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Médico adventista recibe la Medalla de la Orden de Australia

Gordon Campbell recibe reconocimiento por sus décadas de servicio en favor de la salud de la mujer. 9 de febrero de 2026 | Australia | Tracey Bridcutt, Adventist Record Al médico obstetra y ginecólogo, Gordon Campbell, se le ha otorgado la Medalla de la Orden de Australia (OAM) en reconocimiento a sus décadas de servicio en favor de la salud de la mujer, tanto en Australia, como en otros países. El Dr. Campbell, un adventista de Cooranbong, Nueva Gales del Sur, fue uno de los 949 australianos reconocidos nacionalmente en la Lista de Honores del Día de Australia 2026. Al comentar sobre dicho honor, dijo que la ocasión fue profundamente emocional. “Cuando cada una de nuestras hijas adultas me abrazaron, lloré,” dijo. “Sentí que no merecía ese reconocimiento”. Gordon Campbell, miembro adventista y recipiente de la Medalla de la Orden de Australia [Imagen: Adventist Record] Nacido en Papúa, Nueva Guinea, el doctor Campbell creció inmerso en la vida misionera. Sus padres pasaron 33 años prestando sus servicios como misioneros, una experiencia que moldeó su perspectiva desde muy temprana edad. “Nuestro primer idioma fue el inglés pidgin”, dijo. Recibió su educación en casa por parte de su madre, a quien describió como una excepcionalmente ardua trabajadora, a pesar de sufrir repetidamente ataques de malaria. A los 18 años fue seleccionado como becario del Departamento de Salud en Port Moresby para estudiar medicina en la Universidad de Sídney. Después de graduar fue enviado a ejercer en Vanimo, el cual describe como “un hermoso paraíso tropical en la costa norte de Papúa, Nueva Guinea, a tres horas en canoa de Irian Jaya”. Una experiencia temprana en su vida dejó en él una profunda impresión. Poco después de su llegada a este puesto de trabajo, un residente del lugar le informó que una mujer que había dado a luz a trillizos había muerto y que los bebés estaban a punto de ser sepultados con ella. Siendo que se carecía en ese lugar de instalaciones neonatales, el Dr. Campbell hizo los arreglos para que los bebés fueran transportados a Wewak, en donde había disponible el cuidado apropiado, Meses más tarde, el padre regresó a verlo con tres bebés saludables. “Cada pueblo tenía madres y abuelas lactantes y los trillizos pudieron desarrollarse bien”, dijo. “El padre llamó a los bebés, Gordon, Ann (el nombre de la esposa del Dr. Campbell y Akaw”. Más tarde, el Dr. Campbell se especializó em obstetricia y ginecología, prestando sus servicios durante 30 años al Hospital Adventista Sídney y 34 años al Hospital Hornsby. A través del tiempo ayudó a traer al mundo a cientos de bebés. Uno de los momentos más significativos de su carrera involucró un parto de alto riesgo en el Hospital Hornsby, en el que el bebé venía sentado y en el que se requería intervención urgente para salvar la vida del bebé. Partiendo de sus habilidades desarrolladas en Papúa, practicó una sinfisiotomía —un procedimiento no conocido para muchos del personal en ese tiempo—, cuyo resultado fue de éxito tanto para la madre como para el bebé. El ahora jubilado Dr. dijo que el traer bebés al mundo puede ser estresante tanto para la madre como para el médico, pero que en la mayoría de los casos el resultado es de pura alegría. “El milagro de la llegada segura de cada nuevo bebé es un momento mágico que nunca me cansé de experimentar”, confesó. Juntamente con su labor en el hospital, el Dr. Campbell mantuvo un sólido compromiso con el servicio humanitario, En 1980 se ofreció como voluntario en un campo de refugiados en la frontera de Tailandia y Camboya tras el régimen de Pol Pot, prestando sus servicios con un equipo médico bajo los auspicios de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA). Decenas de miles de personas desplazadas pasaron por ese campo, muchos se ellos recibiendo atención médica por primera vez en muchos años. “Me sentí honrado por haber tenido el privilegio de haber servido juntamente con tantos otros y haber hecho una diferencia cuando la necesidad era tan grande”, dijo. El Dr. Campbell se ofreció también como voluntario en programas de salud en Nepal, Singapur y Fiyi. En Nepal, estuvo implicado en programas quirúrgicos en relación con prolapso útero vaginal, una condición debilitante que afecta a centenares de miles de mujeres. A través de múltiples visitas, los equipos llevaron a cabo docenas de procedimientos que cambiaron la vida de estas mujeres. “El cambiar una esperada vida de pobreza y dolor persistente debido al prolapso, para una mujer por el resto de su vida, es un privilegio y un regalo inconmensurable para el dador y una bendición incalculable para quien la recibe”, dijo. Ya sea en su país o en otras partes del mundo, la contribución del Dr. Campbell se ha hecho sentir ampliamente. El director ejecutivo del Hospital Adventista Sídney (cariñosamente llamado “el San”), Brett Goods, rindió tributo a su servicio. “En nombre de la entera comunidad San, felicitamos al Dr. Campbell en su bien merecido logro”, dijo. “El Dr. Campbell prestó sus servicios al San como dedicado ginecólogo y obstetra por más de 30 años, proveyendo atención excepcional a mujeres y familias durante los momentos más significativos de su vida, a la vez que sirviendo de mentor a muchos de nuestros especialistas a lo largo de su labor. Su entrega, compasión y profesionalismo han tenido un impacto duradero en nuestro hospital; y este reconocimiento es un apropiado tributo para su sobresaliente carrera de servicio”. La versión original de esta noticia se publicó en Adventist Record. Traducción – Gloria A. Castrejón The post Médico adventista recibe la Medalla de la Orden de Australia appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Debuta la serie “Discípulas Creativas” con un llamado a la conexión digital deliberada

