José Oliva

Dejen que los niños vengan a mí: Lo que Jesús nos enseña sobre niños refugiados

«Dejen que los niños vengan a mí; no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos”  — Mateo 19:14 (NVI) 8 de junio de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Paulo Lopes, presidente de ADRA International Hay un pasaje en los Evangelios al que vuelvo con frecuencia. Los discípulos, al tratar de manejar la multitud, alejaron a los niños de la cercanía de Jesús. Y Jesús los detuvo. Él no simplemente dejó que los niños de acercaran; sino reprendió a aquellos que los podrían mantener a distancia. “Dejen que vengan”, dice. “No se lo impidan”. Mientras esperamos con expectativas el reconocimiento del Día Mundial del Refugiado a celebrarse el próximo 20 de junio, un día cuyo tema este año es “Hasta que cada uno esté a salvo”, no puedo leer esas palabras de Jesús sin pensar en los casi 49 millones de niños en el mundo que han sido por la fuerza desplazados de sus hogares. Niños que no optaron por la guerra. Niños que no trazaron fronteras. Niños en movimiento. Niños participan en actividades educativas en el Centro de Aprendizaje de ADRA en el Líbano. [ADRA / Nikolay Stoykov] Los niños llevan la carga de lo que no han elegido El desplazamiento afecta a cada uno que lo sufre; pero cae sobre los niños en forma diferente. Un adulto forzado a huir lleva consigo dolor, pérdida y desafíos inimaginables. Un niño en la misma situación carga con esos mismos desafíos y otros más. Un niño en movimiento deja atrás frecuentemente todo lo que conoce. Los amigos que ama, la comunidad a la que llama hogar, la educación en la que basa su futuro y la seguridad por la que nunca tuvo que preocuparse anteriormente. Esta es la razón por la cual los niños están siempre en el corazón de la labor de ADRA en favor de comunidades desplazadas. Los niños en el Líbano que no se han sentado por años en un aula de clases. Pequeños en Sudán que han caminado distancias que dejarían exhausto a un adulto, algunas veces sin ninguno de sus padres a su lado. Niños a través de las rutas de migración en Latinoamérica que cargan consigo recuerdos que ningún niño  debería retener. Niños en Ucrania que se estremecen al escuchar sonidos que el resto de nosotros apenas notamos. Cuando he tenido la oportunidad de pasar tiempo con niños refugiados, lo que me más me  impresiona es algo más que la dificultad. Es más bien la resiliencia que persiste debajo de ella. Todavía ríen cuando algo les parece gracioso. Todavía buscan la mano de alguien en la oscuridad. Todavía quieren aprender, jugar, pertenecer a alguna parte. A pesar de lo que la crisis les haya quitado, los niños son todavía niños. No un asunto político, sino uno humano. La política respecto a refugiados se ha vuelto profundamente politizada en muchas partes del mundo. Personas razonables tienen diferentes perspectivas en cuanto a fronteras, capacidad, responsabilidad de las naciones. Reconozco y comprendo la complejidad del caso. Pero un niño no es una posición política, Una niña de siete años que ha perdido su hogar no es un símbolo de un debate. Es una niña que Dios ve, conoce y ama, de la misma manera que ve y ama a cada niño que lee esto acerca de ella. Independientemente de nuestras ideas políticas, pienso que la mayoría de nosotros tenemos la convicción básica de que los niños merecen protección. Los niños merecen seguridad. Merecen la oportunidad de crecer con su dignidad intacta. Esa convicción no es partidista. Es humana. Y para aquellos de nosotros que seguimos a Jesús, es también teológica. No se lo impidan Las palabras de Jesús a sus discípulos no fueron  solamente una invitación. Fueron una corrección. Los discípulos pensaban que estaban siendo prácticos —manejando la multitud, manteniendo el orden. Lo que realmente estaban haciendo era colocar una barrera entre personas vulnerables y Aquel que podía ayudarlas. Asumo ese reto. En este mundo pleno de necesidades urgentes, es muy fácil dejar que la distancia y la complejidad del caso se conviertan también en un tipo de barrera. Sentirse abrumado y, en ese agobio, mirar hacia otro lado. Dejar que la noticia pase sin que nos cueste nada. En ADRA, tratamos de estar cerca. Nuestros equipos están presentes en los lugares que la mayoría de las personas han dejado de contemplar. Están distribuyendo alimentos, restaurando el acceso a la educación. Proveyendo apoyo psicosocial para niños y familias que deben superar traumas, No porque sea fácil, sino porque la proximidad es una forma de lealtad. Cada niño, todavía visible Una de las verdades más reconfortantes en las Escrituras es que Dios ve a aquellos que pasan inadvertidos para el mundo. Agar, abandonada en el desierto, le llama “el Dios viviente que me ve”. Los Salmos recurren una y otra vez a la imagen de un Dios que está cerca de los abatidos y desolados. Pienso que eso es todavía verdad, en el caso de cada niño cruzando una frontera con temor, de cada niño en busca de seguridad en una crisis, de cada niño sentado en un refugio temporario, preguntándose que vendrá después. Dios no los ha perdido de vista. La pregunta es si nosotros lo hemos hecho. Este año, en el Día Mundial del Refugiado, te pido simplemente que veas. Que dejes que la historia de un niño llegue hasta ti independientemente de la distancia que te separa de él. Que resistas la insensibilidad que proviene de demasiados titulares y recuerdes que detrás de cada cifra, hay un nombre, un rostro, una vida que es importante para Dios. Jesús no dijo simplemente “dejen que vengan”. Dijo, no se lo impidan”. Hay en ello una postura, una activa apertura del camino. Eso es a lo que este momento nos llama. No heroísmo, simplemente lealtad. Y entonces, si tienes la posibilidad, haz algo. Da, ora, defiende, sé aquel que se niega a dejar que se rechace a los

