, es acompañado cada sábado por un voluntario diferente en un horario rotativo organizado por los miembros del ministerio, asegurando que pueda participar plenamente en la adoración y la vida de la iglesia. El profesor Litza, que ayuda a coordinar la Escuela Sabática y apoya las actividades de evangelismo del ministerio, afirmó que la experiencia reforzó la importancia de conectarse con personas sordas en su propio idioma. “Más que una presentación artística, esta experiencia nos recordó que existe tanto la necesidad de inclusión como la necesidad de Dios”, dijo. “Cuando hacemos el esfuerzo de acercarnos a una persona sorda en su propio idioma, le decimos que es valiosa, que forma parte de la sociedad y que también forma parte del plan de Dios”. Expansión de la misión de la Iglesia El pastor Gabriel Moreno, director de Ministerios de las Posibilidades de la Unión Colombiana del Norte, dijo que iniciativas como estas ayudan a garantizar que el evangelio sea accesible a todos. Juan Guillermo, un miembro sordo de la iglesia adventista universitaria de Medellín, se une al pastor local Misael Hernández. El Ministerio de Lenguaje de Señas de la iglesia ayuda a garantizar que los miembros sordos puedan participar plenamente del culto y la comunión. [Fotografía: Comunicación de la Unión Colombiana del Norte] “Creemos que es muy importante que la iglesia lleve a cabo actividades como estas porque las personas sordas son valiosas, y tenemos la responsabilidad de hacer que el mensaje de salvación les sea accesible”, dijo Moreno. Moreno animó a las iglesias locales a que aprendan a comunicarse de forma más eficaz con las personas sordas y a crear en forma deliberada entornos acogedores donde puedan participar plenamente en la vida de la iglesia. Los organizadores planean seguir visitando escuelas y ampliando su alcance por todo Medellín como parte de los Ministerios de las Posibilidades de la Iglesia Adventista, que promueven la inclusión, la dignidad y la participación significativa para personas de todas las capacidades. Una figura brillante en forma de corazón forma parte de la presentación del Teatro de Luz Negra desarrollado por el

Alimentar el alma

Donde la fe se encuentra con la comida 3 de julio de 2026 | Estados Unidos | Reseña de Nicole Braxton para Adventist Para mí, la comida es tanto deliciosa como poderosa. Nutre el cuerpo; tiene el poder de restaurar y juntar a las personas, uniéndonos mediante el simple y significativo acto de compartir una comida. Romper barreras y edificar la comunidad ha sido mi pasión desde la infancia. A los 7 años empecé a hornear con mi abuela y a vender dulces a vecinos y amigos. A medida que fui entrando en la adolescencia, esa pasión se fue ampliando. Estudié cocina, experimenté con nuevas recetas y empecé a preparar comidas que unían a las familias. Esto fue antes de que aprendiera sobre el mensaje de salud. En el instituto todo cambió. Crecí en una iglesia no adventista, y de adolescente pensaba que tenía la vida resuelta hasta que mi padre quedó en coma y los médicos nos prepararon para su muerte. En mi desesperación clamé a Dios y me encontré con él en forma personal. Durante meses Dios me despertó, temprano por la mañana, para buscarle (Sal. 143:8), llenándome de una paz que desafiaba nuestras circunstancias y guiándome hacia la Biblia. Me rendí y le busqué. Vi a mi padre salir del coma cuando los médicos decían que no sobreviviría, caminar cuando decían que nunca podría hacerlo, y trabajar duro contra todos los pronósticos. Mediante esa travesía y ese milagro llegué a conocer a Jesús, no como tradición, sino como verdad y mi Salvador personal. Ese camino de fe me llevó más tarde a observar el sábado en Hong Kong durante un período de estudios en el extranjero y, finalmente, a estudiar con un miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día durante la universidad, donde mi fe se vio arraigada, puesta a prueba y fortalecida. Cuando aprendí más sobre el sábado gracias a un estudio bíblico con un amigo adventista, oré: “Señor, ¿cómo puedo compartir esto con tu pueblo?” Me dio un sueño: una parte de él tenía que ver con la comida. Poco después, me llevaron a la organización Servicios e Industrias de Laicos Adventistas (ASI), donde conocí a personas increíbles y ministerios inspiradores que marcaron mi camino. Luego me formé con varios chefs, preparándome para compartir un mensaje de salud y esperanza con la comunidad. En última instancia, las verdades bíblicas guiadas por Dios, el sábado y el mensaje de salud me inspiraron mucho a tomar la decisión de unirme a este poderoso movimiento. Apenas terminé mis estudios universitarios, comencé un trabajo en una corporación global y rápidamente me colocaron en la vía ejecutiva, lo que fue una oportunidad tremenda. Sin embargo, Dios