La líder de comunicación de la Asociación General anima a las mujeres a que utilicen los espacios en línea para una divulgación significativa y centrada en Cristo. 8 de febrero de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana La primera sesión de la Serie de Formación de Discípulas Creativas de la División Interamericana (IAD) para mujeres comenzó hoy con un llamado a practicar una conexión deliberada y centrada en Cristo en los espacios digitales. Alyssa Truman, directora de comunicación de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, desafió a los participantes a replantearse lo que significa estar conectado en línea y a ver las redes sociales como una oportunidad ministerial significativa. “Muchas veces pensamos que si estamos conectados, estamos conectados”, dijo Truman. “Pero la conexión trata de algo mucho más profundo. La conexión en el mundo actual es la interacción con una intención”. Basándose tanto en la experiencia real como en las Escrituras, Truman ilustró cómo las plataformas digitales pueden servir como puentes hacia la esperanza. Compartió la historia de una madre que luchaba y que encontró ayuda práctica y ánimo espiritual a través de un recurso online creado meses antes por un productor de contenido adventista. Esa conexión llevó finalmente a la mujer a relacionarse con una comunidad local de la iglesia. El ejemplo, dijo Truman, demuestra el poder de una difusión digital reflexiva, no solo al publicar contenido, sino al encontrarse de manera deliberada con las personas allí donde se encuentran. Ancló su mensaje en el relato bíblico de Jesús y la mujer samaritana en Juan 4, enfatizando el modelo de compromiso con propósito de Cristo. Así como Jesús comenzó con las necesidades inmediatas de la mujer antes de guiarla hacia la comprensión espiritual, Truman animó a los participantes a abordar las interacciones en línea con empatía, autenticidad e interés por otros. “Si queremos reflejar a Cristo en los espacios digitales públicos, debemos ser amables”, dijo. “No conocemos las cargas que llevan los demás. Nuestras palabras y publicaciones necesitan ser deliberadas y compasivas”. Truman desafió a los asistentes a que practiquen un compromiso significativo durante la próxima semana, conectándose de manera deliberada con cinco personas en línea, ofreciendo ánimo, oración o recursos útiles. “La conexión en línea es realmente importante”, dijo. “Pero no se trata solo de estar presente, sino de desarrollar una interacción deliberada”. La sesión de formación forma parte de una iniciativa más amplia de Discípulas Creativas destinada a ayudar a las mujeres a fortalecer la labor misionera mediante la comunicación deliberada y el cultivo de relaciones personales. Organizada por el Departamento de Ministerios de la Mujer de la División Interamericana en colaboración con el Departamento de Comunicación, la serie combina la reflexión espiritual con herramientas prácticas diseñadas para capacitar a las participantes para compartir la esperanza de manera significativa, especialmente en el entorno digital actual. Sandra Pinto, directora de ministerios de la mujer de la División Interamericana, dijo que el objetivo es empoderar a las mujeres para que amplíen el ministerio más allá de los entornos tradicionales “fomentando conexiones auténticas y centradas en Cristo que reflejen compasión, propósito y misión”. La Serie Formación de Discípulas Creativas continúa la próxima semana, el 15 de febrero de 2026. Para ver la serie especial de diez semanas, ingrese a webcast.interamerica.org todos los domingos a las 11:00 a.m. Hora de Miami, del 8 de febrero al 12 de abril de 2026.   Traducción de Marcos Paseggi The post Debuta la serie “Discípulas Creativas” con un llamado a la conexión digital deliberada appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Las familias adventistas de Interamérica son llamadas a renovar la fe en el hogar

La Semana Cristiana del Hogar y el Matrimonio 2026 invita a las familias de toda la División Interamericana a que fortalezcan su vida espiritual, las relaciones y el culto en el hogar. 5 de febrero de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana Las familias adventistas del séptimo día de toda la División Interamericana (IAD) están invitadas a participar en la Semana del Hogar y el Matrimonio Cristiano, programada del 14 al 21 de febrero de 2026, con un énfasis en el fortalecimiento de la vida espiritual en el hogar y una renovación del compromiso familiar en todo el territorio. A lo largo de la semana, se ofrecerán sermones, seminarios y recursos devocionales para que las familias y congregaciones locales los utilicen durante los cultos vespertinos, animando a los hogares a reconectarse de manera deliberada con Dios y entre sí. Los líderes dicen que el énfasis se centra en el tema “Celebremos la Creación: Matrimonio, Familia y el Sábado”, y que invitan a todas las familias de la iglesia a unirse con fe y alegría. El pastor Álvaro Niño, director de ministerios de familia de la División Interamericana, explicó que los mensajes de la noche —organizados en torno al subtema “Recuperar y Añadir” para las noches entre semana— están arraigados en el relato bíblico de David en 1 Samuel 30, que es una historia de crisis, renovación y restauración. El pastor Álvaro Niño y Sandra Pinto, del departamento de Ministerios de Familia de la División Interamericana, animan a las familias a que fortalezcan la fe y las relaciones en el hogar durante la semana especial del 14 al 21 de febrero de 2026. [Fotografía: Keila Trejo/DIA] “Este poderoso relato nos recuerda que, incluso después de la pérdida, Dios es un Dios de restauración”, dijo Niño. “Recuperar lo que el tiempo, la rutina o las dificultades pudieron haber debilitado —nuestra comunión con Dios, el diálogo sincero y la unidad familiar—mientras se añaden nuevos hábitos espirituales permite que Cristo reine más plenamente en nuestros hogares”. Restauración de lo que más importa La semana especial, según los organizadores, es un llamamiento a restaurar lo que pudo haberse debilitado en la vida familiar y añadir de manera deliberada prácticas que promuevan el crecimiento espiritual. Niño enfatizó que el hogar es el primer campo misionero confiado a los creyentes, por lo que la adoración familiar deliberada es esencial. “Cuando las familias fortalecen su base espiritual, se convierten en testimonios vivos del poder renovador de Dios”, dijo. “Esta semana trata de crear un espacio para que Dios restaure, fortalezca y guíe la vida familiar”. Ánimo para las familias Sandra Pinto, directora de ministerios de mujeres, que colabora con su marido Niño en el liderazgo de ministerios de familia, subrayó la importancia de abordar las dificultades silenciosas que muchos hogares enfrentan hoy en día. “Muchos hogares sufren pérdidas silenciosas como la falta de tiempo, dificultades de comunicación y fatiga emocional”, dijo Pinto. “Sin embargo, la historia de David nos muestra que incluso en nuestros momentos más oscuros, Dios puede