La cultura puede ser un puente al evangelio

El líder misionero adventista anima a los fundadores de iglesias a que construyan sobre las creencias, valores y tradiciones indígenas como vías de compartir la verdad bíblica. 16 de junio de 2026 | Puerto de España, Trinidad y Tobago | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana Muchas creencias, costumbres y tradiciones indígenas pueden servir como puentes hacia el evangelio cuando se abordan con respeto y comprensión bíblica, según Ángel Racancoj, director de la Misión Adventista de la Unión Guatemalteca. Al hablar durante la Misión a los Pueblos Indígenas en la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión el 28 de mayo, Racancoj instó a los líderes y miembros de iglesia a que comprendan las culturas a las que esperan alcanzar, en lugar de ver las diferencias culturales como barreras para la evangelización. Mujeres mayas adventistas de Concepción Chiquirichapa, Quetzaltenango, Guatemala, posan juntas durante un retiro femenino el pasado 13 de junio de 2026. Guatemala alberga una población indígena diversa que incluye comunidades mayas, xinca y garífunas, con más de 23 lenguas indígenas que aún se hablan en ese país. [Fotografía: Pedro Casiá] “La cultura no es una enemiga”, dijo Racancoj. “Dios no rechaza la cultura; busca redimir a las personas dentro de cada cultura”. Siguiendo el ejemplo del apóstol Pablo en Atenas, Racancoj animó a los asistentes a que primero observen y comprendan una comunidad antes de presentar la verdad bíblica. “No venimos a destruir la identidad, sino a redirigir la adoración hacia el verdadero Dios”, dijo. La presentación se centró en ayudar a los participantes a que reconozcan las creencias, los símbolos y los valores indígenas que pueden proporcionar conexiones significativas con las enseñanzas bíblicas, evitando el sincretismo religioso y permaneciendo fieles a las Escrituras. Hacia el encuentro de conexiones con la verdad bíblica “Para evangelizarlos, tenemos que encontrar vínculos entre lo que creen y la verdad”, dijo Racancoj. “Necesitamos entender en qué creen, no para destruir su identidad, sino para guiarlos hacia Cristo.» Racancoj, que proviene de la comunidad indígena K’iche’ de Guatemala, explicó que muchas prácticas culturales tienen un significado profundo y a menudo revelan valores que pueden ayudar a que las personas comprendan mejor los conceptos bíblicos. Guatemala alberga una población indígena diversa que incluye comunidades mayas, xinca y garífunas. Se hablan más de 23 lenguas indígenas en todo el país, creando tanto desafíos como oportunidades para la labor de alcance misionero. Ángel Racancoj, director de la Misión Adventista de la Unión Guatemalteca, habla sobre cómo las creencias indígenas y las tradiciones culturales pueden servir como puentes para compartir la verdad bíblica durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión el 28 de mayo de 2026. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] Racancoj dijo que entender que la diversidad es esencial porque cada comunidad tiene su propia historia, símbolos y cosmovisión. La misión efectiva, explicó, comienza escuchando y aprendiendo antes de tratar de enseñar. Símbolos que cuentan una historia Entre los ejemplos discutidos estaba la importancia de la vestimenta tradicional indígena, especialmente dentro de las comunidades mayas. Racancoj explicó que la vestimenta tradicional sirve como expresión visual de identidad y herencia, con colores y símbolos entrelazados que a menudo cuentan historias sobre la historia, los valores y la relación de una comunidad con la naturaleza. En lugar de ver estas tradiciones como obstáculos, animó a los líderes a que reconozcan su importancia y las usen como oportunidades para cultivar conexiones significativas. Racancoj también señaló la importancia del maíz en la cultura maya, donde ocupa un lugar central en la identidad comunitaria y las creencias tradicionales. Señaló que la imagen de una semilla que muere antes de dar nueva vida crea una conexión significativa con las enseñanzas bíblicas sobre el sacrificio de Cristo, el renacimiento espiritual y la nueva vida por medio de la fe. “Podemos canjear el símbolo, pero no eliminarlo”, dijo Racancoj. “Podemos darle una nueva dimensión”. Racancoj también habló sobre el fuego ceremonial utilizado en algunas tradiciones indígenas. Aunque advirtió que no se debería participar en prácticas que contradigan las Escrituras, animó a los miembros de la iglesia a que comprendan el simbolismo que hay detrás de ellas. Después de señalar la experiencia de Elías en el Monte Carmelo, dijo que el fuego puede proporcionar un punto de conexión bíblica al hablar de la presencia y el poder de Dios. Mujeres vestidas con prendas tradicionales maya se reúnen a orillas del lago Atitlán durante una ceremonia bautismal en Panajachel, Sololá, Guatemala. [Fotografía: Pedro Casiá] Otras perspectivas culturales también pueden crear oportunidades de tener conversaciones significativas, dijo Racancoj. Mientras que muchas tradiciones mayas ven el tiempo como cíclico, las Escrituras presentan una historia que va desde la creación hasta la redención y, finalmente, la restauración. También destacó el profundo respeto que muchas comunidades indígenas tienen por el mundo natural, animando a los miembros de la iglesia a conectar ese valor con el concepto bíblico de mayordomía en lugar de descartarlo de plano. Para Racancoj, el objetivo no es eliminar símbolos culturales, sino ayudar a que las personas descubran de qué manera las verdades bíblicas pueden aportar un significado más profundo a valores que ya comprenden. La fortaleza de la comunidad Racancoj señaló que muchas comunidades indígenas mantienen un fuerte sentido de identidad colectiva, situando a menudo las necesidades de la comunidad por encima de las individuales. “La comunidad siempre está por encima del individuo”, expresó. Esa perspectiva, explicó, crea estructuras sociales sólidas, respeto por el liderazgo y una profunda lealtad dentro de las comunidades. Muchos grupos indígenas también valoran mucho a los ancianos, quienes actúan como autoridades morales y guardianes de la sabiduría comunitaria. Para ilustrar la influencia de los líderes comunitarios, Racancoj compartió la historia de una aldea indígena en Guatemala donde, tradicionalmente, el día semanal de mercado caía en sábado. Después de que un anciano respetado aceptara el mensaje adventista, los miembros de la comunidad se le acercaron con una preocupación: ¿Cómo continuarían sus actividades de mercado mientras honraban el sábado? Una miembro indígena adventista ora durante una sesión en el

