Anthony Kent hizo un llamado para que los pastores y sus esposas oren, alienten y amen a los hijos que se han apartado de la fe. 9 de septiembre de 2024 | Cancún, Quintana Roo, México | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana “Hay gente de las mejores familias que deja la iglesia. Por ello, no juzguemos o condenemos a una persona cuando sus hijos se van de la iglesia”, dijo el pastor Anthony Kent, secretario asociado de la asociación ministerial de la Asociación General, al hablar durante el primer retiro ministerial de la División Interamericana llevado a cabo en Cancún, México. “Necesitamos apoyar a los padres cuyos hijos han dejado la iglesia”, expresó. Implica orar por ellos y animarlos, no criticarlos o condenarlos. El pastor Anthony Kent, secretario asociado de la asociación ministerial de la Asociación General, habló a cientos de pastores adventistas y sus esposas, durante el retiro ministerial de la División Interamericana llevado a cabo en Cancún, México, del 2-4 de septiembre de 2024. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA] Kent contó la historia de cuando Elena G. White, una de las cofundadoras de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, escribió cartas a su hijo Edson, quien entonces las quemaba. “Ella [Elena] tenía una relación cercana con la esposa de su hijo y oraba con ella, y con el tiempo, después de décadas de estar afuera de la iglesia, Edson regresó”. ¿Por qué los hijos se van de la iglesia?, preguntó. Hay varias razones. La Asociación General ha realizado varias encuestas, y la razón número uno es el conflicto, expresó Kent. “Cuando las personas ven conflictos, deciden que no quieren estar en guerra cuando van a la iglesia. Quieren ir a un lugar pacífico”, explicó. Otra razón que las personas pueden tener para dejar la iglesia es la hipocresía que perciben en la iglesia, expresó. “Algo sumamente significativo sucede con la generación más joven, en particular en el mundo occidental, y es que por miles de años, el mundo ha creído que ciertas cosas están mal y son pecaminosas, y tan solo en los últimos años, esto se ha revertido”, dijo Kent. Cientos de mujeres asisten al seminario del pastor Anthony Kent titulado “Cómo ministrar a los hijos que están fuera de la iglesia”, el 3 de septiembre de 2024, en Cancún, México. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA] Por ejemplo, la iglesia ha creído, y el mundo en su mayor parte ha creído, que la homosexualidad es pecaminosa. Y ahora, el mundo occidental cree que los cristianos son pecadores y que los homosexuales son puros, y esto ha cambiado por completo el pensamiento de la generación más joven, expresó. “Por ello, nuestros hijos tienen diferentes valores, diferentes principios, diferentes creencias. Hay grandes diferencias en la iglesia”. Otra cuestión que lleva a que las personas se vayan de la iglesia es cuando los jóvenes se van del hogar y comienza su vida independiente. “En algunas partes del mundo, hasta el setenta por ciento de nuestros hijos se están yendo de la iglesia”, dijo Kent, a la vez que citó una encuesta reciente realizada en la División Norteamericana. Una cosa es cierta, dijo, y es “cada hijo es único, y cada hijo es precioso, y Jesús ha dado su vida por cada uno de ellos. Necesitamos hacer todo lo posible para que cada hijo sepa que son amados por Jesucristo”. Kent llamó la atención a las respuestas inadecuadas cuando alguien se va de la iglesia, lo que incluye expresar enojo. Los pastores pueden enojarse con sus hijos cuando se van de la iglesia, debido al estigma y la vergüenza que produce esto. Muchas esposas de pastor de la División Interamericana que apoyan el ministerio pastoral, liderando los ministerios de mujeres y niños en las congregaciones, reportaron que han visto un aumento de los hijos de líderes y miembros que han dejado la iglesia. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA] Una buena reacción sería analizar la historia del hijo pródigo, dijo Kent. “El padre se sintió herido, pero nunca se enojó; el hermano mayor se enojó, pero el padre siempre siguió mostrando su amor. Ese es el modelo”, expresó. Forzar o rehuir y aislar a la persona no constituye una buena respuesta, expresó. Kent compartió respuestas saludables que se pueden usar cuando un hijo adulto está desconectado de la iglesia: Exprese y demuéstreles su amor. Ore por ellos hasta que sus rodillas ya no aguanten más. Pida a otros que oren por ellos. Sigan conectados mediante una comunicación periódica y frecuente. Pídale a otros que se pongan en contacto con ellos (por ejemplo, a otros amigos de la iglesia). Busque toda oportunidad posible de estar con ellos, de visitarlos. Mantenga una actitud constante de bienvenida y no abra la boca. Déjenlos ir y denles espacio. Solo brinde orientación cuando se la pidan. Dos preguntas importantes para hacerles a los hijos incluyen: “¿Cómo puedo ser un buen padre para ti en este momento?” Y: “Ayúdame a entender las cosas por las que tengo que pedir disculpas”. Lady Julissa Oviedo, directora de ministerios de la mujer y del niño y del adolescente de la Misión Pacífico Sur en la Unión Colombiana del Sur, toma apuntes durante el mensaje del pastor Kent, y dice que la iglesia necesita hacer más para apoyar a las familias que tienen hijos que se han ido de la iglesia. [Fotografía: Daniel Gallardo/DIA] “Es una conversación dolorosa”, expresó. “Como padre y pastor, es importante hacer esas preguntas. “Escuche sus palabras, su corazón y cuál es su lenguaje corporal, y jamás renuncie a la esperanza de que Jesús salvará a sus hijos. Oren sin cesar, y sigan creyendo”, dijo. Al finalizar el seminario, Kent elevó una oración especial por las cientos de esposas de pastor que estaban presentes. Lady Julissa Oviedo, que dirige los ministerios de la mujer y del niño y del adolescente de la Misión Pacífico Sur en la Unión Colombiana del Sur, tomó apuntes durante el seminario que presentó Kent. “Tenemos una urgente necesidad de hablar más sobre esto en nuestras iglesias,