renovar la esperanza, sanar relaciones y restaurar la alegría en el hogar”. Los organizadores esperan que la semana sirva no solo como un énfasis espiritual especial, sino también como catalizador para un crecimiento a largo plazo. Se anima a las familias a que establezcan momentos regulares de culto y reuniones deliberadas que continúen más allá de la semana de oración. Recursos para el crecimiento continuo “Nuestro deseo es que las familias recuperen lo esencial y aporten lo que fortalezca su fe”, añadió Pinto. “Cuando Dios ocupa el centro del hogar, la familia se convierte en una fuente de bendición para todos los que la rodean”. Los recursos para la Semana de Oración, lo que incluye sermones y materiales para el culto familiar, han sido preparados por los departamentos de Ministerios de Familia de la Asociación General y de la División Interamericana, y están disponibles AQUÍ. Las iglesias y los hogares pueden descargar guías para el énfasis de cada noche. Los líderes de división invitan a las familias a que vean la semana como una oportunidad de volver a comprometerse con prioridades espirituales, cultivar la sanación y fortalecer las relaciones basadas en Cristo. Traducción de Marcos Paseggi The post Las familias adventistas de Interamérica son llamadas a renovar la fe en el hogar appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Identidad en Cristo: Una prioridad estratégica para la iglesia

La segunda de cuatro prioridades principales que darán forma a la misión de la División Interamericana durante los próximos cinco años. 6 de febrero, 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | By Abel Márquez, División Inter-Americana Crecí en una ciudad fronteriza en el norte de México donde convergen diferentes culturas, tradiciones y maneras distintas de entender la vida. Allí viven algunos del sur del país que han llegado a buscar nuevas oportunidades; ellos tienen su propio acento, su comida e incluso su vestimenta. Coinciden también los que han emigrado a Estados Unidos, pero que van y vienen a su país para convivir con la familia y reconectar con su historia. Por supuesto no faltan los locales que, influenciados por ambos lados de la frontera, usan de manera indistinta las monedas de los dos países, crean nuevas palabras con los idiomas de uno y otro lado y se mueven entre ambos entornos como si fuera uno. En ese territorio de intercambio continuo, es posible sentirse parte de distintas realidades al mismo tiempo. Desde pequeño aprendí que vivir en la frontera implica adaptación. Uno aprende a moverse entre códigos distintos, a ajustar el lenguaje y a adecuarse al contexto. Es una rica experiencia cultural, pero representa un riesgo latente: si no sabes bien quién eres, puedes terminar definiendo tu futuro influenciado por el entorno y no por tus convicciones. Algo parecido ocurre hoy con muchas personas. Hay quienes crecen entre dos familias: la del padre y la de la madre, con dinámicas, valores y expectativas diferentes. Otros son impactados por amistades que se identifican con equipos deportivos opuestos, modas, clases sociales o corrientes de pensamiento antagónicas. En realidad todos vivimos expuestos a múltiples influencias culturales, ideológicas y espirituales, y en medio de esa diversidad es fácil inclinarse hacia un lado u otro, adoptar actitudes, gustos y comportamientos según el grupo con el que se convive. Pero la diversidad no es el problema y tampoco las decisiones que tomamos. De hecho, es válido cambiar de equipo, de preferencias, de opiniones e incluso adoptar otra ciudadanía. Pablo mismo sugiere, en Romanos 12:2, que no debemos conformarnos a este siglo, sino ser transformados “por medio de la renovación de vuestro entendimiento…”. Sin embargo, hay cosas que no cambian: nuestra identidad biológica, por ejemplo, nuestro ADN, nuestra huella digital, nuestra forma de caminar, gestos y facciones físicas heredadas de nuestros padres. Por más que el entorno nos influya, en esencia seguimos siendo la misma persona. Y aunque intentemos parecernos a otros, hay rasgos que nos delatan, pues revelan de dónde venimos y quiénes somos. En el mundo de los negocios, las grandes compañías actualizan los colores de sus marcas, sus diseños y eslóganes de acuerdo con estrategias de alcance y también con las tendencias, pero las marcas que perduran son las que no reinventan su propósito y misión, es decir, su identidad. De la misma manera, nuestra identidad espiritual no debe cambiar y, para que eso sea posible, necesita estar cimentada en Cristo. Jesús lo expresó con claridad cuando dijo que vivimos en el mundo, convivimos en el mundo, pero no somos del mundo (Juan 15:19). No se trata de aislarnos ni de desconectarnos de la realidad; se trata de recordar a quién pertenecemos. Podemos participar de la cultura, trabajar, relacionarnos y servir, sin permitir que el mundo redefina quiénes somos. El apóstol Santiago utiliza una imagen muy didáctica para describir lo que ocurre cuando no afirmamos nuestra identidad espiritual. Dice que quien oye la Palabra pero no la pone en práctica es como alguien que se mira en un espejo y luego se va, olvidándose de cómo era (Santiago 1:22–24). En el espejo podemos ver quiénes somos, pero si no hay compromiso, arraigo o determinación, esta identidad se vuelve frágil y fácilmente moldeable. La segunda prioridad del plan estratégico de la División Interamericana, es representada por un fuerte tronco que sostiene a un árbol y que transporta los nutrientes desde la raíz hasta las ramas, conectando la base con el fruto. Las iniciativas que incluye, buscan precisamente afianzar la identidad en Cristo de cada uno de los miembros de iglesia por medio de la implementación de programas de formación para ejercer el liderazgo con espíritu de servicio, fortalecer la mayordomía cristiana y promover el discipulado activo, conscientes de que “somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras…” (Efesios 2:10). Con cada uno de estos esfuerzos se busca asegurar que esta identidad no es solo teoría, sino que se traduce en vidas preparadas para vivir la misión. Vale la pena enfatizar además que la identidad en Cristo no solo influye en la manera en que nos vemos a nosotros mismos, sino en la forma en que otros nos ven. Cuando nuestra identidad está cimentada en Él, se nota, no tanto por lo que decimos o no decimos, sino por nuestras decisiones, por nuestras actitudes y por nuestras reacciones. Por la coherencia entre lo que creemos y lo que hacemos. En un mundo de influencias sociales, culturales y espirituales, Cristo sigue siendo nuestro fundamento firme. Aunque vivamos fuera de nuestra tierra de origen o nos relacionemos con quienes no comparten nuestros valores, Él nos da estabilidad y seguridad en el lugar y el momento donde nos toca desenvolvernos. Al adoptar las iniciativas del plan estratégico, pero sobre todo al desenvolvernos en cualquier actividad, hagamos nuestra esta verdad: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Abel Márquez es el director del departamento de comunicación de la División Interamericana. The post Identidad en Cristo: Una prioridad estratégica para la iglesia appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Sigue cantando