Dios está buscando soñadores, dice el presidente de la Asociación General

Los milagros en la misión a menudo se producen de formas inesperadas, dijo el presidente de la Asociación General Erton Köhler durante su mensaje el último día de la Asociación de Reenfoque Misionero en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] Erton Köhler llama a los líderes misioneros adventistas a unirse a Dios en su labor de alcanzar a otros. 16 de junio de 2026 | Bangkok, Tailandia | Marcos Paseggi, Adventist Review “Los milagros en la misión suelen producirse de maneras inesperadas”, dijo el presidente de la Asociación General Erton Köhler durante su mensaje en el último día de la Conferencia de Reenfoque Misionero en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio. Es la razón por la que Dios busca soñadores que puedan conectarse con los sueños que él ya tiene, enfatizó Köhler. El evento en Tailandia reunió a más de cuatrocientos líderes, delegados y representantes que trabajan para tender puentes de entendimiento con grandes grupos de personas de otras culturas y creencias, especialmente aquellos que viven y prestan servicios en países con poblaciones musulmanas significativas. Con ese fin, Köhler recordó a los líderes: “Dios puede usar nuestras estrategias imperfectas para llegar a los corazones”. Los asistentes a la Conferencia de Reenfoque Misionero en Bangkok, Tailandia, participan en el canto congregacional durante el programa del 13 de junio. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] El poder de los sueños En el contexto de conectarse con personas de la fe musulmana, Köhler explicó que existe una estrategia que no pertenece ni depende de nosotros: “Los sueños”, dijo. “Es la estrategia de Dios, no la nuestra”. Köhler explicó lo efectivos que son los sueños para llegar al corazón en algunas culturas. “Pero no dependen de nosotros; Dios decide a quién llegar de esa manera”, dijo. “Y los resultados son impresionantes”. Un grupo multicultural de adoración dirige el canto congregacional en el último día de la Conferencia de Reenfoque Misionero en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] En los minutos siguientes, Köhler compartió casos reales de personas de fe no cristiana que recibieron sueños —a veces durante semanas— hasta que decidieron actuar en consecuencia. En algunos casos, esos sueños los llevaron a un cambio de rumbo o a un giro importante en sus vidas. “Imagínense”, exclamó Köhler. “Esta noche Dios dará sueños a algunas personas…”. Dios no esperará a que resolvamos el problema de cómo alcanzarlas. Se levantará en medio de la noche para alcanzar esos corazones”. La suficiente osadía como para sumarnos a Dios en su obra Köhler explicó que, si bien este elemento de los sueños puede sonarnos extraño, en la Biblia Dios a menudo usó los sueños para abrir nuevas fronteras misioneras. Mencionó a Jacob en Betel, a José en prisión, los sueños del faraón y los que Dios dio al rey babilónico. También hizo referencia a los sueños de José en los Evangelios. “Dios usó los sueños para abrir puertas y corazones para la misión”, expresó. Un asistente a la Conferencia de Reenfoque Misionero registra parte del culto del 13 de junio en Bangkok, Tailandia. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] De la misma manera que Dios actuó en el pasado, “él sigue alcanzando corazones y abriendo puertas a los otros hijos de Abraham”, enfatizó Kohler. “De manera que la cuestión no es saber si él está obrando; la cuestión es ser lo suficientemente valientes como para convertirnos en sus socios cuando las personas que ha visitado lleguen en busca de respuestas”. En un contexto misionológico, todo gran movimiento comienza como un sueño antes de convertirse en realidad, dijo Köhler, al mencionar a Abraham, Moisés, Pablo y los pioneros del movimiento adventista. “El futuro nace dos veces: primero, en un sueño y luego, [se convierte] en realidad”. Los asistentes a la Conferencia de Reenfoque Misionero escuchan al presidente de la Asociación General, Erton Köhler, durante su mensaje del sábado en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] Todo comenzó con un sueño Sobre la base de la historia bíblica de José, Köhler recordó a los líderes de misión que antes de que José interpretara los sueños del faraón, salvara Egipto, se convirtiera en primer ministro y preservara a Israel, todo lo que tenía era un sueño. “Era solo otro hijo de Jacob hasta que empezaron los sueños”. Se burlaron de él por esos sueños, recordó Köhler a los líderes de misión. “Parecían la fantasía de un adolescente que no entendía cómo funciona el mundo”. No obstante, enfatizó Köhler, “Dios rara vez anuncia sus sueños con trompetas”, ya que “los soñadores provienen de familias comunes, de entornos comunes y viven en circunstancias comunes”. Añadió: “Lo que los diferencia no son sus credenciales, su apellido o su posición, sino lo que sucede […] cuando decidan creer y sus ojos son abiertos”. “Lo que distingue a los soñadores no son sus credenciales, su apellido familiar o su posición, sino lo que sucede […] cuando deciden creer y sus ojos son abiertos”, dijo Erton Köhler durante su mensaje del 13 de junio en Bangkok, Tailandia. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] En ese sentido, “los sueños de Dios no son una recompensa sino un llamado”, dijo Köhler, “y como todo llamado de Dios, llegaron antes de que José, su familia o el mundo estuvieran listos”. Añadió: “El sueño siempre precede a la preparación”. Directo de la mente misma de Dios Köhler también enfatizó que desde el principio, José fue reconocido como soñador. Cuando sus hermanos lo vieron, “se dijeron el uno al otro: ‘¡Ahí viene el soñador!’”, leyó Köhler de Génesis 37:19. “Se convirtió en su identidad”, dijo Köhler. “[Sus hermanos] lo dijeron como insulto, pero Dios lo interpretó como un título”. Al final del mensaje del presidente de la Asociación General Erton Köhler en Bangkok, Tailandia, el 13 de junio, los asistentes se comprometen a unirse a los sueños de Dios para llegar a muchos con quienes él ya está obrando. [Fotografía: Marcos Paseggi, Adventist Review] En ese contexto de rechazo,

Entender las culturas indígenas es clave para ser efectivos en la misión, afirma líder adventista

Se anima a los fundadores de iglesias a que cultiven la confianza, desarrollen relaciones y adapten los enfoques ministeriales a las realidades locales. 15 de junio de 2026 | Puerto España, Trinidad y Tobago | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana Llegar a las comunidades indígenas comienza con entender cómo esas personas ven el mundo, no simplemente traducir un mensaje a otro idioma, dijo el líder adventista del séptimo día Steven Tulp a los participantes de la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión el pasado 28 de mayo. Al hablar durante una sección sobre el ministerio a los pueblos indígenas, Tulp, secretario-tesorero de la Misión de Surinam que supervisa Misión Adventista, dijo que una misión eficaz requiere comprender las realidades culturales, creencias y experiencias que moldean la manera en que las personas responden al evangelio. Argumentó que la misión de Dios siempre ha sido inclusiva, extendiéndose a cada nación, tribu, pueblo y lengua. Steven Tulp, secretario-tesorero de la Misión de Surinam, habla sobre la importancia de comprender la cultura, el idioma y la cosmovisión al ministrar entre comunidades indígenas durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 28 de mayo de 2026. [Fotografía: Domien Neverson/DIA] “Dios quiere que todos sean salvos”, dijo Tulp. “Tanto si pertenecen a una tribu como si son europeos, no importa de qué etnia sean, Dios quiere salvar a todos”. Una base bíblica para llegar a todos los grupos de personas Sobre la base de las Escrituras y en su experiencia en el ministerio intercultural, Tulp enfatizó que la misión se origina en Dios y refleja su esfuerzo continuo por restaurar a la humanidad y reconciliar a las personas consigo. “Dios es el iniciador de la misión”, dijo Tulp. “Nunca es nuestra iniciativa. Dios es quien inicia la misión”. A lo largo de su presentación, trazó una conexión bíblica desde el Génesis hasta el Apocalipsis, destacando los repetidos esfuerzos de Dios por llevar la salvación a todos los pueblos a pesar de los efectos del pecado, la división y las barreras culturales. Tulp se refirió al llamado de Dios a Abraham, el ministerio de Cristo y el derramamiento del Espíritu Santo en Pentecostés como ejemplos del deseo de Dios de unir a personas de diferentes orígenes e idiomas. Dijo que la visión del Apocalipsis de una multitud de “cada nación, tribu, pueblo y lengua” demuestra que la misión de Dios abarca todas las culturas y grupos étnicos. Los delegados fundadores de iglesias escuchan la presentación de Steven Tulp sobre cómo llegar a las comunidades indígenas mediante la comprensión cultural y el cultivo de relaciones el pasado 28 de mayo de 2026. [Fotografía: Domien Neverson/DIA] “La misión no está completa hasta que alcance a todos los grupos de personas”, dijo, señalando que la preocupación de Dios se extiende desde naciones enteras hasta comunidades lingüísticas y culturales individuales. Comprendiendo los desafíos que enfrentan las comunidades indígenas Tulp también destacó los desafíos únicos que enfrentan muchas comunidades indígenas en toda América, incluyendo la pobreza, el desempleo, la exclusión económica, los derechos sobre la tierra y las amenazas a sus modos de vida tradicionales. “Muchas comunidades indígenas experimentan altas tasas de pobreza y oportunidades limitadas”, dijo, señalando que actividades de desarrollo como la minería y la deforestación suelen ejercer presiones adicionales sobre las comunidades tradicionales. Enfatizó que un ministerio eficaz requiere comprender esas realidades y reconocer que las personas a menudo interpretan conceptos espirituales mediante diferentes perspectivas culturales. Según Tulp, algunas culturas tienen la propensión a entender el pecado principalmente por medio de la culpa, mientras que otras se relacionan de manera más sólida con conceptos de honor, vergüenza, aceptación comunitaria, miedo o protección espiritual. Comprender esas perspectivas puede ayudar a que los misioneros y miembros de iglesia comuniquen verdades bíblicas de forma más eficaz sin comprometer el mensaje del evangelio. La Escuela Iporoma, una escuela primaria adventista en el distrito de Marowijne, Surinam, cerca de la frontera con la Guayana Francesa, ofrece educación y atención espiritual en lengua kariña a niños de una comunidad indígena. “Iporoma” significa “verdad” en la lengua indígena local. [Fotografía: cortesía de Steven Tulp] Tulp relató cómo su propia madre, una musulmana javanesa en Surinam, luchó por aceptar el cristianismo hasta que recibió la bendición de un respetado líder comunitario. La experiencia, dijo, le enseñó que los misioneros necesitan comprender los valores culturales antes de esperar que las personas respondan al evangelio de la misma manera que lo harían otros. Solo después de recibir el ánimo de un líder comunitario respetado se sintió cómoda para avanzar con el bautismo, dijo. “A veces nos preguntamos por qué una persona no toma la decisión”, explicó Tulp. “Pero cuando entendemos de dónde vienen, podemos entender cómo toman decisiones”. El ministerio en el interior de Surinam Tulp compartió ejemplos de ministerio adventista entre comunidades indígenas en Surinam, donde escuelas e iglesias han servido como centros importantes de alcance y participación comunitaria. En una aldea indígena cerca de la frontera con la Guayana Francesa, la Iglesia Adventista administra una escuela y una congregación que han servido a la comunidad durante décadas. El jefe de la aldea también es adventista del séptimo día, y eso ayuda a fomentar la cooperación entre las iniciativas de la iglesia y el liderazgo comunitario. Jona Gunther, cacique adventista del séptimo día de una comunidad indígena de Surinam, habla en la Asamblea de Tobago durante una visita a Trinidad y Tobago con un grupo de estudiantes indígenas que participan en un programa de intercambio cultural dentro del sistema escolar adventista. [Fotografía: Facebook] Sobre la base de su experiencia en Surinam, Tulp señaló que el país alberga múltiples grupos indígenas, cada uno con lenguas, tradiciones y perspectivas culturales distintas. Dijo que los esfuerzos misioneros adventistas entre estas comunidades se han ampliado mediante enfoques culturalmente sensibles que respetan las identidades indígenas mientras se dedican a compartir el evangelio. Uno de los avances más alentadores, dijo Tulp, ha sido el creciente papel de los creyentes indígenas