siguió llamándome de vuelta a la visión que me había dado al principio: trabajo misionero y un centro de influencia. Por fe renuncié a mi puesto para dedicarme al ministerio comunitario, sirviendo en organizaciones sin fines de lucro y, finalmente, lanzando un ministerio culinario integral dedicado a compartir la salud, la esperanza y el amor de Dios. El impacto El ministerio Be Well, Be Whole comenzó como restaurantes temporales saludables en Detroit, Míchigan, Estados Unidos, transformando salas de eventos y restaurantes en experiencias gastronómicas internacionales de cuatro platos a base de plantas. Al referirse al arte de cocinar en El ministerio médico, Elena G. White escribió: “Debe recibir más atención, pues para que el cuerpo tenga buena sangre, el organismo requiere una alimentación adecuada. El fundamento de lo que mantiene sana a la gente es la obra médica misionera de la buena cocina”. [*] Al reconocer que la comida puede servir como una poderosa forma de evangelización médica, he estado agradecida de usarla también como puente para compartir el evangelio. Dios me ha impresionado no solo para mantener el statu quo, sino para perseguir la innovación, participar en una planificación estratégica reflexiva y colaborar con otros para satisfacer las necesidades de salud de la comunidad, tal y como Cristo lo modeló durante su ministerio. Be Well, Be Whole también se ha asociado con diversas sedes regionales de Ministerios en Campus Públicos para organizar clases de cocina saludable en campus universitarios, seguidas de eventos y estudios en el campus. Ha sido una verdadera bendición asociarme con varias iglesias para organizar clases de cocina que unen de forma hermosa la educación práctica en salud con el crecimiento espiritual. Por la gracia de Dios, mediante la obra médico misionera y la labor comunitaria, he sido testigo de corazones tocados y he estado agradecida de saber que la gente ha elegido seguir a Dios y ha tomado decisiones por el bautismo. ¡Gloria a Dios! Cuando empecé, recuerdo haber orado: “Señor, esto es más grande que yo; ¿cómo puedo hacer algo así?” Me mostró con delicadeza Filipenses 4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Hoy estoy agradecida de servir junto a una junta dedicada y comprometida con un impacto significativo en la comunidad mediante la salud. En el presente, Be Well, Be Whole comparte productos de repostería saludables y deliciosos. Esos productos de origen vegetal se presentan en línea y en mercados de agricultores, clases de cocina en iglesias, eventos comunitarios y clínicas gratuitas. Lo que comenzó como una pasión infantil se convirtió en un ministerio porque lo puse en las manos de Dios. No todo el mundo está llamado a cocinar, pero Dios nos ha dado a cada uno dones, talentos y pasiones que pueden convertirse en vías para compartir Su amor. Nos invita a usar lo que ya tenemos para llegar a la gente para alcanzar a Jesús. He aprendido que cuando entregamos nuestras pasiones a Dios, él las multiplica mucho más allá de lo que podemos imaginar, convirtiéndolas en oportunidades para traer esperanza y sanación a otros. [*] Elena G. White, El ministerio médico (Miami, Florida: Asoc. Publ. Interamericana, 2001), p. 357. Nicole Braxton es fundadora de Be Well, Be Whole y directora clínica de las clínicas gratuitas de la Red Adventista de Evangelismo Médico (AMEN). Traducción de Marcos Paseggi The post

Más fuerte que la venganza

Un nuevo documental sobre el perdón narra una historia originada en la guerra civil de Finlandia. 1 de julio de 2026 | Joe Philpott, División Transeuropea Está disponible actualmente la nueva película documental acerca del perdón, que narra una extraordinaria historia ocurrida después de una guerra, la cual ofrece un oportuno recordatorio del poder de la gracia en un mundo marcado frecuentemente por la división y el conflicto. In the Face of Revenge (Frente a la venganza), producida por Victor Hulbert, cuenta la historia de Viktor Ståhlberg, un finlandés adventista del séptimo día cuya respuesta a una tragedia personal durante la guerra civil de Finlandia en 1918, dejó un legado que continúa influyendo vidas después de pasado todo un siglo. In the Face of Revenge (Frente a la venganza) cuenta la historia de Viktor Ståhlberg, un finlandés adventista del séptimo día cuya respuesta a una tragedia personal dejó un legado que continúa influyendo vidas después de pasado todo un siglo. [Imagen: Victor Hulbert y Edward Hilburn] El documental se basa en una historia que publicó primero tedNEWS en 2018, al cumplirse el centenario de la muerte de Väinö, el hijo de Viktor Ståhlberg, quien fue capturado y ejecutado por soldados rojos durante el conflicto. A pesar de su devastadora pérdida, el padre se rehusó a permitir que diez soldados recibieran