Tu voz es importante. 5 de febrero de 2025 |Estado de Washington, Estados Unidos | Jodi Genson Los viajes misioneros son algunas de las más emocionantes aventuras que haya tenido mi familia. Hemos viajado desde nuestro hogar en el Estado de Washington, Estados Unidos, a muchos diferentes lugares —Ciudad de Nueva York, Belice, México, Puerto Rico, la República Dominicana y las Filipinas. Cada viaje estuvo lleno de sorpresas. Algunas de ellas maravillosas, algunas un tanto desagradables y algunas simplemente divertidas. Pero todas ellas nos dieron la oportunidad de conocer nuevas persona, hacer amigos y dar a conocer el amor de Jesús. Una de las mejores partes en las aventuras de viaje fue el aprender acerca de las diferentes culturas. Nos encantó probar nuevos platillos, aprender cantos en diferentes idiomas y ver cómo vivía la gente en formas diferentes a las nuestras. Cada país tenía su propio sabor especial y nosotros nos sentimos honrados de experimentarlo. ¡Pero no todo fue color de rosa! Algunas partes fueron definitivamente . . . interesantes. Por ejemplo, en Belice, desperté una vez en medio de la noche para descubrir una enorme tarántula caminando sobre mi almohada. En ese mismo viaje, una zarigüeya o tlacuache trató de roer el techo para penetrar dentro de nuestra cabaña de paja. Y estaban también los alacranes que aparecían ocasionalmente en las regaderas, o las enormes arañas cuyas patas se podían ver apareciendo detrás del inodoro en la noche, Y esa era una sorpresa que nadie quería experimentar. En República Dominicana nos encontramos con los mosquitos más grandes que haya visto en mi vida. Y como si esos mosquitos gigantes no fueran suficientes, ahí estaban también esos pequeños insectos casi invisibles que dejaban nuestra piel cubierta de rojizas ronchas y comezón. Las Filipinas posaron también su propio desafío: el sol abrasador. Después de solo una tarde nadando en el océano de hermosa corriente aguamarina, nuestra piel estaba tan quemada, que nos brotaron ampollas en los hombros y piernas. Esas cosas no fueron exactamente divertidas; pero esas pequeñas inconveniencias se convirtieron en parta de las historias que hicieron inolvidables nuestros viajes. Títeres y sapos Uno de mis recuerdos favoritos ocurrió en República Dominicana. Nuestro equipo estaba ayudando con clínicas médicas, reuniones con niños y programas de evangelización en poblados fuera de la capital, Santo Domingo. Yo estaba coordinando los programas para los niños. Construimos un teatro de títeres utilizando tubos de plástico y tela. No era nada sofisticado, pero una vez que aparecían en el escenario nuestros amigos marionetas Estela, Joaquín, Pablo y otros, los niños acudían corriendo de todas direcciones. Les encantaban las voces graciosas, los cantos un tanto simplones y las historias bíblicas que contaban los títeres. Una tarde lluviosa, entramos a la parte trasera de una pequeña camionera Datsun y avanzamos a través de un lodoso camino lleno de baches hacia una pequeña población. Llovía tan fuerte, que nos preguntábamos si habría de venir algún niño a la reunión. Pero, tan pronto como nos instalamos, los niños vinieron corriendo. Los niños chapoteaban en los charcos, riendo y saltando, completamente empapados, pero sin que les importara en absoluto. Mientras hacíamos nuestra presentación, la lluvia caía sobre el techo de nuestro escenario de títeres hecho de tela. Poco a poco se fue formando un charco de agua y el techo de lona comenzó a hundirse más y más sobre nuestra cabeza. Alzamos más la voz para contrarrestar el sonido de la lluvia, esperando que no se rompiera el techo. Finalmente, uno de los hombres de la comunidad trajo una escoba y levantó el techo de manera que el agua se derramó fuera con gran salpicadura. Los niños rieron a carcajadas. Aunque estábamos empapados, seguimos adelante y los niños escucharon con mucha atención cada historia que les contamos acerca de Jesús. No todos los recuerdos fueron tan dulces. En otro viaje rumbo al campo, nuestra camioneta llevaba apiñadas a muchas más personas de las que se hubiese permitido en los Estados Unidos. Íbamos riendo y sacudiéndonos con los baches, cuando de pronto —¡pum!—, ¡un sapo saltó dentro de la camioneta! Desde el momento que entró, la gente comenzó a brincar fuera de la camioneta. Y no los culpo. A mí tampoco me gustaría que un sapo saltara sobre mi cabeza. Bero no todas las ranas provocan miedo. En Puerto Rico me encontré con una variedad que de hecho me gustó. Se llama coquí. Es una pequeña ranita de árbol del tamaño de un centavo, pero que tiene una voz muy fuerte. Cada noche, el coquí venía hasta nuestra ventana y cantaba: “¡coquí! ¡coquí! ¡coquí!” Su canción de arrullo duraba toda la noche. Tal vez eso le resulte molesto a las personas que viven ahí; pero a mí me pareció su canto un tanto dulce. Por supuesto, el coquí puede ser también un problema. Una coquí hembra puede depositar hasta 40 huevecillos de una sola vez ¡y eso lo hace cinco veces al año! Siendo que no cuentan con muchos enemigos naturales, la cantidad de ellos aumenta rápidamente. ¡Son muchas ranitas! Por esa razón, muchas personas en Puerto Rico las consideran una plaga. El coquí me hace recordar una historia encontrada en la Biblia. Cuando Jesús entró al templo en Jerusalén, vio a personas vendiendo animales y cambiando monedas en forma deshonesta. Jesús volteó las mesas de esos cambiadores y los sacó de allí. La gente corrió asustada, pero los niños, no. En vez de ello, los niños comenzaron a cantar alabanzas: “Hosana al Hijo de David!” A los líderes religiosos no les gustó para nada eso. Le dijeron a Jesús que callara a esos niños. Pero Jesús dijo que no. Él quería que los niños siguieran cantando. A veces, el hablar acerca de Jesús puede molestar a las personas que no lo conocen, así como el canto del coquí les molesta a algunos. Pero a Jesús no le molestan tus palabras de alabanza. ¡De hecho le encantan! Y de la misma manera que las funciones de títeres atrajeron a los