Cómo cultivar una comunidad multicultural para Jesús

Practicar el ministerio de la reconciliación en un mundo postcristiano. 14 de junio de 2026 | Portland, Oregón, Estados Unidos | Kevin Wilson, para Adventist Review Sería bastante incómodo si continuara el resto de este artículo en mi lengua materna, el tamil. Pero quedaría impresionado si usted puede entender la frase anterior, que se traduce libremente como: “¡Hola! Si no entiendes esto, el problema eres tú”. Y, sin embargo, esa suposición —de que los malentendidos son culpa del oyente— sustenta silenciosamente la manera en que gran parte de bienintencionados cristianos comunican hoy el evangelio. Demasiadas veces esperamos que los no cristianos, o incluso los no adventistas, acepten el evangelio simplemente porque hemos compartido la “simple lectura” de la Palabra de Dios, sin preocuparnos seriamente por cómo suena, se interpreta o recibe emocionalmente esa verdad. Es como explicar los principios centrales del hinduismo en tamil y luego sentirme decepcionado cuando no te conviertes inmediatamente en devoto de Vishnu. [Fotografía: Unsplash.com] El periodista y exitoso escritor William H. Whyte observó una vez: “El gran enemigo de la comunicación, descubrimos, es la ilusión de ella”. [1] Sus palabras resultan cada vez más proféticas en nuestra era polarizada, postcristiana y saturada en el ámbito digital. Una audiencia que no esperaba Desde que tengo memoria, he disfrutado del arte y la ciencia de la creación de contenidos digitales. A finales de 2019, presionado suavemente por algunos jóvenes de mi ministerio estudiantil local, empecé a publicar contenido devocional cristiano en TikTok, una aplicación de redes sociales de vídeo corto que estaba creciendo rápidamente en popularidad. Mis análisis recientes sugieren que alrededor del 75 por ciento de quienes interactúan con mi contenido no parece ser adventista, y una parte significativa probablemente se identifique como no cristiana en general. Mediante innumerables comentarios y mensajes directos, he aprendido que muchos de ellos se sentirían profundamente incómodos al entrar en una iglesia adventista local. Algunos llevan heridas de experiencias pasadas en la iglesia. Otros no están familiarizados con el adventismo. Otros más son escépticos respecto a la religión organizada en general. Y sin embargo siguen interactuando. Escuchan. Hacen preguntas. Comparten historias. Luchan con ideas. Esta comunidad inesperada me ha obligado a replantearme mis suposiciones sobre la evangelización, el ministerio y lo que realmente significa preocuparse por el “otro”. El ministerio de la reconciliación Al escribir a una comunidad política, teológica y culturalmente diversa, Pablo ofrece una visión radical de la vocación cristiana: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación: Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él” (2 Cor. 5:17-21). ¿Qué significa ser un “ministro de la reconciliación” en una época en la que ya no podemos asumir que nuestras creencias adventistas son normativas? ¿Cómo podemos posicionarnos mejor como embajadores de Cristo, tanto en espacios en línea como fuera de línea? En mi camino de compartir breves viñetas del evangelio con una audiencia diversa, he conocido a otros creadores impulsados por la fe que también han cultivado comunidades en línea multirreligiosas saludables sin comprometer sus convicciones. Aquí hay tres cambios de paradigma que intentamos introducir en nuestra estrategia de contenidos que, con suerte, pueden beneficiarnos en tus intentos de llegar a otros con el evangelio, especialmente a quienes no comparten nuestras creencias o visión del mundo. Priorizar la conexión sobre la conversión Mi estrategia de contenido está optimizada para la confianza más que para la viralidad. Me preocupa menos hacerme viral y más me interesa crear confianza y conexión con mi comunidad. Para ello, comparto relatos personales de mi vida, ministerio y cultura, para simular un ambiente de “salón” donde compartir ideas. Estructuro mis videos como parábolas que contienen núcleos de aliento bíblico incrustados en ellas: menos como “bombas de verdad” que comunican directamente puntos de vista teológicos mediante la lógica y el razonamiento, y más como “bombas de tiempo” que finalmente “implosionan” en forma de silenciosas realizaciones en la mente del oyente. Este enfoque ya ha sido puesto a prueba por Jesús hace siglos, ya que encapsuló los principios del reino mediante parábolas, comunicando el evangelio de forma indirecta y subversiva mientras construía confianza y conexión directas con sus oyentes. Gran parte de nuestra filosofía actual de evangelización parte de la suposición de que transmitir la información correcta conducirá naturalmente a la transformación correcta. Según este modelo, la conexión relacional suele relegarse como un complemento o catalizador para la recepción doctrinal en lugar de ser el modo principal de comunicación teológica. En una época secular marcada por la contestabilidad de la creencia, el ministro de la reconciliación haría bien en dar prioridad a tender puentes de confianza y conexión antes que simplemente instrumentalizar el evangelio para el proselitismo. De hecho, corremos el riesgo de distorsionar “evangelización” cuando lo confundimos con “proselitismo” o “conversión”. La primera es una comunicación particular y contextual de las buenas nuevas por parte de un embajador de Cristo, mientras que la segunda es plena e indudablemente obra del Espíritu Santo en la vida de quien se siente atraído hacia Cristo (1 Cor. 3:6-8). Se puede evitar mucha ansiedad e inseguridad cuando elegimos hacer solo lo que podemos hacer: conectar, amar y relacionarnos bien, mientras oramos a Dios para que él haga lo que solo Dios puede hacer: transformar vidas. Demasiados adventistas son tan “cristianos” que se olvidan de ser “humanos”. Tendemos a centrarnos demasiado en decir las palabras “adventistas” y hacer las obras “adventistas”. A menudo olvidamos que compartimos una humanidad común con las personas a las que