la muerte en venganza por su hijo. Cuando los soldados se preparaban para ejecutar a diez prisioneros en represalia por el asesinato de Väinö, el padre intervino. Llevando su Biblia consigo, viajó al sitio de la ejecución y suplicó clemencia, diciendo que ninguno de ellos debería ser ajusticiado. Se les perdonó la vida a los presos, rompiendo con ello un ciclo de violencia y retribución. Las consecuencias de esa decisión se habrían de extender mucho más allá de ese día. Entre los que fueron salvados de la ejecución se encontraban los dos hijos de un herrero local. Profundamente conmovido por ese acto de perdón, su padre se hizo cristiano y se unió a la Iglesia Adventista. A través de los años, la historia continuó dando frutos, con nueve descendientes de la familia Ståhlberg prestando servicios como pastores y dirigentes de iglesia. Timo Flink, director de Hope Channel Finlandia, piensa que la historia continúa siendo de relevancia hoy. “La historia de Viktor Ståhlberg es un recordatorio poderoso de cómo la decisión de una persona puede tener repercusiones que se prolonguen por décadas y generaciones, influyendo no solamente sobre su propia familia, sino también sobre la vida de muchos otros”, señaló. “En vez de buscar la venganza por el asesinato de uno de sus hijos, Viktor eligió la misericordia. Salvó la vida de diez jóvenes del bando contrario durante la guerra civil de Finlandia”. Añadió que el ejemplo de Viktor Ståhlberg demuestra que la fe genuina se expresa a través de la acción y continúa desafiando a los creyentes de hoy. “Cada uno de nosotros tiene el potencial de ser el siguiente Viktor, tomando una decisión en un momento crítico que resuena más allá del momento actual y deja un legado de luz en la vida de quienes nos rodean”. Sakari Vehkavuori, bisnieto de Viktor Ståhlberg, al lado de Victor Hulbert, Atte Helminen y otros descendientes durante la filmación en Finlandia. [Imagen: Victor Hulber y Edward Hilburn] El ex director de Hope Channel Noruega y el director de Comunicación de la Unión de Noruega, Tor Tjeransen, describieron el documental como un testimonio convincente del poder transformador de la gracia. “Esta historia muestra el poderoso impacto del perdón y la gracia”, dijo  el director Tjeransen. “Es una historia conmovedora de lo que puede ocurrir cuando se elige el perdón y la gracia en vez de la venganza. “Cuando tu hijo es asesinado después de haber sido traicionado por su propia novia, sería muy fácil unirte a aquellos que procuran la venganza. Viktor Ståhlberg no iba a tolerar nada de eso. Eligió la gracia. Y esa decisión ha traído bendiciones a la Iglesia Adventista del Séptimo Día hasta nuestros días”. La historia es llevada a la pantalla La jornada recorrida por este documental hasta su finalización ha sido casi tan sobresaliente como la historia que narra. El productor Hulbert conoció la historia de Viktor Ståhlberg al ser contactado por Sakari Vehkavuori, un pastor que es bisnieto de Viktor Ståhlberg. Cautivado por este recuento, el productor trabajó con el pastor Vehkavuori en la publicación del artículo original por parte de tedNEWS en 2018, cuando rápidamente atrajo la atención internacional. Este artículo volvió a aparecer repetidamente en varias publicaciones y ministerios Determinado a presentar la historia ante una audiencia más amplia, el productor Hulbert viajó más tarde a Finlandia, juntamente con el pastor Vehkavuori y Atte Helminen, filmando en sitios clave en donde se desarrolló la historia, incluyendo la granja de la familia, la prisión en donde estaban detenidos los jóvenes y cerca del sitio de la ejecución. Edward Hilburn trabaja en la edición final de Frente a la Venganza. [Imagen: Victor Hulbert y Edward Hilburn]    [/caption] T El proyecto tuvo que detenerse eventualmente cuando la pandemia de COVID-19 reacomodó las prioridades y demandas en toda la iglesia. Años más tarde, el material filmado cobró nueva vida a través de la labor de Edward Hilburn, un reciente graduado en producción televisiva de la Universidad Bournemouth, quien se ofreció voluntariamente a editar el documental. El editor Hilburn dijo que el proyecto causó una fuerte impresión en aquellos que estuvieron en el preestreno. “Frente a la Venganza es una historia plena de emoción”, dijo. “El trabajar con el director y camarógrafo Victor Hulbert para editar este documental fue todo un placer, al poder llevar esta emocionante y conmovedora historia a sus pantallas”. “Después de que mis amigos vieron esta filmación por primera vez, pudieron comprender y sentir realmente las luchas de esos hombres y quedaron impresionados y sorprendidos por esa demostración de fe y fortaleza en el perdón”, añadió. Más de un siglo después de que Viktor Ståhlberg eligió el perdón en vez de la venganza, este documental