Equipo de voluntarios de Belice ayuda a reconstruir casas en Jamaica Occidental después de los daños del huracán

El esfuerzo de reconstrucción liderado por la iglesia lleva alivio y ánimo a las comunidades afectadas por el huracán Melissa. 5 de febrero de 2026 | Westmoreland, Jamaica | Shadeka Haye-Campbell y Noticias de la División Interamericana. Un equipo de 13 voluntarios calificados de la Unión Misión de Belice, que prestan servicios gracias a la red VividFaith de la Asociación General, ayudó hace poco a reconstruir y reparar viviendas en el oeste de Jamaica tras la destrucción generalizada causada por el huracán Melissa a finales de octubre pasado. El huracán dejó a muchas familias sin el refugio adecuado. En respuesta, la Asociación de Jamaica Occidental se asoció con el equipo de voluntarios —conocido como los Voluntarios Calificados Nehemías— para restaurar 15 viviendas, reconstruyendo siete desde cero y reparando otras ocho. Voluntarios calificados enmarcan y refuerzan los componentes estructurales de una vivienda durante los esfuerzos de reconstrucción tras el huracán en el oeste de Jamaica, parte de una iniciativa liderada por la iglesia para restaurar viviendas para las familias afectadas. [Fotografía: Vernal Comrie] Los miembros de la Compañía de Rescate Gedeón también apoyaron la iniciativa, colaborando en los primeros esfuerzos de limpieza en las comunidades afectadas. Para acelerar el proceso de reconstrucción, la Asociación de Jamaica Occidental adquirió materiales esenciales de construcción, lo que incluyó chapas de zinc, madera y contrachapado, asegurando que las reparaciones y nuevas construcciones pudieran comenzar sin demora a principios de diciembre. Más allá de la construcción, la labor de divulgación se extendió a la atención comunitaria práctica. Un peluquero que viajaba con el equipo de voluntarios ofreció cortes de cabello gratuitos a aproximadamente 60 residentes y también contribuyó a los esfuerzos de reconstrucción. El líder del equipo, el pastor David Campbell, reflexionó sobre la motivación y la fe que sostuvieron su labor. Una propietaria (en el centro) está con voluntarios de Belice y Norteamérica en la obra de su nueva casa, reconstruida tras los daños causados por el huracán Melissa. [Fotografía: Vernal Comrie] “Dios ha sido bueno con nosotros y ha trabajado en nuestro favor”, dijo Campbell. “Vinimos con la mente puesta en el trabajo y nos mantuvimos comprometidos con la tarea. Aunque muchos vieron el proyecto como un desafío, Dios nos dio la fuerza para lograr todo lo que hicimos. Todo lo que emprendimos fue para gloria de Dios”. Para muchos residentes, las viviendas reconstruidas marcaron los primeros signos de recuperación. Nickiesha Bernard-Richards, de Seaford Town, Westmoreland, fue una de las beneficiarias. “Fui la primera persona en mi comunidad en recibir un hogar”, dijo. “Quiero dar las gracias al equipo de Belice y a la Asociación. Estoy muy agradecida”. El pastor Glen O. Samuels, presidente de la Asociación de Jamaica Occidental, destacó la profundidad del sacrificio demostrado por los voluntarios. Miembros de los Obreros Calificados Nehemías de la Unión Misión de Belice y de la Compañía de Rescate Gedeón se suman al presidente de la Asociación de Jamaica Occidental, el pastor Glen O. Samuels, para un momento de reconocimiento tras la finalización del proyecto de reconstrucción en el Centro de la Asociación de Jamaica Occidental el 10 de diciembre de 2025. [Fotografía: Vernal Comrie] “Se han dedicado a servir a la humanidad, y el oeste de Jamaica se ha visto beneficiado por ese tipo de sacrificio desinteresado”, dijo Samuels. Añadió que el impacto del proyecto fue mucho más allá de la reconstrucción de estructuras. “El sacrificio de este equipo es muy significativo para nosotros. Quiero dar gracias a Dios por bendecirlos con un corazón y una mente dedicada a dar y a trabajar”. Los líderes de la asociación afirman que asociaciones como esta seguirán desempeñando un papel central en los esfuerzos de recuperación ante catástrofes en toda la región. Quienes deseen apoyar iniciativas de reconstrucción continuadas podrán aprender más en give.westjamaica.org. Traducción de Marcos Paseggi The post Equipo de voluntarios de Belice ayuda a reconstruir casas en Jamaica Occidental después de los daños del huracán appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Estos hábitos de salud integral podrían ralentizar el envejecimiento del cerebro, revela un estudio

Investigadores de AdventHealth señalan que el movimiento podría ayudar a mantener la salud cerebral antes que los problemas de memoria se conviertan en un problema. 4 de febrero de 2026 | Altamonte Springs, Florida, Estados Unidos | Shelby Mulholland, AdventHealth News Con frecuencia, la salud cerebral se tiene presente solamente hasta que algo comienza a ir mal, tal como lapsos de la memoria, dificultad para enfocar la atención o preocupaciones más tarde en la vida acerca de la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, la creciente evidencia sugiere que la época más importante para mantener la salud cerebral podría ser años antes, cuando todo parece estar “bien”. A diferencia de muchos estudios que fijan su atención en personas de edad adulta, después de que ha comenzado el deterioro, este estudio examina cómo los hábitos de ejercicio físico, antes de que aparezca cualquier síntoma, pueden ayudar a proteger a largo plazo la función cognitiva. El apoyo a la salud cerebral en esta etapa de la vida es parte de la atención prestada a la salud en general, reconociendo la conexión existente entre cuerpo, mente y espíritu. Una nueva investigación dirigida por Kirk Erickson, director de neurociencia traslacional del Instituto de Investigación AdventHealth, muestra que el ejercicio aeróbico regular en adultos jóvenes y de mediana edad, se relaciona con cerebros que parecen considerablemente más jóvenes de lo que se esperaría a su edad. ¿Cómo puede lograrse lo anterior? A través de movimiento consistente y moderado dentro de las actividades de la vida diaria, no a través de rutinas extremas de ejercicio o costosos programas. Por qué