La Universidad Montemorelos rinde homenaje al legado de Ismael Castillo tras casi 40 años como rector

  Universidad adventista otorga reconocimiento a líder de larga trayectoria con la “Medalla al Mérito Israel Leito”,  por impulsar el crecimiento académico, espiritual, e internacional de la institución.   15 de junio de 2026 | Montemorelos, Nuevo León, México | Laura Marrero y Personal de Noticias de la DIA La Universidad Montemorelos (UM) reconoció públicamente la labor de Ismael Castillo al concluir un capítulo histórico de liderazgo institucional que marcó profundamente el desarrollo académico y humano de la institución. A pocos meses del término de su gestión   como rector de la UM, la universidad le otorgó la “Medalla al Mérito Israel Leito” en reconocimiento a sus 39 años de servicio y de su legado que durante ese tiempo marcó el rumbo de la institución. El reconocimiento le fue otorgado el 19 de mayo durante la ceremonia de graduación del personal académico y de apoyo que concluyó la Especialidad en Docencia y el Diplomado en Filosofía de la Educación Adventista, dentro de la jornada del Instituto de Desarrollo Profesional de la universidad, celebrado poco después de los ejercicios de graduación de la institución. {%CAPTION%} La ceremonia representó el tributo colectivo por las casi cuatro décadas de liderazgo caracterizado por expansión académica, fortalecimiento institucional y una visión centrada en las personas. “El Consejo Universitario decidió otorgarle la Medalla al Mérito Israel Leito como reconocimiento a su gestión administrativa, liderazgo compasivo y compromiso hacia el desarrollo humano institucional”, dijo Judith Ayala, vicerrectora de asuntos académicos, al leer la resolución aprobada por el Consejo. Los dirigentes de la Universidad señalaron que esas cualidades definieron el liderazgo del rector Castillo durante casi cuatro décadas. Rolando Vega, vicepresidente de asuntos estudiantiles, describió su visión educativa como una que se sustentó en “fe, humildad y amor por las personas”. Ismael Castillo, rector de la Universidad Montemorelos, recibe reconocimiento por casi cuatro décadas de liderazgo, durante una ceremonia especial celebrada el 19 de mayo de   2026, en Montemorelos, Nuevo León, México. [Imagen: Universidad Montemorelos /Jhoan Rueda] “El dirigir una universidad cristiana significa cuidar de las personas”, señaló el vicerrector Vega. “Significa escuchar, acompañar, formar, corregir con amor y creer en el potencial que Dios ha colocado en cada vida”. Un legado de crecimiento Cuando Ismael Castillo asumió la rectoría en 1987, la Universidad Montemorelos había ya celebrado su 45º aniversario. Bajo su liderazgo, la institución experimentó uno de los periodos más importantes de crecimiento y consolidación de su historia. A través de casi cuatro décadas, la UM expandió sus ofertas académicas, fortaleció los procesos de acreditación nacional e internacional, consolidó infraestructura estratégica y amplió su influencia educativa y misionera en México y el extranjero. Ismael Castillo, rodeado de su esposa y familia después de la ceremonia que reconoció sus casi 40 años de liderazgo en la Universidad Montemorelos. [Imagen: Universidad Montemorelos /Jhoan Rueda] Durante su gestión administrativa, la universidad lanzó docenas de programas de licenciatura, maestría, de especialidad, doctorado en educación, salud, ciencias de la salud, administración, ingeniería, teología, sicología, arquitectura y derecho. La administración del rector Castillo implementó también importantes reformas curriculares a fin de integrar la preparación profesional con la formación espiritual y el desarrollo humano. Entre ellas figuran la reforma de currículo de 2000, establecida en torno a los pilares de “Relación con Dios”, “Preparación Profesional” y “Preparación para la Vida”; el modelo educativo por competencias, de 2010 y el “Modelo Diamante”, establecido en 2018. Crecimiento institucional y reconocimiento internacional Bajo el liderazgo del rector Castillo, la UM fortaleció su reputación académica a través de acreditaciones y reconocimientos nacionales e internacionales. La institución obtuvo y renovó acreditación de organizaciones, que incluyen FIMPES, la Asociación Acreditadora Adventista (AAA), COMACE y CONAEM y se unió a asociaciones académicas, tales como, ANUIES y ALAFEC. La Universidad Montemorelos añadió la especialidad de Odontología Reconstructiva a sus ofertas académicas durante el año académico 2021–2022. [Imagen: Universidad Montemorelos/Ingrid Gallardo] En 2013, la Universidad recibió el reconocimiento de COPAES por encontrarse entre las primeras instituciones en el estado con programas académicamente acreditados. Al mismo tiempo, la UM amplió su presencia internacional a través de programas de extensión en Venezuela, Colombia, República Dominicana, Haití, Chile, Rumania, Angola y  El Salvador. Infraestructura para una visión de futuro Durante la administración del rector Castillo se llevó a cabo una importante transformación del campus universitario e instalaciones de servicios. Se construyeron laboratorios especializados, espacios culturales, edificios académicos y proyectos innovadores. Entre los más notables figuran el Centro de Investigación e Innovación en Ingeniería (III), el Instituto de Ciencia de Datos, el FABLAB UM, el Centro de Investigación e Innovación Multidisciplinaria para el Aprendizaje (CIIMA), el Centro Geriátrico y el Instituto de Investigaciones Químicas, Biomoleculares y Bio-Odontológicas. Representantes de la Universidad Adventista de Collonges (Francia) y de la Universidad Montemorelos firman un convenio en noviembre de 2023, fortaleciendo la colaboración académica de ambas instituciones. [Imagen: Universidad Montemorelos /Issac Corral] El Hospital Adventista La Carlota amplió también sus servicios clínicos, salas de cirugía y centros comunitarios, fortaleciendo con ello tanto el entrenamiento médico como el servicio a la comunidad. La creación de espacios, tales como el Paseo de los Fundadores, el Museo Universitario y el Centro de Creacionismo, reflejaron también el compromiso de preservar la identidad de la institución y el fortalecimiento de la cosmovisión adventista. Una visión centrada en la misión y el servicio Durante la presentación de la medalla, los líderes y empleados de la universidad enfatizaron que la administración del rector fue caracterizada consistentemente por su enfoque en las personas, en la misión educativa y el servicio. Durante esta administración se ampliaron también proyectos de servicio a la comunidad, programas de prevención de la salud, proyectos de misión transcultural y actividades de formación espiritual integradas en el modelo educacional. A la fecha, más de tres mil estudiantes han sido capacitados para la misión transcultural y más de 350 misioneros de entre ellos han salido a 63 países del mundo. La primera fase del Centro de Investigación e Innovación Multidisciplinario para el Aprendizaje (CIIMA) fue inaugurada como parte de las celebraciones del 82º aniversario de

La Conferencia del SeLD de Interamérica equipará a los líderes para los desafíos misioneros de hoy

Se esperan más de quinientos líderes de la iglesia en Ciudad de Panamá, dado que la conferencia se centrará en fortalecer la capacidad misionera mediante el desarrollo del liderazgo, la innovación y la colaboración. 11 de junio de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana Se espera que administradores, directores de departamentos, pastores y líderes emergentes de toda la División Interamericana (IAD) de la Iglesia Adventista del Séptimo Día se den cita en Ciudad de Panamá, Panamá, del 27 al 30 de julio, para la Conferencia del Segmento de Desarrollo de Liderazgo (SeLD), un evento de formación en liderazgo diseñado para fortalecer la capacidad de la iglesia de cumplir su misión en un mundo que cambia rápidamente. La conferencia, celebrada bajo el lema “Desarrollar la capacidad para cumplir la misión”, se espera que atraiga a más de quinientos participantes presenciales de toda la División Interamericana, siendo la octava reunión presencial del SeLD y la primera celebrada fuera de Miami, Florida. “Nuestro objetivo es fortalecer a los líderes para que puedan responder a los desafíos actuales mientras permanecen centrados en la misión de la iglesia”, dijo el pastor Balvin Braham, vicepresidente de la División Interamericana y coordinador del SeLD. “La misión se está volviendo más difícil de cumplir porque los líderes se enfrentan más distracciones, mayores demandas y realidades que cambian rápidamente. Nuestro objetivo es proporcionar perspectivas prácticas de liderazgo que ayuden a los líderes actuales y futuros a seguir siendo eficaces en el avance de la misión de la iglesia”. El programa de este año contará con presentaciones plenarias y itinerarios especializados de liderazgo que abordarán algunos de los problemas más urgentes a los que se enfrentan hoy los líderes de la iglesia. Los temas incluyen liderazgo fiel en tiempos polarizados, participación en la sociedad sin comprometer la misión, liderazgo en tiempos de incertidumbre, reconciliación generacional y cultural, alianzas ministeriales entre mujeres y hombres, dignidad e igualdad humanas, transformación digital, innovación, gobierno, gestión financiera, discipulado, mentoría y el uso de la tecnología en el ministerio. Entre los ponentes destacados se encuentran el exsecretario ejecutivo de la Asociación General G. T. Ng, el exvicepresidente de la Asociación General Lowell Cooper, el vicepresidente de la Asociación General Artur Stele, la exvicepresidenta de la Asociación General Ella Simmons, el asesor jurídico asociado de la Asociación General Todd McFarland y numerosos líderes de toda Interamérica. Varias sesiones también abordarán las nuevas realidades del liderazgo, lo que incluye la inteligencia artificial, las herramientas digitales del ministerio, la eficacia organizativa, la planificación estratégica y el desarrollo de liderazgo para futuros líderes de la iglesia. Los organizadores afirmaron que la conferencia no solo tiene como objetivo fortalecer a los líderes actuales, sino también ayudar a preparar a quienes puedan asumir responsabilidades de liderazgo en los próximos años. “Una de las cosas que siempre hemos hecho en el SeLD es traer líderes experimentados, personas que han estado allí, lo han visto y lo han hecho”, dijo Braham. “Tienen lecciones valiosas que compartir tanto con los líderes actuales como con quienes se preparan para futuras responsabilidades”. Según Braham, trasladar la Conferencia del SeLD a Panamá está alineado con el deseo de la División Interamericana de acercar el evento a su territorio y aumentar la participación. Señaló que organizar la conferencia en Panamá reduce los costos de viaje y elimina algunas de las barreras que los líderes pueden encontrar al viajar a Estados Unidos, haciendo que la reunión sea más accesible para los asistentes de toda Interamérica. Desde su lanzamiento, el SeLD ha servido como plataforma de desarrollo de liderazgo para administradores recién elegidos, directores departamentales, pastores y empleados de la iglesia en toda la División Interamericana. Los organizadores afirman que el evento sigue ofreciendo oportunidades para relacionarse con otros profesionales, la colaboración y el intercambio de ideas que fortalecen el liderazgo en todo el territorio. La conferencia se celebrará en el Hotel Megapolis de Ciudad de Panamá. La inscripción permanece abierta hasta el 15 de junio. Para más información y detalles de la inscripción, ingrese a seldconference.com Traducción de Marcos Paseggi The post La Conferencia del SeLD de Interamérica equipará a los líderes para los desafíos misioneros de hoy appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Presentador comparte un secreto simple para conectarse con las poblaciones seculares

En la cumbre de establecimiento de iglesias, Johann De Dier llama a “estar presentes” para alcanzar a otros. 11 de junio de 2026 | Puerto España, Trinidad and Tobago | Marcos Paseggi, para la División Interamericana y Adventist Review Conocer a las personas seculares antes de ministrarles es esencial si los adventistas del séptimo día pensamos en llegar a ellas con un mensaje de sanación y esperanza en algo mejor. Fue el énfasis de una presentación el pasado 29 de mayo de Johann De Dier, un laico con formación corporativa que recientemente se convirtió en pastor adventista en Ciudad de Panamá, Panamá. “Tenemos que conocerlas, entenderlas”, dijo De Dier. “No podemos simplemente ir a ellos y empezar a hablarles de Jesús y darles un estudio bíblico. Primero tenemos que servirles”. Durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión en Puerto España, Trinidad y Tobago, De Dier habló sobre la mentalidad secular y sobre cómo está implementando algunas de esas ideas y métodos en un nuevo centro de asesoramiento en un entorno urbano. Durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 29 de mayo, Johann De Dier habló sobre lo que los adventistas del séptimo día pueden hacer para conectarse con las poblaciones seculares. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] Más allá de las suposiciones De Dier explicó que una de las barreras que lamentablemente hemos creado al conectarnos con personas seculares son las suposiciones. “Las suposiciones sobre las personas seculares matan la misión efectiva”, enfatizó. Una suposición es que no les importan las cosas espirituales, o que “tenemos que reparar” a las personas seculares. De Dier explicó que no es así. “Desconfían de las instituciones, pero son espiritualmente curiosas. Están dispuestas a sentarse y escuchar sobre nuestra experiencia de fe”. De Dier enumeró otras características de las personas seculares, que, enfatizó, se ven “persuadidas por la relevancia, la autenticidad y las relaciones en lugar de las etiquetas”. Al mismo tiempo, las personas seculares suelen buscar un lugar al que pertenecer, dijo. “Valoran la pertenencia por encima de las creencias —formar parte de un club o de una actividad conjunta—. Y tienen hambre de intimidad”. Con un enfoque sabio y carente de críticas De Dier citó a Elena G. White, cofundadora de la Iglesia Adventista, quien en Principios para líderes cristianos escribió: “Las personas de cada país tienen sus propias características peculiares y distintivas, y es necesario que los hombres sean sabios para saber cómo adaptarse a las ideas peculiares del pueblo, y así introducir la verdad para que les hagan bien”. 1 Explicó: “No hay nada de malo en que las personas tengan otras ideas: ese no es el problema. Pero tenemos que ser sabios en cómo nos acercamos a ellas”. Los asistentes escuchan a Johann De Dier presentar sobre cómo comprender las mentalidades seculares y construir relaciones antes de compartir el evangelio durante la Cumbre de Plantación de Iglesias para la Misión Intercultural, celebrada en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 29 de mayo. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] En su experiencia al establecer iglesias y abrir centros de influencia, De Dier también ha recibido su buena dosis de críticas por parte de personas bienintencionadas que no parecían entender lo que intentaba lograr. “A veces, puede ser muy solitario porque somos juzgados”, reconoció. “Somos criticados porque estamos fundando una iglesia para un grupo específico de personas…. Pero eso significa que tenemos que adaptarnos”. En ese sentido, “no se trata de diluir nuestras creencias y doctrinas, sino de adaptar nuestro enfoque”, dijo De Dier, y preguntó: “¿Cómo podemos conectarnos con [las personas seculares] de una manera contextualizada que pueda hacer que se enamoren de Jesús?” Cómo cultivar la inteligencia cultural A continuación, De Dier se refirió a la discusión actual sobre la importancia de la CQ, o inteligencia cultural. “La inteligencia cultural puede ser más relevante al conectarse con las personas seculares, porque nos ayuda a superar lo que podemos o queremos hacer para preguntarnos: ‘¿qué es lo que necesitan?’”, expresó. De Dier explicó brevemente los distintos aspectos de la CQ, lo que incluye el cognitivo (qué sé yo de su cultura) y el físico (cómo adapto mi comportamiento basándome en lo que sé sobre su cultura). Pero luego está el aspecto emocional, dijo, que es hablar de cómo gestiono la incomodidad, la confusión y las diferencias sin retirarme ni juzgar. “Tener inteligencia cultural da paso a un aspecto muy, muy importante, que es la observación cultural”, explicó De Dier. Citó el ejemplo de Pablo en Hechos 17, cuando miró a su alrededor buscando formas de conectarse con la gente allí. “Me imagino que Pablo se paseaba por la ciudad y tomaba notas mentales”, contó De Dier. “No fue a Atenas y empezó a predicar sin observar. Observa, y luego se relaciona con otros basándose en lo que ha observado”. “No puedes simplemente ir a hablar con personas seculares y empezar a hablar de Jesús y darles un estudio bíblico. Primero tenemos que servirles”, dijo Johann De Dier en su presentación del 29 de mayo. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] El ejemplo de Pablo debería influir sobre nuestro enfoque hacia las personas seculares. “Muchas veces queremos interactuar con las personas y decirles lo que necesitan —o lo que creemos que necesitan— sin observarlas… Necesitamos estudiar la cultura a la que intentamos llegar”. Cómo hacerlo Según De Dier, existen dos métodos sencillos para aumentar nuestra conciencia y habilidades de observación. Habló del primero, que, según él, consiste simplemente en “estar presentes y prestar atención”. Explicó: “Siéntense y escuchen. ¿A qué reacciona la gente? Vayan al supermercado. ¿De qué habla la gente? Vayan a la peluquería. Busquen patrones. Observen cómo interactúan las personas entre sí… ¿De qué están sufriendo? ¿Qué están promoviendo en sus redes sociales? ¿Cuáles son los valores de su corazón? ¿Cuáles son sus necesidades?” Esta es la esencia del ministerio encarnado, dijo De Dier, que es lo que hizo Jesús cuando se trasladó del cielo a esta tierra para buscar y salvar a los