esta investigación es diferente La mayoría de los estudios que ligan el ejercicio a la salud cerebral han enfocado su atención en adultos de mayor edad, muy frecuentemente cuando ya ha comenzado el deterioro cognitivo. Esta investigación tuvo un enfoque diferente. “Existía una brecha en la ciencia en lo que respecta a la mediana edad”, explica el investigador Erickson. “Durante mucho tiempo ha habido escepticismo acerca de si el ejercicio puede beneficiar al cerebro cuando la función cognitiva está ya cerca de su punto máximo”. Este estudio desafió ese supuesto. Al estudiar a personas adultas en una gama más amplia, no solamente a personas de edad avanzada, los investigadores demostraron que el ejercicio no solamente ralentiza el deterioro más tarde en la vida; podría de hecho fortalecer el cerebro mucho antes, cuando está todavía funcionando bien. Eso es importante, porque los cambios ocurridos en el cerebro ligados a condiciones tales como el caso de la enfermedad de Alzheimer comienzan con frecuencia años y hasta décadas antes de que aparezcan los síntomas. “Entre más temprano podamos influenciar positivamente el curso de la salud cerebral”, explica el investigador Erickson, “cuánto mejor probablemente podremos estar a largo plazo”. ¿Qué significa de hecho “cerebro más joven”? Los investigadores utilizan herramientas avanzadas de escaneo para calcular la edad del cerebro, una medida de cuán viejo estructuralmente aparece el cerebro comparado con el de personas de esa edad cronológica. Algunas personas tienen un cerebro que se ve de más edad que la esperada; generalmente ligado a factores tales como inactividad, estrés crónico, o sueño deficiente. Otras tienen un cerebro que parece más joven, lo cual está asociado con una mejor salud total del cerebro. En este estudio, los participantes no solamente tenían cerebros que parecías más jóvenes. Eran parte de una intervención aleatoria con ejercicio, lo cual significa que los investigadores podían observar directamente cómo el incremento de actividad física influenciaba el envejecimiento del cerebro a través del tiempo. “Eso fue lo que hizo que fueran tan impactantes los resultados”, dijo el investigador. “No estábamos simplemente observando un patrón —estábamos siendo capaces de demostrar que el ejercicio en sí mismo desempeñaba su papel”. ¿Cuánto ejercicio hace la diferencia? Los resultados no estaban relacionados con rutinas extremas de ejercicio o niveles de aptitud física de élite. Los beneficios estaban ligados a aproximadamente 150 minutos de ejercicios aeróbicos de intensidad moderada por semana, en consonancia con recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y las Pautas de Actividad Física del Departamento de Salud y Servicios Humanos, lo que puede incluir caminata rápida, trotar o correr, natación, ciclismo o jugar deportes tales como tenis, pickleball, o baloncesto. “Una forma sencilla de medir la intensidad de tu ejercicio es prestar atención a tu respiración”, dijo el investigador Erickson. “Si te estás ejercitando lo suficientemente fuerte de manera que no puedas cómodamente entonar una canción entre tanto, lo más probable es que te encuentres justamente en el rango ideal”. Y añadió que una vez que la persona sabe medir su esfuerzo, el siguiente paso es simplemente moverse más, porque hasta los cambios más modestos pueden tener gran impacto. “Y aunque más movimiento pueda ofrecer beneficios adicionales”, dijo, “las personas que están menos activas al comenzar, experimentan los logros más grandes cuando empiezan a moverse más”. Por qué el movimiento cambia el cerebro El cerebro es notablemente adaptable, una cualidad conocida como plasticidad; y el ejercicio parece apoyar esta adaptabilidad a través de varias rutas interconectadas. La actividad física regular mejora el flujo sanguíneo, ayudando a transportar al cerebro oxígeno y nutrientes, a la vez que apoya la eliminación de productos de deshecho. Ayuda a regular la inflamación del organismo, ayuda a la comunicación saludable entre las células del cerebro y fomenta la liberación de sustancias químicas que desempeñan un papel en el crecimiento y la función neural. Todos estos cambios ayudan juntos a crear un ambiente en el cual el cerebro puede permanecer resiliente al paso del tiempo. “Cuando mueves el cuerpo, no solamente estás fortaleciendo tus músculos o tu corazón”, dijo el investigador Erickson. “Estás apoyando a tu cerebro en un nivel celular”. En qué forma la salud cerebral encaja en la vida diaria Aunque este estudio dirige su enfoque a la estructura celular en vez de al funcionamiento diario, la salud cerebral es reconocida ampliamente como una parte fundamental de la salud integral de la persona. El cerebro desempeña una función en la forma

Amor sin fronteras: Una compasión que atraviesa continentes

4 de febrero de 2026 | Silver Spring, Maryland, Estados Unidos | Paulo Lopes, presidente de ADRA Internacional En mis tres décadas de trabajo humanitario, ha surgido una verdad con claridad cristalina: el amor habla todos los idiomas. Encontrará que ADRA presta servicios en más de 120 países, formando agricultores en Madagascar, enseñando alfabetización en El Salvador, garantizando el acceso a la sanidad en Filipinas, respondiendo a emergencias en todos los rincones del mundo y mucho más. Más allá de dónde trabajemos o qué idioma se hable, la compasión no necesita traducción. Una mano suave en el hombro, una comida compartida, agua pura que fluye: estos actos trascienden todos los límites y fronteras. El amor en acción se parece notablemente tanto si estamos en un pueblo sin electricidad como en una ciudad que se recupera de un desastre. Los detalles cambian, pero el corazón permanece constante. El presidente internacional de ADRA, Paulo Lopes, y el expresidente de ADRA Michael Kruger se encuentran con niños en la frontera entre Ecuador y Perú [Fotografía: ADRA Internacional] Más allá de la geografía Las Escrituras nos recuerdan que “le amamos a él porque él nos amó primero” (1 Juan 4:19). Esto no es solo una teología hermosa: es la base de la compasión global. Cuando realmente comprendemos que Dios nos ha amado generosa e incondicionalmente, las fronteras geográficas se vuelven irrelevantes. Las diferencias culturales se desvanecen. Las barreras lingüísticas se desmoronan. Empezamos a ver lo que Dios siempre ha visto: que su imagen se refleja en cada rostro, sin importar el pasaporte o el código postal. Esto es lo