Graduando de teología invidente vence barreras para respoder al llamado de Dios

Estudiante colombiano adventista termina curso de teología después de siete años de desafíos académicos, financieros y de accesibilidad. 11 de junio de 2026 | Medellín, Antioquia, Colombia | Cristin Serrano y Noticias de la División Interamericana Cuando Félix Villalba obtuvo la licenciatura en teología en la Universidad Montemorelos, el 17 de mayo, la fecha marcó la culminación de una jornada de siete años caracterizada por dificultades financieras, barreras de accesibilidad y lo que él y quienes están a su alrededor describen como una trayectoria guiada por la divina providencia. Habiendo nacido prematuramente en Bucaramanga, Colombia, el joven perdió la vista debido a un desprendimiento de retina en ambos ojos. Desde temprana edad enfrentó desafíos que son comunes a muchas personas con discapacidades visuales, pero él estuvo siempre convencido de que Dios lo estaba llamando al ministerio. {%CAPTION%} Su jornada spiritual sufrió un cambio decisivo cuando en 2012, él y su madre recibieron el bautismo en la Iglesia Adventista del Séptimo Día La Joya, en Bucaramanga. Tres años más tarde, mientras asistía a un campamento para personas con discapacidades visuales, sintió el llamado al ministerio pastoral. Aunque inicialmente su deseo era estudiar música, el joven Villalba señaló que gradualmente se fue dando cuenta de que Dios lo estaba guiando en otra dirección. Se abre una puerta Después de graduar de la escuela secundaria en 2016, buscó oportunidades de estudiar teología en Colombia. Sin embargo, limitaciones financieras parecían hacer inalcanzable ese objetivo. Un momento clave en su jornada fue el encontrarse con Edgar Redondo, presidente entonces de la Unión Colombiana del Norte. Después de enterarse del deseo del joven de prepararse para el ministerio, el presidente  Redondo lo animó a ponerse en contacto con la Universidad Montemorelos (UM), que ofrecía un programa virtual de teología. “Después de hablar con Félix y viendo no solamente sus circunstancias únicas, sino también su deseo, sueños y determinación de estudiar y saber más de la Palabra de Dios, pensé que valdría la pena dirigirnos a la Universidad Montemorelos”, recordó el pastor Redondo. De acuerdo con Lorena Neria, directora de UM Virtual, el joven Villalba se puso en contacto con la institución hace unos siete años para preguntar si una persona con discapacidad visual podía completar un curso de teología usando tecnología adaptable, Dirigentes de la iglesia se unen a Félix Villalba durante la presentación de un mensaje espiritual, como parte de su servicio ministerial y entrenamiento teológico. [Imagen: Unión Colombiana del Norte] Aunque el personal docente reconoció inicialmente los desafíos académicos y tecnológicos involucrados, el joven Villalba comenzó tomando un solo curso hasta que eventualmente terminó el programa completo de licenciatura. “Maneja la tecnología increíblemente bien”, dijo la directora Neria. “Nada lo desanima. Posee un increíble espíritu emprendedor y valiente”. A través de ACUDE, una iniciativa creada por UM Virtual para apoyar a estudiantes con discapacidades, el joven Villalba recibió asistencia durante sus estudios, al tiempo que obtenía experiencia ministerial en colaboración con su iglesia local. Durante las ceremonias de graduación recibió materiales en Braille en reconocimiento de su logro académico. Sostenido por la fe y la comunidad Los años siguientes trajeron obstáculos y apoyo inesperado. Al ir progresando en sus estudios, los recursos financieros solían escasear. Sin embargo, y de acuerdo con su testimonio, miembros de iglesia, congregaciones y personas que lo apoyaban, le ayudaron repetidamente a cubrir su colegiatura y otros gastos de su educación. Indicó que, en varias ocasiones, los costos académicos le parecían imposibles de ser cubiertos, solamente para descubrir que alguien ya había provisto el apoyo necesitado. Félix Villalba posa con sus padres, quienes le ayudaron y acompañaron a través de la jornada que culminó con la obtención de su licenciatura en teología de la Universidad Montemorelos. [Imagen: Unión Colombiana del Norte]   A través de la jornada, su madre permaneció como una de sus más sólidas fuentes de aliento y apoyo espiritual. Las demandas académicas también presentaban desafíos. Adaptación de materiales del curso, navegación tecnológica y el cumplimiento de requisitos universitarios. Una de las etapas más difíciles se presentó mientras realizaba su proyecto de investigación final, que pasó por múltiples revisiones antes de recibir aprobación. A pesar de los contratiempos, el joven Villalba dijo que permaneció fiel al llamado que lo inspiró a estudiar teología. Una historia de inclusión y servicio Afirman los dirigentes de la iglesia que esta experiencia subraya la importancia de crear oportunidades educacionales para personas con discapacidades que se sienten llamadas al ministerio. Su historia se une a la de otros adventistas con discapacidad visual que han en pos de la educación teológica y el servicio cristiano, incluyendo a Víctor Vergara, de Caucasia, Colombia, quien estudió teología en la década de 1990 y ahora presta sus servicios como maestro de ética y educación religiosa. Para el pastor Redondo, la experiencia de Félix Villalba demuestra la forma como Dios continúa llamando a personas al ministerio, independientemente de los obstáculos que enfrentan. Durante su instrucción teológica, Félix Villalba combinó sus estudios con servicio activo en congregaciones locales, fortaleciendo su experiencia en el ministerio y su dedicación a la misión de la iglesia. [Imagen: Unión Colombiana del Norte] “Tal vez no posee vista física; pero tiene una visión que proviene del cielo”, afirmó el pastor  Redondo. “Le permite ver mucho más lejos que muchos de nosotros”. Añadió que la perseverancia de Félix reveló cualidades esenciales para el ministerio. “El tremendo esfuerzo que realizó durante esos siete años muestra que tiene la fortaleza y el corazón para ser un valioso instrumento en las manos de Dios”, dijo. El pastor Robinson Pelufo, trabajó al lado de Villalba en el distrito de Campohermoso, lo describió como profundamente comprometido con Dios, la misión, el discipulado y el ministerio en la iglesia local. Dijo también que demostró consistentemente su disposición para servir en cualquier cosa que se necesitara y mostró fuertes habilidades de organización y liderazgo a pesar de los desafíos personales que enfrentaba. “Su ejemplo demuestra que cuando una persona responde por fe al llamado de Dios, abre la puerta para la