que impulsa la obra que llevamos a cabo en ADRA. No cruzamos continentes para ser héroes o salvadores. Vamos porque hemos sido llamados a servir a la humanidad, para que todos puedan vivir como Dios lo soñó: con dignidad, oportunidad y esperanza. Ya sea que respondamos a emergencias o invirtamos en el desarrollo a largo plazo, no hacemos más que transmitir lo que hemos recibido al principio. [Fotografía: cortesía de ADRA Perú] La paradoja del servicio Esto es lo que me han enseñado décadas de trabajo humanitario: cuanto más damos, más descubrimos que, en realidad, no estamos dando nada. Estamos participando. Nos estamos uniendo a un movimiento de compasión que comenzó mucho antes de que llegáramos y que continuará mucho después de que nos vayamos. Cada acto de servicio, ya sea brindar agua pura, impartir educación, ofrecer ayuda en situaciones de catástrofe o crear oportunidades económicas, se convierte en una hebra dentro de un tapiz mayor de amor que se extiende por todo el mundo. Nuestros equipos no solo aportan recursos: aportan presencia. Se quedan. Escuchan. Aprenden nombres, comparten comidas y celebran pequeñas victorias porque eso es lo que hace el amor. Las personas a las que servimos no son proyectos que terminar ni problemas que resolver. Son nuestros prójimos en el sentido más verdadero: portadores de la imagen de Dios que merecen ser vistos, conocidos y valorados. Cuando una comunidad accede al agua potable, celebramos no porque la hayamos proporcionado nosotros, sino porque las familias están más sanas, los niños pueden asistir a la escuela en lugar de caminar kilómetros para conseguir agua, y la vida se vuelve un poco más parecida a lo que Dios siempre quiso. [Fotografía: cortesía de ADRA Internacional] Un llamado a hacer más Miqueas 6:8 nos pide “practicar la justicia, amar la misericordia y caminar humildemente ante tu Dios” (NVI). Fijémonos que el texto no especifica dónde hacer esas cosas. No limita la compasión a nuestro vecindario, nación o tribu. El llamado es universal porque el amor de Dios es universal. Esa es la invitación que tenemos ante nosotros: dejar que nuestro amor cruce cualquier frontera que lo mantenga contenido. Reconocer que un niño que sufre en un país al que nunca visitaremos importa tanto como el niño que vive al lado. Entender que cuando servimos a los vulnerables en cualquier lugar, estamos sirviendo al propio Cristo, tal y como lo asegura Mateo 25. En un mundo cada vez más definido por muros y divisiones, este tipo de compasión sin fronteras se siente radical. Pero no debería. Simplemente es lo que ocurre cuando tomamos en serio el mandato de amar como hemos sido amados. [Crédito de la fotografía: ADRA El Salvador] Esperanza sin límites Esta es la esperanza que llevo: que el amor siga siendo la fuerza más poderosa para derribar barreras. Cuando elegimos la compasión por sobre la indiferencia, cuando dejamos que la misericordia guíe nuestras manos más allá de cualquier frontera, no solo estamos cambiando las circunstancias. Estamos reflejando el corazón de Dios ante un mundo que nos observa. Declaramos que nadie está demasiado lejos como para que no nos importe. Ninguna comunidad está más allá de nuestra atención. Ninguna crisis pone a alguien fuera del círculo de nuestro interés. Eso es amor sin fronteras. Eso es compasión global. Esa es la obra humanitaria en su máxima expresión, y es un lenguaje que todo el mundo puede entender. Acerca de ADRA La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales es el brazo humanitario internacional de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que presta servicio en 118 países. Su labor empodera a las comunidades y transforma vidas en todo el mundo, brindando desarrollo comunitario sostenible y ayuda en situaciones de catástrofe. El propósito de ADRA es servir a la humanidad para que todos puedan vivir como Dios lo ha planeado. Traducción de Marcos Paseggi The post Amor sin fronteras: Una compasión que atraviesa continentes appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

Del ring de boxeo al salón de clases: Una travesía inesperada

Rubén Maheda, estudiante de administración y negocios internacionales en la Universidad de Montemorelos, comienza un nuevo capítulo después de pasar de una carrera en el boxeo profesional a la vida universitaria. [Fotografía: cortesía de la FACEJ] Un revés que le cambió la vida llevó a un exboxeador a encontrar fe, propósito y educación superior en la Universidad de Montemorelos. 4 de febrero de 2026 | Montemorelos, Nuevo León, México | Laura Marrero y Noticias de la División Interamericana Hace unos años, Rubén Maheda, de 26 años, se preparaba para entrar al ring en una de las carteleras internacionales de boxeo más destacadas. Hoy comienza un nuevo semestre en la Universidad de Montemorelos, una institución de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Está convencido de que, incluso cuando los planes cambiaron, el propósito puede hallar nuevos caminos. Su historia es una de muchas que se entrecruzan cuando comienza el semestre de primavera de 2026 en la Universidad de Montemorelos. Maheda llegó a la universidad tras un giro abrupto en la vida. A los 19 años, debutó como boxeador profesional y estaba en camino de cumplir el sueño de todo boxeador: consolidarse en el circuito internacional. Un combate en Estados Unidos, en una cartelera encabezada por Saúl “Canelo” Álvarez, le presentó la oportunidad por la que había trabajado durante años. Sin embargo, un accidente de motocicleta apenas tres semanas antes de la pelea lo dejó fuera del combate y marcó el final de ese capítulo. La herida fue grave: su cuádriceps quedó destruido y requirió de cirugía. El impacto físico estuvo acompañado de incertidumbre, puertas cerradas y profunda desorientación. Rubén Maheda (izquierda) practica con su entrenador Adrián Núñez Ponce. [Fotografía: cortesía de Rubén Maheda] Sin una dirección clara y temiendo empezar de nuevo, Maheda aceptó un trabajo temporal que sería el inicio de un nuevo camino. Durante ese período, experimentó un punto de inflexión espiritual y fue bautizado en la Iglesia Adventista a los 22 años. Animado persistentemente por su familia, comenzó a explorar opciones académicas. Varios planes de matricularse en otras universidades fracasaron, lo que finalmente lo llevó a considerar la Universidad de Montemorelos. Era una opción que nunca había imaginado para sí mismo. Un año después de su bautismo, se le