Para hallar maneras de alcanzar a personas seculares, primero tenemos que comprenderlos

Experto en misión adventista explica dónde están esas personas y qué pueden hacer los misioneros al respecto. 10 de junio de 2026 | Puerto España, Trinidad y Tobago | Marcos Paseggi, para la División Interamericana y Adventist Review Cuando nos referimos a personas seculares y su mentalidad, Bledi Leno sabe de lo que habla. “Crecí en Albania, el único país del mundo que instituyó el ateísmo como estado oficial de la nación”, contó. Leno, que ahora dirige el Centro de Misión Secular y Postcristiana (CSPM) de Misión Adventista en la Asociación General, coordinó una discusión sobre cómo entender la cosmovisión postcristiana, durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 29 de mayo. Durante su presentación, Leno compartió su historia de vida desde ser ateo hasta adventista del séptimo día, explicó el cambio hacia una cosmovisión postcristiana e informó cuán esencial es que quienes quieren alcanzarlas aprendan primero los desafíos y carencias de la labor misionera tradicional. Bledi Leno, director del Centro de Misión Secular y Postcristiana de Misión Adventista de la Asociación General, coordinó hace poco una discusión sobre cómo entender la cosmovisión poscristiana en Puerto España, Trinidad y Tobago. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] Crecer sin Dios “Cuando era niño en Albania, si alguien me hubiera preguntado qué era una iglesia, una mezquita o una sinagoga, habría dicho que eran lugares arqueológicos”, contó Leno, explicando el profundo impacto de generaciones que crecieron en un entorno ateo. “Incluso los edificios de culto más nuevos se habían reutilizado para convertirse en cines o centros culturales”. Para entender cómo llegó Albania a ese punto, Leno compartió que el adoctrinamiento comenzó con la generación de sus abuelos. “Se prohibía celebrar la Navidad, la Pascua o el Ramadán”, contó. “No podías leer la Biblia ni el Corán sin sufrir consecuencias”. Para la segunda generación (la de los padres de Leno), la religión había perdido importancia, contó. “Había miedo de que si [elegías creer], serías perseguido y encarcelado, hasta un punto en el que apenas saldrías con vida”. Triste es decirlo, muchos pioneros adventistas fueron perseguidos y asesinados. Así fue que, cuando Leno creció, “la religión no estaba presente y Dios no era un tema de conversación”. El papel del establecimiento de iglesias Leno dijo que el establecimiento de iglesias le resulta muy querido, porque la forma en que llegó a conocer a Dios fue “gracias a misioneros que dejaron todo atrás y fueron a establecer iglesias y predicar el evangelio en un lugar donde nadie lo había escuchado jamás”, contó. “Significó empezar desde cero, no solo a enseñar la Palabra, sino a predicar con sus vidas”. Al mismo tiempo, esos misioneros no podían predicar diciendo: “Esto es lo que dice la Biblia”, explicó Leno, “porque yo ni sabía qué era la Biblia y no me importaba”. En ese contexto, la forma en que lo hicieron esos primeros misioneros, contó Leno, fue “por medio: compartieron la vida y ganaron mi confianza”. Esa confianza despertó mi curiosidad: “¿Por qué hacen esto? ¿Por qué están aquí? ¿Qué quieren de mí?”, se preguntaba. Los asistentes siguen la presentación de Bledi Leno sobre cómo comprender mejor a las personas seculares, durante la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión en Puerto España, Trinidad y Tobago, el 29 de mayo. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] Ministrar en un entorno secular Años después, Leno aplicó ese método al ministrar en un centro de alcance comunitario en la ciudad de Nueva York. Explicó que, en las grandes ciudades del mundo, “quienes lo tienen todo conviven con los que no tienen hogar, los que no tienen nada… Y se nos ordena acercarnos a ellos”. Leno compartió la experiencia de una mujer que llegó a una iglesia en Bryant Park, Manhattan. Nos dijo en seguida que no creía en la Biblia “ni en nada”, así que él y su compañero pastor se apartaron de inmediato. “Simplemente nos quedamos en silencio”, recordó Leno, “porque ministrar a personas seculares a veces implica sentarse y escuchar el silencio… porque a veces, el silencio lo dice todo”. El espíritu de la época Según Leno, los nuevos enfoques misioneros hacia las personas seculares reconocen que se está produciendo un gran cambio cultural, que también afecta a quienes creen. “Nos afecta a todos”, explicó. “Los que viven en las ciudades ya no hablan. Simplemente están allí, en silencio, mirando sus móviles”. Para colmo, ha habido un cambio de mentalidad, recordó Leno a los asistentes. “En tiempos antiguos, la autoridad provenía de la verdad de la revelación divina. Esa revelación proporcionaba nuestros valores y ética”. Sin embargo, en un entorno secular, el centro de la realidad ha cambiado. “Donde antes la fe ponía a Dios en el centro del significado y la moralidad, el pensamiento secular sitúa al yo autónomo”, explicó Leno. “La elección personal se vuelve sagrada, y la autenticidad reemplaza la trascendencia… La persona humana es ahora la medida final de la verdad, el propósito y la bondad”. “Cuando entendemos la visión del mundo que tienen las personas laicas, nos preparamos para conectarnos y comenzar a tender puentes”, dijo Bledi Leno durante una reciente presentación en la Cumbre de Establecimiento de Iglesias Interculturales y Misión en Trinidad y Tobago. [Fotografía: Curtis Henry/DIA] Cómo navegar la realidad postcristiana En ese contexto, explicó Leno, la creencia se convierte en “solo una opción entre muchas” a medida que se rechaza la autoridad teológica original. “Las culturas postcristianas conservan el fruto pero rechazan la raíz”, ilustró. “Las sociedades moldeadas por valores morales cristianos ya no viven bajo su autoridad”, contó Leno. “Hablan muy bien de compasión, justicia y dignidad, pero estas ideas están ahora desvinculadas de sus raíces teológicas originales”. Un panorama tan secular resalta otros valores, incluyendo el individualismo –el yo como máxima autoridad moral–, el naturalismo –solo lo físico es real– y el racionalismo –la ciencia y la razón como los únicos caminos fiables–, explicó Leno. “La gente puede decirte: ‘Eso tiene sentido para ti, pero para mí no’”, ilustró. “Así que el propósito