abrieron nuevas puertas. En 2023, Maheda llegó a la Universidad de Montemorelos con dudas, recursos financieros limitados y el desafío adicional de adaptarse a un entorno académico completamente desconocido. “Ni siquiera sabía usar una computadora”, recuerda. La transición fue brusca, pero no estaba solo. En el proceso, Maheda encontró más que aulas y tareas: encontró personas. Profesores que le enseñaron lo básico con paciencia, coordinadores que caminaron a su lado en momentos de ansiedad, oportunidades laborales en el campus y un entorno que poco a poco se convirtió en una red de apoyo. Ahora, en tercer año de administración de empresas y negocios internacionales, Maheda reconoce que su trayectoria en la universidad es, para él, un testimonio de fe y perseverancia. Rubén Maheda presenta su Portafolio Profesional junto a los profesores Fernando Martínez (derecha) y Nelson Díaz (izquierda). [Fotografía: cortesía de Rubén Maheda]. Esa misma idea de redes fue central para el mensaje compartido durante el servicio inaugural del semestre en la iglesia universitaria. El presidente de la Universidad de Montemorelos, el Dr. Ismael Castillo, invitó a la comunidad para que reflexionara sobre las conexiones que se forman cuando se comparte una invitación y una historia llega a la otra. Inspirándose en varios pasajes bíblicos, destacó cómo las redes —de amistad, fe, servicio y apoyo mutuo— han servido como instrumentos de transformación a lo largo de la historia, animando a los estudiantes a utilizarlas como canales de esperanza y propósito. La historia de Maheda encarna ese llamado. Lo que comenzó como un sueño roto encontró un nuevo significado dentro de una comunidad donde el apoyo académico y espiritual van de la mano. “Si he venido aquí, ha sido por un propósito”, dice, convencido de que cada semestre representa una oportunidad para seguir creciendo y sirviendo. Así es el semestre de primavera de 2026 en Montemorelos: con aulas llenas, desafíos por delante y una red de historias interconectadas, dijo Castillo. “Historias que nos recuerdan que, incluso cuando los planes cambian, el camino puede reconstruirse cuando caminamos juntos”, expresó. Para saber más sobre la Universidad de Montemorelos, sus programas, iniciativas y actividades, ingrese a um.edu.mx Lisandra Vicente y Brenda Cerón colaboraron con este artículo. Traducción de Marcos Paseggi The post Del ring de boxeo al salón de clases: Una travesía inesperada appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.

La Escuela Indígena Mamawi Atosketan representa a Norteamérica. Gana Premio Mundial de Sostenibilidad en Abu Dhabi

Como únicos canadienses finalistas, los líderes MANS dicen que se sienten honrados de estar entre el grupo de escuelas en el mundo que impulsan un futuro más sostenible. 3 de febrero de 2026 | Canadá | Lynn McDowell, Asociación Alberta de los Adventistas del Séptimo Día y Kim Harrington, Escuela Indígena Mamawi Atosketan Dos estudiantes indígenas de la Escuela Indígena Mamawi Atosketan (MANS) viajaron vía aérea a Abu Dhabi para asistir a la ceremonia de entrega del Premio Zayed a la Sostenibilidad el 13 de enero de 2026 y están trayendo consigo el premio de 150, 000 dólares estadounidenses en la categoría “Institutos de secundaria globales — América”. La propuesta de MANS para un proyecto de granja hidropónica dirigida por estudiantes fue elegida entre 7,700 entradas de 173 países. MANS fue el único finalista de Norteamérica. Dos estudiantes de la Escuela Indígena Mamawi Atosketan celebran felices después de ganar el Premio Zayed a la Sostenibilidad 2026. [Imagen cortesía de comunicaciones del Premio Zayed a la Sostenibilidad] El “Growcer Farm Project”, de MANS, compitió con dos escuelas de Sudamérica por el premio en esa categoría. Los finalistas de escuela secundaria están participando en cuatro días de paneles y actividades juntamente con finalistas en otras categorías durante la Semana de Sostenibilidad de Abu Dhabi. La granja hidropónica propuesta, que estaría alojada en un contenedor, diversificaría la educación sobre producción sostenible de alimentos de la escuela. Hace dos años, el huerto tradicional “de tierra” de esta escuela de grados primarios y secundarios, se expandió, incluyendo sistema hidropónico en un aula y fue reconocida por ATCO con un “Premio greenUp” en marzo de 2025. El huerto hidropónico propuesto, que estaría funcionando todo el año, proporcionaría productos frescos para beneficio de la escuela y la comunidad de Maskwacis, a la vez que proporcionaría a los estudiantes experiencia práctica en términos de liderazgo, ciencia y gestión ambiental en relación con la sostenibilidad y la seguridad alimentaria. Como la única finalista canadiense, la Escuela Indígena Mamawi Atosketan se siente honrada de representar a Canadá y Norteamérica y de ocupar un sitio en el panorama mundial entre inspiradoras escuelas de todo el mundo que se esfuerzan por construir un futuro mejor y más sostenible. “Nos sentimos llenos de gratitud, orgullo y entusiasmo, dijo Melanie Dussaye, quien sometió la solicitud de subvención. “Para nosotros, este proyecto no tiene que ver solamente con alimento, es también acerca de posibilidades, con empoderar a los jóvenes para que vean que sus ideas son importantes, que sus acciones marcan una diferencia y que sus opiniones pueden crear un verdadero cambio. El ser reconocidos a este nivel nos recuerda que aun una pequeña escuela en la zona rural de Alberta puede ejercer un impacto global cuando se unen pasión y propósito”. El consultor en hidroponía, Ray Fankhauser, acompañó a Melaine Dussaye y a los estudiantes. El grupo estará de regreso el 17 de enero. MANS es una escuela acreditada e independiente (sin fines de lucro) de las Primeras Naciones, que ofrece educación primaria y secundaria, situada cerca de Maskwacis, Alberta. MANS provee a los jóvenes Cree una educación que integra el bienestar físico, mental espiritual y social. Desde su establecimiento en 2003, MANS ha guiado con éxito a sus graduados a programas profesionales y universitarios, añadiendo en 2024 un programa distintivo de doble crédito en carpintería. El artículo original lo publicó la División Norteamericana en su sitio de noticias. Traducción – Gloria A. Castrejón The post La Escuela Indígena Mamawi Atosketan representa a Norteamérica. Gana Premio Mundial de Sostenibilidad en Abu Dhabi appeared first on Iglesia Adventista del Séptimo Día – División Interamericana.